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martes, 6 de marzo de 2018

República luminosa

TÍTULO: República luminosa

AUTOR: Andrés Barba

EDITORIAL: Angrama. Narrativa hispánica

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 187

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre de 2017

SINOPSIS:

¿Qué tiene que suceder para que nos veamos obligados a redefinir nuestras ideas de la infancia? La aparición de treinta y dos niños violentos de procedencia desconocida trastoca por completo la vida de San Cristóbal, una pequeña población tropical encajonada entre la selva y el río. Veinte años después, uno de sus protagonistas redacta esta República luminosa, una crónica tejida de hechos, pruebas y rumores sobre cómo la ciudad se vio obligada a reformular no solo su idea del orden y la violencia sino hasta la misma civilización durante aquel año y medio en que, hasta su muerte, los niños tomaron la ciudad. Tensa y angustiosa, con la nitidez del Conrad de El corazón de las tinieblas, Barba suma aquí, a su habitual audacia narrativa y su talento para las situaciones ambiguas, la dimensión de una fábula metafísica y oscura que tiene el aliento de los grandes relatos.

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Ha sido todo un agradable descubrimiento este autor. Andrés Barba crea una historia fascinante con un trasfondo muy importante donde el poder de la infancia, los estereotipos de la sociedad burguesa y la complejidad del ser humano se mezclan para dar a luz República luminosa.

Esta obra, Premio Herralde de novela, es una crónica ficcionada sobre unos hechos acontecidos en una localidad situada en medio de la selva, cerca del caudaloso río Eré en el año 1995.

San Cristóbal es una ciudad como todas las demás ciudades de provincias, orgullosa de sus progresos y encantada, sobre todo sus políticos, de haberse conocido. Un orgullo que podemos observar de igual modo en sus vecinos, habitantes venidos a más y cuyas banales vidas transcurren sin sobresaltos entre las calurosas y sofocantes jornadas laborales y los momentos de placer familiar.

Así nos lo describe desde la perspectiva de haberlo vivido, nuestro protagonista. Un habitante más de esta urbe que nos contará, a modo de crónica y después de muchos años de angustia y desazón, los sucesos que tuvieron lugar en esta localidad en 1995. Unos sucesos que conmovieron y removieron la conciencia de todos lo que allí vivían, marcando sus vidas para siempre.


Yo no hago más preguntas y les cuento entonces mi versión de los hechos, porque es lo único que tengo y porque sería inútil convencerlos de que no se trata tanto de que aprecien la libertad como de que no crean tan ingenuamente en la justicia.


Nuestro protagonista comienza así la historia de unos hechos que nadie imaginaría que pudieran suceder y, mucho menos, en una pacífica ciudad donde la monotonía reinaba en cada una de sus esquinas. Él, al igual que su familia y todas las familias de San Cristóbal, formaba parte de esta monotonía y, sin quererlo, también formó parte de los macabros sucesos que allí se desencadenaron.

La llegada de los niños. No los pequeños de la comunidad ñeê, cuya muda existencia se contemplaba a diario en los semáforos y zonas comunes de la ciudad. No, no eran ellos los peligrosos y violentos, sólo una parte más de la sociedad, admitida y olvidada por todos pero que no dejaban de formar parte del escaparate de la vida diaria de los habitantes de San Cristóbal.

Fueron los otros, esos otros treinta y dos niños, los que comenzaron a perturbar la idiosincrasia de la comunidad. Nadie sabía de dónde habían salido ni cuándo, pero todos comenzaron a sentir, percibir y conocerlos. Todos sabían, después de unos meses, de la existencia de estos pequeños violentos y alborotadores de la tranquilidad vecinal.


La gente estaba tan imbuida en aquella sensación de prosperidad que la aparición de los niños, aquellos otros niños, suponía una molestia evidente. El bienestar se pega a los pensamientos como una camisa húmeda, y solo cuando queremos hacer un movimiento inesperado descubrimos lo atrapado que estamos.


Las extrañas características de estos niños sería materia de estudio a posteriori. Después de ese punto de inflexión que fue los altercados del supermercado Dakota, los niños y sus actos fueron como un altavoz para la opinión pública, cadenas de televisión y medios de comunicación que vieron un filón para sacar partido de algo tan extraño como la violencia generada por un grupo de pequeños. Cuando algo se sale de lo común, cuando la infancia deja de tener la connotación de inocencia que la caracteriza, las alarmas aparecen y el espectáculo televisivo está servido.

Su número final fue de treinta y dos, pero siempre aparecían en grupos de no más de cinco. Esos grupos se distribuían en diferentes lugares de la ciudad creando altercados, hurtos y momentos de tensión. Tenían un lenguaje particular para comunicarse que solo ellos entendían y sus edades comprendían entre los nueve y los trece años.

Se pensaba que vivían en la selva porque por la noche desaparecían sin dejar rastro, y comenzaba el terror, las inseguridades , la desconfianza y el miedo, a crecer entre los núcleos familiares. Nadie se sentía seguro andando solo, nadie quería acercarse a ellos y no eran más que niños, pero, ¿qué clase de niños?

La infancia que conocemos, la regida por las normas sociales que imperan en el sistema nunca pueden llegar a compararse a la anarquía de una infancia sin control, sin estímulos educacionales, solo la libertad, sin reglas, sin control parental y con la única obligación de cubrir las necesidades fisiológicas de alimentarse. No podemos hablar de salvajes porque ya hemos visto que tenían una características comunes e integradoras, pero no dejaban de ser niños que, con más o menos inocencia, actuarán de la forma más inesperada .


No siempre es fácil determinar si lo que nos amenaza tiene más influencia sobre nosotros que lo que nos seduce. La propia naturaleza de esas cosas a veces no es contrapuesta sino casi indistinguible.



Esa ambigüedad de sentimientos llevará a las autoridades de la ciudad a tomar medidas, no todas ellas acertadas, después de lo ocurrido en el supermercado Dakota y nuestro narrador, partícipe de estas decisiones, nos contará su visión estudiada y revisada mil veces por su subconsciente durante todos estos largos años de agonía y frustración por lo ocurrido.

Los estudios e investigaciones que se llevaron a cabo una vez todo finalizó,  reflejaron, en algunos casos, un poco de luz sobre el porqué de todo lo que sucedió, aunque, otras muchas veces, sólo sirvieron para cubrir, como de un manto de bruma se tratase, la verdadera realidad.

