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miércoles, 21 de marzo de 2018

La muerte de Guernica

TÍTULO: La muerte de Guernica

AUTOR: Paul Preston

ILUSTRACIÓN: José Pablo García

EDITORIAL: Debate

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 95

FECHA DE PUBLICACIÓN: abril de 2017

SINOPSIS:

La destrucción de Guernica en 26 de abril de 1937 quedó grabada a fuego en la conciencia europea: fue la primera ciudad "abierta" prácticamente arrasada durante un bombardeo. La ciudad fue bombardeada y ametrallada en vuelos rasantes durante tres horas, atroz ataque perpretado en día de mercado, que más tarde sería objeto de una terrible campaña de manipulación. Ahora, cuando se cumplen ochenta años del ataque, el joven historietista José Pablo García nos trae otra adaptación de un revelador ensayo de Paul Preston, uno de los hispanistas de mayor prestigio internacional, y mediante extraordinarias viñetas ilustra la historia que culminó en ese fatídico día, desde las tácticas de la Legión Cóndor y sus tratos con Franco hasta la obsesión de Mola y la impagable labor de corresponsales como George Steer.

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Es la primera vez que reseño un cómic y, por si fuera poco, se trata de un cómic basado en uno de los acontecimientos más atroces que sucedieron durante la terrible Guerra Civil española, el bombardeo de la localidad vizcaína de Guernica el 26 de abril de 1937.

Guernica se convirtió en ese momento en un símbolo del horror de la guerra. Nunca antes se había bombardeado hasta la destrucción total una ciudad y, lo más doloroso fue el ensañamiento con una población,  buscando un día de mercado para sembrar el terror y perpetrar una horrible matanza de civiles y el mayor daño humano posible como arma de persuasión para el resto de ciudades enemigas.

José Pablo García, basándose en el ensayo del gran hispanista Paul Preston, nos conduce por los momentos decisivos que rodean a este terrible suceso. Nos muestra, en impresionantes viñetas, las decisiones previas al ataque, el momento del horror y la importancia que tuvieron los corresponsales extranjeros para sacar a la luz una verdad que el régimen franquista quiso esconder y convertir en propaganda nacionalista.

Dividida en seis partes, la historia comienza con El inicio de la guerra. Aquí aparece la figura del general Emilio Mola como líder de una eterna campaña en el País Vasco. Las fuerzas rebeldes son incapaces de conquistar un territorio bien protegido por este pueblo norteño, que pelean cada centímetro del terreno. La estrategia de este militar no es otra que la de sembrar el terror, única posibilidad de conseguir una victoria rápida y segura para Franco.


Sus palabras anticipaban el trato  que dispensaría más tarde al País Vasco.
Hay que sembrar el terror... Hay que dar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos lo que no piensen como nosotros.



Es así como comienza la segunda parte de esta historia. La campaña del norte. En ella nos encontramos con viñetas que muestran las reuniones que altos cargos como Von Richthofen y Hugo Sperrle, Jefe Mayor y comandante respectivamente de la temida Legión Cóndor, junto con Mola  y el propio Franco. Las ofensivas debían coordinarse por tierra y aire y la misión consistía en aplastar la moral enemiga, pero las formas de hacerlo diferían mucho entre ellos.


Las diferencias entre Franco y Mola sobre los objetivos de la campaña del Norte no denotan ninguna preocupación humanitaria por parte del Generalísimo.
Para Franco, "España" tenía un sentido totalmente partidista. Era reacio a dañar los intereses materiales de su "España", y eso incluía la base industrial, las fábricas de armamento y la riqueza mineral del País Vasco.


De esta forma, y teniendo ya claro los objetivos, nos adentramos en las imágenes del terror, las que encontramos en la tercera parte de esta historia, El bombardeo y sus responsables.

Era un lunes, día de mercado en una localidad con tanta historia para el País Vasco como Guernica. Las amenazas rebeldes se escuchaban en la radio, pero eso no impedía que la vida cotidiana de las más de 10.000 personas, entre vecinos y refugiados, siguiera su curso. 

Fue el padre Alberto Onaindía quien nos relata de primera mano los sucesos que vivió ese día y como la ciudad se oscureció por el ataque aéreo de distintos aviones sobre la desprotegida población de Guernica durante más de tres horas seguidas.


No había ningún antiaéreo, ninguna defensa, éramos presa cercada y acorralada por unas fuerzas diabólicas que perseguían a miles de indefensos habitantes.


No había forma de escapar de esta barbarie. Los aviones utilizados en cada  pasada tenían una misión: primero bombardear, luego ametrallar y por ultimo incendiar. Nadie podía sobrevivir a ese exterminio, y los pocos que lo hicieron vieron como sus seres queridos, sus vecinos y amigos, sucumbían ante la fuerza de la destrucción. La masacre fue total y el pueblo fue destruido entre las bombas y las llamas.

La realidad de lo que pasó ese día es clave para poder entender la estrategia del ejército rebelde. Pero esa realidad no fue fácil de narrar. La cuarta parte de Guernica nos muestra la importancia que, durante esos turbulentos momentos del conflicto, tuvieron los corresponsales de guerra como George Steer. En El telegrama de Steer, vemos el recorrido que este periodista realizó por el lugar de los hechos y la importancia que sus palabras tuvieron para que el resto del mundo fuera consciente del gran crimen de Franco.

No hay nada como remover conciencias para que las personas se alcen ante las injusticias y el régimen de Franco no previó que esto pudiera suceder con el ataque a Guernica. 

Los hechos fueron contados con detalle y el ejército rebelde los intentó tapar desprestigiando al autor de esta sangrienta pero verídica crónica de lo sucedido en Guernica. Sus palabras llegaron hasta Picasso quien dejó su actual proyecto para centrarse en plasmar el horror del bombardeo en el famoso cuadro que hoy podemos ver en la pared del museo Reina Sofía de Madrid.


El 6 de mayo, el senador William Borah, de Idaho, realizaba una elocuente denuncia del bombardeo en uno términos que profetizaban el cuadro de Picasso:
-Aquí el fascismo presenta al mundo su obra maestra. Ha colgado en la pared de la civilización un cuadro que nunca se descolgará ni se desvanecerá del recuerdo de los hombres.


Así llegamos a la quinta parte de nuestro ilustrado relato, El humo de las mentiras. Como ya hemos comentado, el franquismo realizó una campaña de desprestigio contra las voces insurgentes que mostraban una realidad "diferente" a la de ellos en cuanto a lo sucedido en Guernica. Pero por mucho que intentaron ocultarlo fue imposible acallar, no solo al pueblo que sobrevivió al intenso bombardeo, sino incluso a los propios aviadores de la Legión Cóndor que se jactaban de haber realizado estas maniobras de destrucción de esta localidad vasca.

Fue un fracaso propagandístico para Franco, pero el terror causado sí estaba presente y gracias a él pudo seguir conquistando este territorio tan difícil. Bilbao se rindió temerosa de una réplica de lo sucedido en Guernica y los restos del bombardeo fueron escondidos para evitar las represalias internacionales y así nos lo hace ver José Pablo García en