Una realidad enmarcada por la selva. Los colores de la naturaleza: el verde intenso de las hojas, el rojo de la tierra y el azul del cielo se unen para crear un parapeto entre la sociedad y esos niños. Esa selva acompañada por el caudaloso río Eré no deja de representar lo profundo del misterio que allí existió y que aún hoy no deja de reflejarnos lo irresoluble de la historia que estamos contando.


El verde la selva es el verdadero color de la muerte. No el blanco ni el negro. El verde que todo lo devora, la gran masa sedienta, abigarrada, asfixiante y poderosa en la que los débiles sostienen a los fuertes, los grandes quitan la luz a los pequeños y sólo lo microscópico o lo diminuto consige hacer tambalear a los gigantes.


Porque lo que allí sucedió, en San Cristóbal, no fue algo premeditado, no hubo alevosía, envidia o venganza en esos actos. Fueron solo unos niños. Unos niños que conmocionaron a un pueblo y que aún hoy, aquellos que lo vivieron, intentan sacar algo en claro, algo que no sea ese temor, esa  escalofriante angustia que se quedó con todos y cada uno de ellos para el resto de sus vidas.

Inquietante, enigmática y poderosa, así es la novela de Andrés Barba. La he devorado y me ha devorado a mí al mismo tiempo, removiendo mis sentimientos y dejándome exhausta al terminar la lectura, al pasar la última página.


AUTOR:

Andrés Barba (MAdrid, 1975) se dio a conocer en 2001 con La hermana de Katia (finalista del Premio Herralde y llevada a la gran pantalla por Mijke de Jong). En Anagrama también ha publicado dos excelentes libros de nouvelles, La recta intención y Ha dejado de llover (Premio Nord-Sud), y cinco novelas más, que le confirmaron como uno de los escritores más importantes de su generación en España: Ahora tocad música de baile, Versiones de Teresa (Premio Torrente Ballester), Las manos pequeñas, Agosto, octubre y En presencia de un payaso. También es el autor de Muerte de un caballo (Premio Juan March), los ensayos Caminar en un mundo de espejos, La ceremonia del porno (escrito junto a Javier Montes y ganador del Premio Anagrama de Ensayo) y La risa caníbal, el libro de poemas Crónica natural y, en colaboración con el pintor Pablo Angulo, Libro de las caídas y Lista de desaparecidos. Como traductor ha publicado versiones de autores como Herman Melville, Henry James, Joseph Conrad y Thomas De Quincey, entre otros muchos. Fue elegido por la prestigiosa revista Granta uno de los mejores narradores jóvenes en español. Su obra ha sido traducida a diecisiete idiomas por alguna de las editoriales más prestigiosas del mundo.

PUNTUACIÓN: 4,5/5

viernes, 2 de marzo de 2018

Alguien

TÍTULO: Alguien

AUTORA: Alice McDermott

EDITORIAL: Libros del Asteroide

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 307

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015

SINOPSIS:

La vida, con sus pequeñas alegrías y momentos de felicidad, pero también con sus tristezas y desconcertantes altibajos, es el tema de esta novela extraordinaria. Los recuerdos aparentemente dispersos y desordenados de Marie Commeford, la protagonista y narradora de esta historia, una neoyorquina de origen irlandés, nos envuelve en una telaraña invisible en la que se entretejen la infancia, el despertar sexual, los primeros amores, la maternidad, la formación de una familia, la vejez.
En su narración, que recorre siete décadas de vida en Brooklyn, las escenas encajan con una ligereza y naturalizad pasmosa, convirtiendo en emocionante la que en apariencia era una existencia como tantas otras.
Una novela que nos reconcilia con los desengaños y las ilusiones cotidianas, con las pequeñas exigencias de la vida que tantas veces nos dominan y condicionan, y que confirman a Alice McDermott (ganadora del National Book Award y dos veces finalista del Pulitzer) como una de las más destacadas escritoras norteamericanas contemporáneas.

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Alguien es una novela sin pretensiones. No cuenta una historia de amor al uso, o un drama con desenlace inesperado, así como no es una comedia. Pero son todas esas cosas unidas en una vida.
Porque Alguien es la sencilla historia de una vida corriente. La historia de una mujer, Marie Comenford que, como otras muchas historias, la vamos conociendo poco a poco con aquellos pasajes que ella misma nos deja ver y que salen de su memoria como de un libro abierto por una página al azar, un libro que cuenta la historia de toda una vida, su vida. 

En un pintoresco y bullicioso barrio de Brooklyn, uno más de entre tantos de la época, con sus vecinas cotorreando, sus niños jugando en la calle y las ventanas abiertas de par en par. Allí comienza y acaba la historia de Marie.


A los siete años yo era una niña tímida, de aspecto cómico, con cara de pan, dos rajas negras por ojos, gafas gruesas, flequillo negro y una boca recta y seria: una caricatura de niña.


Así nos presenta Alice Dermott a nuestra protagonista. La pequeña Marie vive una infancia feliz rodeada de su familia: sus padres y su querido hermano Gabe a quienes adora y admira aunque más de alguna vez tenga algún que otro encontronazo.

Su hermano mayor es todo lo contrario a ella. Es atento y responsable hasta el extremo, lo que lo hace algo irritable, pero quizás esa forma de ser le haya llevado a su vocación religiosa. Una vocación que se tambaleará con el paso del tiempo pero que no le harán cambiar nunca su honesta personalidad.

Así son los Commeford, una familia de origen irlandés, como otras muchas en Brooklyn que intentan hacerse un hueco en el devenir de la vida neoyorquina. Ese Brooklyn, con su gente y sus malolientas calles atestadas de ruidosos coches, sus fábricas y su sofocante clima... Ese será el hogar de Marie y allí verá pasar el tiempo junto a sus seres queridos.


Abrí la ventana de un tirón y el sonido de la calle, el olor de la calle, inundó la habitación repentina, casi tangiblemente, subiendo por las paredes, cruzando el techo y bajando hasta la cama. El olor a humo de tráfico y a asfalto caliente, a basura y al fuego de las incineradoras.
-Ahí tienes -dije-. Huele a Brooklyn.


Marie y sus desastrosos ojos miopes serán testigos del cambio que, paulatinamente, va transformando tanto a su barrio como a la gente que habita en él. Ella acabará conociendo muy de cerca a toda la pequeña pero curiosa y pintoresca sociedad que convive con ella y su familia.

Así, la veremos crecer, tener "mejores amigas del alma", enamorarse y sufrir desengaños. La veremos, en definitiva, madurar y será ella quien nos lo cuente haciéndonos partícipes de sus tristezas y alegrías. De cómo descubrirá la muerte cercana, con todo el dolor que trae consigo y cómo esa misma muerte se verá desde otro punto de vista más superficial cuando comienza a trabajar en la funeraria del barrio, siendo conocida como el "ángel del consuelo" por todos aquellos vecinos que pasan por el velatorio en alguna ocasión.

Todas estas anécdotas formarán parte del repertorio con el que nuestra protagonista deleitará a sus hijos en más de una ocasión. Porque la veremos compartir su vida con otro "Alguien" y formará una familia a la que querrá tanto como la quisieron a ella la suya.


Menuda pieza era yo. Había estado a las puertas de la muerte. Había soportado el dolor sabía que podía enfrentarse a ello, enfrentarse al tiempo, valiente y cabezota, con un niño vivo entre mis brazos.


Así es nuestra Marie y así la iremos conociendo conforme avancemos en la lectura. Una lectura sencilla pero llena de sutileza, la que McDermott le da a cada detalle, haciéndola delicada y bonita, como la vida misma.



AUTORA


Alice McDermott nació en Brooklyn, Nueva York, en 1953. Es profesora de Humanidades en la Universidad John Hopkins y una de las autoras literarias más prestigiosas de su país. Ha publicado seis novelas: A Bigamist´s Daughter (1982), Aquella noche (1987, finalista del National Book Award y del premio Pulitzer), En bodas y entierros (1992, finalista del premio Pulitzer), Un hombre con encanto (1998, ganadora del National Book Award), Child of My Heart (2002), After This (2006, finalista del premio Pulitzer) y Alguien (2013).

PUNTUACIÓN: 3,5/5


lunes, 22 de enero de 2018

Ashenden Park


TÍTULO: Ashenden Park

AUTORA: Elisabeth Wilhide

EDITORIAL: Lumen

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 443

FECHA DE PUBLICACIÓN: marzo de 2016

SINOPSIS:

Un buen día de la primavera de 2010, Charlie y Ros descubren que la tía Reggie les ha dejado en herencia una casa, pero no se trata de una casa cualquiera... En ocasiones, las paredes hablan, y eso es lo que ocurre en esta espléndida mansión situada en tierras cercanas a Reading, en Inglaterra. Su voz, que nos llega cabalgando el ruido de tuberías viejas y puertas que chirrían, nos acerca a la vida de hombres y mujeres muy dispares, que vivieron en épocas distintas y en condiciones muy diversas, pero todos encontraron cobijo bajo el techo de Ashenden Park.
¿Qué hacer con esta joya que a lo largo de más de doscientos años fue testigo de tanta alegría, tanto dolor, tantas emociones? Elisabeth Wilhide nos invita a una aventura donde el tiempo y el espacio andan de la mano: hay mucha vida en Ashenden Park, y el pasado asoma en cada página.


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Es muy curioso leer una novela donde el protagonista es una casa.... Porque Ashenden Park es la historia de una casa. Una mansión construida en la época victoriana, a la que llegaremos a conocer desde su nacimiento, la veremos crecer hasta adquirir su máximo esplendor y también envejecer con el tiempo, al igual que envejecen los moradores que por ella pasan y que, a pesar de sus buenas intenciones, son incapaces de devolverle el brillo que sus ajadas paredes tuvieron en otros tiempos.

Elisabeth Wilhide nos describe todos los atributos de esta singular protagonista, desde su mampostería hasta el acabado de sus columnas, desde el encaje de sus cortinas hasta las pinturas de sus enormes y altos techos.  Ashenden Park crece y se enriquece de aquellas personas que habitan, durante su larga vida, entre sus muros, pero también se apaga como una vela cuando el vacío se instala en sus diferentes alas. Un vacío que la hace envejecer ya que la vida de una casa solo existe cuando los que viven en ella la convierten en hogar.


La casa contiene tiempo. Sus muros conservan historias, muertes y nacimientos, idas y venidas, personas y sucesos que acontecieron en ella. Alguno de sus ocupantes (y no todos ellos han sido sus propietarios) la han tratado bien, otros la han descuidado de manera criminal.  De momento, no obstante, subsiste suspendida en una especie de vacío, como si se hubiera quedado dormida o alguien la hubiese hechizado.


Así se la encuentra en 2010 su último y legítimo heredero, Charlie Minton quien, si esperarlo, recibe esta inmensa casa como herencia y ahora se encontrará con el trabajo de intentar gestionar este nuevo patrimonio junto con su hermana Ros.

Las paredes destartaladas, las humedades y demás deterioros que sufre la estructura de este gran edificio la hacen casi inhabitable, pero no le quitan ni un ápice de la magnificencia que la acompañó desde su creación y que impone desde que aparece a lo lejos, alzada y majestuosa, como si el orgullo la impidiera derrumbarse para siempre.

Charlie puede reconocer ese poder que emanan sus paredes, testigos inertes de otros tiempos mejores... Y peores. Desde su creación en 1775, cada piedra supuso un arduo sacrificio para su arquitecto y creador, James Wood, y será el primero de muchos que a lo largo de los siglos la harán crecer y le darán la vida.

Conoceremos las historias de familias que pasaron por sus habitaciones, se colaron por sus inmensos salones y disfrutaron de las vistas de las tierras inglesas de Reading, cuando se asomaban a sus hermosos ventanales. Familias pudientes capaces de permitirse un hogar tan grande. Ashenden Park requiere un status que no todos podían permitirse, despertando la envidia y la desigualdad entre los habitantes de la región.


Su primera impresión al ver la casa, cómodamente asentada en la colina, había despertado y encendido su antigua rabia. Al ver las columnas de la fachada había pensado: políticos, jueves, generales. Nosotros aquí y vosotros allí. Ahora, mientras seguía los pasos de aquella mujer que se daba tanta importancia, su rabia aumentó. Mirara donde mirase veía los privilegios de la exclusión: las sillas, el armario, el empapelado de las paredes, el eco de los escalones de piedra. Cosas rancias y dinero no menos rancio. Incluso el estado de abandono de la casa poseía cierta grandeza.

Algunos de sus habitantes supieron apreciarla y quererla, otros la utilizaron como mero cobijo donde pasar los días hasta que vinieran tiempos mejores, sin guerras, sin sufrimiento y dolor y otros la dejaron envejecer de mala manera, abandonándola triste y sin alma.

Todas esas personas guardaban secretos que quedaron impregnados en los rincones de Ashenden y a lo largo de la novela, Elisabeth Wilhide nos descubre la historia de diferentes familias que pasaron por esta casa, en diferentes momentos de la historia y cuyas extraordinarias vivencias le aportaron esa chispa de vida necesaria para que siguiera irguiéndose majestuosa a lo largo de los siglos.


Quién sabe lo que nos espera y lo que nos deparará el futuro? La casa lo ignora. Sabe lo que quiere, pero es incapaz de dilucidar si lo conseguirá o no. ¿Y qué quiere?. Un corazón latiente.

Para terminar, la autora nos da la clave para visualizar esta enorme mansión en la real mansión de Basildon Park, en Berkshire. Una mansión utilizada en algunas adaptaciones de clásicos para el cine como Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, así como para otras series de época. 


AUTORA

Elisabeth Wilhide es una escritora estadounidense que vive en Londres desde 1967. Ha escrito una veintena de obras sobre arquitectura, decoración y diseño de interiores. Ha sido coautora de más de treinta libros y ha colaborado con autores como David Linley, Terence Conran o Tricia Guild. Su libro Scandinavian Modern Home fue Book of the Week en el Evening Standard en septiembre de 2008. Ashenden Park es su primera novela.



PUNTUACIÓN: 2,75/5

jueves, 28 de diciembre de 2017

Africanus. El hijo del cónsul

TÍTULO: Africanus. El hijo de cónsul

AUTOR: Santiago Posteguillo

EDITORIAL: Ediciones B

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 712

FECHA DE PUBLICACIÓN: julio 2011

SINOPSIS:

A finales del siglo III. a. C., Roma estaba a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Su alianza con Filipo V de Macedonia, que pretendía la aniquilación de Roma como Estado y el reparto del mundo conocido entre Cartago y Macedonia, constituía una fuerza imparable que podría haber cambiado para siempre la historia de Occidente.

Pocos años antes del estallido del conflicto, nació un niño llamado a realizar grandes proezas: Publio Cornelio Escipión, hijo del cónsul de Roma durante el primer año de la guerra. El joven oficial iniciaría un difícil camino, sorteando obstáculos y buscando alianzas imposibles. Sus hazañas le valieron el sobrenombre de Africanus, en alusión a uno de los territorios que conquistó.

Santiago Posteguillo recrea en esta novela la vida de un personaje apasionante. El lector vibrará con las batallas y los asedios, será testigo de los tensos debates del Senado romano, presenciará el avance de los elefantes y las marchas forzadas de las legiones, temblará en las frías noches anteriores al combate, apreciará la amistad de los legionarios durante la campaña, para terminar buscando con el propio Escipión el significado de la gloria al tiempo que se interna, como nunca antes, en el mundo de la antigua Roma.

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Mucho he tardado en terminar este primer volumen de la trilogía sobre Roma de Santiago Posteguillo. Un retraso que no le quita un ápice de placer a su lectura porque Africanus. El hijo del cónsul es una novela fascinante, llena de emoción y que cuenta la historia de uno de los momentos más convulsos del imperio romano. Unos momentos en los que su hegemonía se tambaleó con el vaivén de las zancadas de los elefantes del gran guerrero Aníbal.

Nos encontramos en el siglo III a. C. y Roma vive un momento de crisis. Sus numerosos frentes abiertos en la amplias fronteras de su territorio, controladas por sus consolidadas y famosas legiones, se encuentra de repente con otra poderosa potencia que sale del continente africano para invadir las salvajes tierras de Hispania.

Cartago comienza a vislumbrarse como un enemigo terrorífico para Roma que, de la mano de Amílcar Barca, comienza a sembrar el terror de un imperio poco acostumbrado a enemigos que les puedan hacer sombra y mucho menos causarles el menor temor.


Así Amílcar aceptó el reto de los sufetes. Se levantó y ante todos los senadores de Cartago exclamó:
-Llevaré el ejército a Iberia, cuyas riquezas navegarán hacia Cartago en menos de un año.


Será su hijo, el gran Aníbal, uno de los protagonistas de esta historia. Un gran estratega militar con el coraje suficiente para hacer frente a todo un imperio y con el valor heredado de una familia de conquistadores cuyo poder se expandirá más allá de sus fronteras.

En el otro extremo, nacido en una familia muy diferente, encontramos a Publio Cornelio Escipión. La familia de los Escipiones posee un apellido de prestigio que abanderan tanto los padres como sus hijos y los hijos de sus hijos. Un honor que le pesará como una losa al joven Publio ya que, a muy temprana edad, será el pater familia y deberá enfrentarse a este enemigo imparable, esta oscura sombra que se cierne sobre el imperio romano y cuyas gestas han llegado hasta el más estrecho recoveco de las calles de Roma.

Dos grandes potencias, dos mundos diferentes y una tierra que conquistar o que mantener. Dos personajes cuyos destinos se irán cruzando y una caprichosa diosa, la de la Fortuna, que jugará con ellos a lo largo de muchos años de lucha, conquistas y fracasos.

Desde las salvajes tierras de Hispania cuyos poblados son fuertes y poco fiable para los conquistadores, hasta las tierras de Macedonia, donde Filipo V empuja a los soldados romanos hacia la península itálica . A lo largo de todo ese territorio bañado por el mar Mediterráneo, las dos potencias verán medidas sus fuerzas en más de una ocasión.

La lucha por el control de las regiones será clave para ambos bandos y esto les llevará a continuos enfrentamientos a lo largo de esta etapa de la historia. En estas batallas aparecerán magistrales estrategias militares, fracasos estrepitosos, honor y cobardía. Los ejércitos se verán en situaciones extremas y veremos lo mejor y lo peor de cada uno.

Posteguillo nos relata estas gestas como las de Trasimeno o Cannae, así como asedios a fortalezas tan importantes en la historia como Sagunto o la supuestamente inquebrantable Cartago Nova.


-Ve a tu puesto, oficial del ejército de Cartago. Me has servido bien. Y puedes decir a todos que Aníbal ha perdido la visión de un ojo, pero que por el otro ve más lejos y con más agudeza que los cuatro ojos de los dos cónsules de Roma.


Aníbal es representado entre las páginas de esta novela como un hombre que nunca se da por vencido. Un general de un gran ejército que hizo temblar a todo un imperio con el ruido ensordecedor del paso de sus elefantes, cruzando montañas, atravesando inhóspitos lugares para llegar a las mismísimas puertas de la capital del imperio romano.

Una Roma que nunca llegó a imaginar, acostumbrada a las victorias, un escenario como aquel. Y, por primera vez, este vasto imperio comienza a sentir una sensación a la que no está acostumbrado, el miedo.


El alma humana no atiende a lo que en momentos de sosiego y sensatez otros han pensado y diseñado con atención y racionalidad: leyes, normas, costumbres. No, el miedo quiebra todo eso. El Senado no es ajeno al temor de la gente, de un pueblo que demanda acciones concretas, algo diferente de lo que se ha estado haciendo hasta la fecha para vencer a ese animal africano que se acerca hacia Roma.


Algunos son los ciudadanos que, con gran influencia, intentan equilibrar la balanza hacia su favor cuando la situación se encuentra inestable. Hablamos de Quinto Fabio Máximo, con cuyo poder conseguirá influir en el Senado dificultando la situación de sus rivales directos. Otros ciudadanos con poder como los Escipiones, cuya fama se incrementa gracias, no a sus estrategias políticas, sino a sus cualidades en el campo de batalla.

Así vivirá Roma estos años de crisis en los que Posteguillo no ha olvidado hacernos ver uno de los mejores métodos de evasión que el atemorizado pueblo de Roma utilizó durante mucho tiempo para conseguir alejar los males que se ciernen sobre ellos. Será el teatro y, más concretamente, las comedias y tragicomedias de Plauto las que aparecerán en estos momentos convulsos para hacer llevaderos el día a día en la imponente capital del Estado.


-Tito Macio, eres hombre de muy pocas palabras para alguien que las sabe utilizar tan bien cuando escribe.


Escipión, como edil de Roma, verá en este iracundo artista una vía de escape para su pueblo. Sus obras llenarán de vida los teatros de la ciudad y los ciudadanos vibrarán con los actos de cada una de sus obras. Un soplo de aire fresco en el fragor de la mayor de las batallas jamás vivida por Roma.

Africanus es una muestra de cómo ninguna gran potencia está libre de invasión. Posteguillo nos muestra el temor de Roma ante la fuerza arrolladora de Aníbal y sus cartagineses Un enemigo capaz de poner en jaque  al ejército más potente del mundo conocido. Dos fuerzas brutales que se tomarán medida en más de una ocasión aunque solo una de ellas obtendrá la deseada victoria.

Santiago Posteguillo, utiliza de manera magistral la pluma para hacernos partícipe de una guerra épica, de dos potencias lideradas por hombres con pasados muy diferentes pero muchos puntos en común. Dos mentes forjadas para la guerra con un destino escrito por los dioses:ser los líderes del mundo conocido.


AUTOR


Santiago Posteguillo, filólogo, lingüista y doctor por la Universidad de Valencia, es en la actualidad profesor titular en la Universitat Jaume I de Castellón, donde imparte clases de literatura, lingüística y análisis del discurso, además de ser el director de la sede en dicha universidad del Instituto Interuniversitario de Lengua Moderna Aplicadas de la Comunidad Valenciana. Ha estudiado literatura creativa en Estados Unidos y lingüística y Traducción en diversas universidades del Reino Unido. Asimismo, es autor de más se setenta publicaciones académicas que abarcan desde artículos de investigación hasta monografías y diccionarios especializados.

Su trilogía de novelas sobre Roma, formada por Africanus. El hijo del cónsul, Las legiones malditas y La traición de Roma, ha sido calurosamente acogida tanto por la crítica como por los lectores.


PUNTUACIÓN: 3/5



martes, 5 de septiembre de 2017

La librería

TÍTULO: La librería

AUTORA: Penelope Fitzgerald

EDITORIAL: Impedimenta

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 181

FECHA DE PUBLICACIÓN: marzo de 2010

SINOPSIS:

Novela finalista del Booker Prize, La librería es una delicada aventura tragicómica, una obra maestra de la entomología librera. Florence Green vive en un minúsculo pueblo costero de Suffolk que en 1959 está literalmente apartado del mundo, y que se caracteriza justamente por "lo que no tiene". Florence decide abrir una pequeña librería, que será la primera del pueblo. Adquiere así un edificio que lleva años abandonado, comido por la humedad y que incluso tiene su propio y caprichoso poltergeist. Pero pronto se topará con la resistencia muda de las fuerzas vivas del pueblo que, de un modo cortés pero implacable, empecerán a acorralarla. Florence se verá obligada entonces a contratar como ayudante a una niña de diez año, de hecho la única que no sueña con sabotear su negocio. Cuando alguien le sugiere que ponga a la venta la polémica edición de Olympia Press de Lolita de Navokov, se desencadena en el pueblo un terremoto sutil pero devastador.

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Cuando se une la calidad literaria con una historia cargada de emociones, aparecen novelas tan extraordinarias como La librería. Una obra deliciosa en la que la autora nos deleita con toques de humor inteligente, ironía, ternura y mucho amor hacia los libros.

La sociedad de los pequeños pueblos está perfectamente retratada entre las páginas de Fitzgerald que, con gran maestría, maneja la pluma al estilo de una gran conocida y admirada escritora, Jane Austen.  Quizás compararla es una osadía lectora por mi parte, pero este encantador descubrimiento me recuerda al estilo irónico y picaresco de Austen y con heroínas fuertes como protagonistas, con ganas de rebelarse ante los estereotipos de una sociedad anquilosada y llena de prejuicios.

Florence Green es una viuda de mediana edad que decide emprender la aventura de crear una librería en su pequeño e inhóspito pueblo, donde el mayor problema no será las inclemencias de una tierra húmeda y poco acogedora, sino la terquedad de los habitantes que, encerrados en sus pequeños mundos, ven con hostilidad cualquier cambio que afecte a sus monótonas e insulsas vidas.

El emplazamiento de este nuevo y literario negocio será el desencadenante de todos los problemas a los que Florence tendrá que enfrentarse. Old House, como su nombre indica, es una vieja y destartalada casa que, desde que nuestra protagonista puso sus ojos en ella, se convierte en un apreciado solar para alguno de los vecinos de la comarca.

Esta antigua y húmeda casona esconde, además, un inquilino muy particular. Una especie de fantasma que convivirá y dará más de un quebradero de cabeza a la señora Green en sus duros comienzos como librera. Unos inicios nada acogedores para el negocio ya que los cotilleos y habladurías harán que los días de Florence nunca sean aburridos.

La apertura de una librería no deja de ser un acontecimiento para todos y Florence Green tendrá que habituarse a la librería y todo el trabajo que conlleva, aunque el recelo de casi todos intente hacerla flaquear.



Esa es la primera pregunta que uno debe hacerse antes de embarcarse en cualquier tipo de negocio. ¿Espera dar a nuestro pequeño pueblo un servicio necesario? ¿Espera obtener unos beneficios considerables? ¿O quizá, señora Green, va usted un poco a remolque, sin comprender del todo el mundo completamente distinto que los años 1960 pueden tener preparado para nosotros?



Pero para nuestra intrépida emprendedora, estas opiniones adversas no hacen más que afianzarla en su objetivo de montar una librería. Pero será los oscuros intereses de aquellos habitantes poderosos del pueblo los que sí puedan hacerle daño. Unos intereses que chocan directamente con el negocio de la señora Green y con los que comenzará una dura batalla por conseguir hacer su sueño realidad.



-Nos hemos acostumbrado de tal forma, me temo,  a que Old House estuviera vacía, que hemos ido retrasándolo todos estos años... Nos ha avergonzado usted bastante con sus prisas, señora Green... Pero la cuestión es que estamos todos algo alterados por la repentina transformación de nuestra Old House en una "tienda".



Pero Florence no se achantará antes las amenazas encubiertas de la élite local y seguirá adelante con su proyecto. Poco a poco, los vecinos entrarán por las puertas de esta casona convertida en librería y apreciarán el entusiasmo que nuestra protagonista pone a la hora de hacer frente a todas las adversidades, haciéndose con el negocio entre la venta de libros y postales y dejando que todo vaya fluyendo hacia la normalidad que necesita, a pesar de ese "rapper" que la atosiga de vez en cuando, recordándole que no está sola en esta aventura.



Si había pensado en algún momento que el "poltergeis" relajaría sus esfuerzos una vez abierta la tienda, se había equivocado. En repetidas ocasiones durante la noche, detrás de cada uno de los tornillos que habían puesto los scouts, se oía un golpe delicado y certero, como si el ente estuviera numerando para futuras referencias.



También, entre estos recelosos y desconfiados vecinos, encontraremos lealtad y apoyo en algunas amistades como la pequeña y decidida Cristine, los jóvenes scouts marinos y el señor Raven, que, aunque no entiendan muy bien el concepto de librería, no dudarán en ayudar a su propietaria en todo lo que necesite.



-Dicen por ahí que está usted a punto de abrir una librería. Eso significa que no le importa enfrentarse a cosas inverosímiles.



Pero, por encima de todos estos defensores de la señora Green, destacará el ermitaño y algo antisocial señor Brundich que, a pesar de sus recelos, no dudará en apoyar a esa valiente librera, ya sea con su autoridad social, como con su experiencia lectora.



Yo no le doy tanta importancia como usted, supongo, a las nociones del bien y del mal. He leído "Lolita" como usted me pidió. Es un buen libro y, por tanto, debería intentar vendérselo a los habitantes de Hardborough. No lo entenderán, pero será mejor así. Entender las cosas hace que la mente se vuelva perezosa.



Estos habitantes serán los que marcarán el rumbo de la señora Green y su peculiar librería. Ella nos demostrará cómo se debe luchar por los sueños, convirtiéndose en toda una heroína con el coraje y el tesón suficiente para conseguir hacer realidad un negocio tan insignificante para algunos, pero tan importante en realidad para todos.

Penelope Fiztgerald nos regala a los lectores una delicada y preciosa historia en la que nuestra valiente Florence perseguirá sus sueños por encima de todas las adversidades. Estamos ante una historia de una mujer atrevida y, también, una apología de estos pequeños establecimientos cargados de tesoros y sabiduría como son las librerías.

La cuidadosa y siempre encantadora editorial Impedimenta nos hace un regalo en forma de precioso libro. Deseando ver la versión cinematográfica que Isabel Coixet ha realizado de La Librería y que se estrena dentro de poco y también, con ganas de leer la siguiente novela de Fitzgerald, también publicada por la editorial, El inicio de la primavera.


AUTORA

Penelope Fitzgerald, de soltera Knox, nació en 1916. Era la hija del editor de Punch, Edmund Knox, y sobrina del teólogo y novelista Ronald Knox, del criptógrafo Dilly Knox y del estudioso de la Biblia Wilfred Knox. Fue educada en caros colegios de Oxford. Durante la segunda guerra mundial trabajó para la BBC. En 1941 se casó con Desmond Fitzgerald, un soldado irlandés, con el que tuvo tres hijos.  Durante algunos años vivió en una casa flotante en el Támesis. Autora tardía, Penelope Fitzgerald publicó su primer libro en 1975, a los cincuenta y ocho años, una biografía del pintor prerrafaelista Edward Burne-Jones. En 1977 publicó su primera novela, The Golden child, una historia cómica de misterio ambientada en el mundo de los museos. A lo largo de los siguientes cinco años publicó cuatro novelas vagamente autobiográficas, que la consagraron como una de las figuras más importantes de la nueva narrativa inglesa, comparable a Iris Murdoch o A. S. Byatt.
Con La librería (1982) fue finalista del Booker Prize, premio que finalmente consiguió con su siguiente novela, A la deriva (1979). Siguieron Human Voices (1980) y At Freddie´s (1982). En este punto, Fitzgerald declaró que ya estaba cansada de escribir sobre su propia vida, y se decantó por la novela que desvelaba hechos y acontecimientos del pasado, desde un punto de vista histórico. La primera de ella sería Innocence (1986), desarrollada en la Italia de los años 50 y que narraba la historia de amor entre la hija de un aristócrata arruinado y un médico comunista.
En 1988 publicó El comienzo de la primavera, que tiene lugar en el Moscú de 1913, protagonizada por un pequeño impresor inglés perdido en los albores de la Revolución rusa. Siguieron The Gate of Angels (1990) y La flor azul (1995), centradas en la vida del poeta alemán Novalis. Penélope Fitzgerald murió en Londres en abril del año 2000.

PUNTUACIÓN: 5/5

martes, 15 de agosto de 2017

Brooklyn

TÍTULO: Brooklyn

AUTOR: Colm Tóibín

EDITORIAL: Lumen

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 315

FECHA DE PUBLICACIÓN: febrero de 2016

SINOPSIS:

Eilis Lacey es una chica de familia humilde. Como tantos otros, no encuentra trabajo en su pequeño pueblo del sudeste de Irlanda, de modo que, cuando se le ofrece una posibilidad en Norteamérica, no duda en aprovecharla. Poco a poco, Eilis se abre paso en el Brooklyn de los años cincuenta y, gobernado a su manera la nostalgia y los rigores del exilio, encuentra incluso un primer amor, la promesa de una nueva vida. El futuro está a un paso, pero el destino juega sus propias cartas.

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Brooklyn es una novela que podemos clasificar en la categoría de agradable. La historia de la inmigración en los años cincuenta desde las tierras de Irlanda al deseado "sueño americano". Quizá por ser un tema bastante recurrente tanto en la literatura como en el cine, Brooklyn no me ha cautivado de la misma manera como sí lo hizo, por ejemplo, Las cenizas de Ángela de Frank McCourt. Su dramatismo (está basada en la propia vida del autor) la hace mucho más interesante e intensa comparada con Brooklyn que, dada la misma temática, queda como un "ligero paseo"  hacia a búsqueda de una vida mejor.

Nuestra joven e irlandesa protagonista no sufre las penalidades del joven Frank, pero sí tiene que tomar la decisión de abandonar su vida y a su familia, compuesta por su hermana y prometedora hermana mayor y su solícita y siempre dispuesta madre. Finalmente, Eilis dará el paso que cambiará su vida para siempre embarcándose en una travesía por el Atlántico en busca de un mundo mejor, con la excusa perfecta de una realista precariedad laboral y muchas esperanzas por llegar a ser alguien de provecho en Norteamérica.


Mientras se probaba unos pendientes, se dio cuenta también de que Rose sabía todo eso, sabía que una de las dos se iría, y había decidido dejar que fuera Eilis quien lo hiciera. Al volverse y mirar a su hermana, quiso proponerle que se intercambiaran los papeles, que Rose, tan preparada para la vida, siempre haciendo nuevos amigos, sería más feliz en América, mientras que ella se sentiría contenta de quedarse en casa.



Pero Eilis era la pequeña, con un futuro prometedor por delante y gracias a la ayuda del padre Flood, comenzará a descubrir, a su manera, ese Nuevo Mundo convertido en un lugar llamado Brooklyn donde la vida le deparará más de una aventura.

La adaptación a este nuevo lugar y sin la protección de los suyos no será tarea fácil para Eilis. Tendrá que empezar a valerse por sí misma y luchar contra un sentimiento que hasta ese momento no sabia que existía, la nostalgia.


-¿Sabes lo que te pasa? -le preguntó el padre Flood.
-¿Qué quiere decir?
-Eso tiene un nombre.
-¿Qué es lo que tiene un nombre? -Eilis pensó que iba a mencionar una dolencia femenina e íntima.
-Sientes nostalgia, eso es todo. Todo el mundo la siente. Pero pasará. A algunos se les pasa antes que a otros. No hay nada más duro que eso. Y lo que hay que hacer es tener a alguien con quien hablar y mantenerse ocupado.


De esa forma y, gracias otra vez al padre Flood, nuestra protagonista no dejará de trabajar ni un solo minuto. Por la mañana en la tienda de ropa Bartocci´s y por las tardes estudiando contabilidad en el Brooklyn College.

Su vida entra, de esta manera, en una agradable monotonía que se rompe, de vez en cuando, con los comentarios de sus extravagantes vecinas en la casa de huésped de la señora Kehole. Señoritas de todo tipo, unas más modernas y atrevidas y otras más reservadas y conservadoras.

Por eso, cuando los bailes de la parroquia se empiezan a suceder cada viernes, Eilis tendrá que adaptarse también a alguno de los dos bandos para poder disfrutar y divertirse como corresponde a una joven de su edad. Será en uno de esos bailes donde conocerá a un chico y su vida volverá a revolucionarse cuando el amor aparece.

Las diferentes decisiones que tendrá que tomar serán decisivas para el rumbo que tomará su vida. Unas decisiones inesperadas, a veces muy dramáticas y siempre difíciles, pero, como la vida misma, la tragedia y la felicidad suelen ir de la mano en los momentos más inesperado.

Tóibín trata también, aunque de manera bastante superficial, algunos temas de bastante interés en la época. De esta forma, nos encontramos con un fuerte englomerado de religiones que se entremezclan en el Brooklyn de los años cincuentas, como judíos, católicos y anglicanos, así como las diferentes nacionalidades de los habitantes cuyo pasado italiano, irlandés o inglés, los marcan de prejuicios a los ojos de los demás.

Prejuicios como los que Eilis vive en la tienda cuando las mujeres negras comienzas a llegar a Brooklyn y entran en busca de medias de nylon de color rojizo.


Durante la semana fueron más y, cada vez que entraban, Eilis percibía un cambio en el ambiente de la tienda, un silencio, una alerta; nadie parecía moverse cuando ellas lo hacían, por si se cruzaban en su camino; las demás vendedoras bajaban la vista y parecían muy ocupadas.


A lo largo de la novela, veremos crecer a nuestra protagonista. La adolescente tímida se convertirá en una joven decidida y resuelta. Un viaje que Eilis hace, no solo hacia Brooklyn, sino hacia la madurez, y hacia la felicidad.

La historia de Brooklyn es la historia de Eilis. Una historia de amor y superación, de lucha externa por conseguir una vida mejor e interna por descubrir cuáles son sus verdaderos sentimientos.



AUTOR


Colm Tóibín (Enniscorthy, 1955) es uno de los mejores escritores irlandeses de nuestro tiempo. De su obra cabe destacar las novelas The Master (2004) y El testamento de María (2014), que se ha adaptado al teatro. Brooklyn es su novela más conocida cuya película del mismo título ha sido dirigida por John Crowley. Nora Webster es su obra de ficción más reciente.


Tóibín es también un excelente crítico literario, como demuestran las piezas recogidas en el volumen Nuevas maneras de matar a tu madre (2013).


PUNTUACIÓN:2,5/5

jueves, 27 de julio de 2017

Hablar como los dioses

TÍTULO: Hablar como los dioses

AUTOR: Fernando Castelló

EDITORIAL: Evohé

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 223

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2010

SINOPSIS:

Del talón de Aquiles al suplicio de Tántalo; del Can Cerbero al Minotauro y la Quimera; del hilo de Ariadna a la caja de Pandora y el tejedesteje de Penélope; de lo afrodisiaco y lo erótico a las Bacanales y la lluvia dorada; de la Ambrosía al Néctar de los dioses; del Arco Iris y la Aurora Boreal a los signos del Zodiaco; del complejo de Edipo a los de Electra, Diana y Narciso; el Caballo que hizo Arder Troya; de los demonios del Averno a los dioses del Olimpo; de limpiar las cuadras de Augías a empujar la piedra de Sísifo... Ser una Amazona, ponerse hecho una Furia, ser Agraciada, una Casandra, una Esfinge, una Harpía, Musa de alguien, una Ninfa, una Sirena, una Vestal...

Son muchas las expresiones que a diario utilizamos cuya base está en la mitología grecolatina. Este libro pretende señalar muchas de ellas y darles una explicación pertinente. Tras años de periodismo y lecturas clásicas, Fernando Castelló desmenuza, a modo de diccionario, los anteriores (y muchos más) términos y frases hechas.

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Hablar como los dioses es un libro peculiar, muy diferentes a los que han llegado a mis manos en los últimos años. Tal y como dice en el subtítulo de la obra, se trata de un "diccionario de nuestras expresiones y términos coloquiales de origen mitológico grecolatino".

Una empresa difícil la de Castelló el intentar aunar términos y expresiones del habla cotidiana con su significado mitológico. Difícil, entre otros factores, por la innumerable cantidad de personajes que habitan en este mundo de la mitología, así como las diferentes versiones de cada una de las narraciones mitológicas que existen.

Aún así, es fantástico y muy interesante conocer el origen de aquellas palabras que pertenecieron a un dios, sátiro, ninfa o héroe de la Antigüedad y también expresiones comunes que utilizamos casi a diario y que no somos consciente de dónde vienen ni el porqué de su significado.

De la A a la Z y mezclando personajes mitológicos en sus diferentes versiones, tanto la griega como la latina, Castelló nos hace un recorrido por leyendas tan famosas como la Guerra de Troya donde en su final, antes el asedio ateniense que duró la friolera de diez años, podemos encontrar expresiones actuales como "Arde Troya".

A su vez, nos conduce por senderos poco conocidos, aunque las expresiones siguen siendo igual de comunes, como es el caso de "dar a luz" y cuyo origen aparece en la función de "alumbradora" de Ilitia, la divinidad griega de la maternidad, representada sosteniendo una antorcha que simboliza la vida que nace a la luz. (¿tendrá algo que ver con la estatua de la Libertad?)


Si la patria es el idioma, una provincia aborigen del nuestro es Grecia y otra, Roma. En ambas germina la raíz sobre la que han crecido el tronco semántico, las ramas idiomáticas y los frutos metafóricos que alimentan nuestra imaginación literaria y no pocas lenguas europeas.


Así nos explica Castelló esta gran riqueza lingüística que poseemos y cuya base están en el acerbo imaginario de las personas que habitaban Grecia y Roma en la Antigüedad.

Una demostración de la importancia de conocer nuestro pasado para entender palabras, dichos metafóricos y expresiones utilizadas en nuestro presente, como por ejemplo, tener una vista de lince, ser un narciso o un caco, así como palabras como vespertino, jacinto, moneda o incluso los días de la semana, correspondientes con planetas que a su vez corresponden con dioses grecolatinos.
Lunes/Luna, martes/ Marte, miércoles/Mercurio, jueves/Júpiter, viernes/Venus.

Todas estas peculiaridades y muchas más aparecen recogidas en este curioso diccionario que, trabajado con mimo, nos ofrece una respuesta mitológica a los dichos más frecuentes y comunes de nuestro habla actual. No solo con una explicación sobre el mito en cuestión, sino también con su significado actual en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (DRAE).
Veamos un ejemplo:


LICANTROPÍA
Manía en el que el enfermo se imagina estar transformado en lobo e imita los aullidos de este animal. DRAE.

Una vez realizada la definió oficial de la palabra en cuestión, Castelló nos ofrece la versión mitológica de la misma, contándonos el mito, su procedencia y características que lo convirtieron en tal.


Rey arcadio que hacía sacrificios humanos, Licaón (el lobo taimado) tuvo cincuenta hijos, impíos como él de varias mujeres (...)


Y así sigue la historia de Licaón y del porqué su nombre lo asociamos con el lobo y la licantropía. Asimismo, nos adentraremos en los infiernos más terroríficos de la mano de Orfeo, así como degustaremos el néctar de los dioses en el alto Olimpo donde habitan. Conoceremos más de un escarceo amoroso del todopoderoso Zeus/Júpiter y más de una hazaña de semidioses convertidos en héroes para la eternidad como Heracles/Hércules con sus doce trabajos o el joven Perseo y su combate con la terrible Medusa.

Un recorrido ameno e instructivo, una ventana abierta al conocimiento a modo de diccionario donde el lenguaje se mezcla con la mitología.  Así iremos descubriendo, con cada letra, el legado que nos han dejado. Todo un regalo divino que debemos de conocer, cuidar y hacer perdurar durante muchos siglos más.


AUTOR

Fernando Castelló es colaborador, articulista y columnista en diversos medios impresos (entre ellos ABC, El Mundo, El País...), ha sido también director Internacional de la Agencia de noticias EFE.

Periodista de profesión, mitólogo por pasión y micólogo por afición, ha presidido la organización Internacional Reporteros Sin Fronteras, con sede en París, durante quince años.

Tiene publicado un libro (Bacanal en el Olimpo, Equipo Difusor del libro, 2008) sobre las costumbres licenciosas de los protagonistas de la mitología griega, y dos obras inéditas: Libro de los desaforismos y Memorias de un niño grande.

PUNTUACIÓN: 2,5/5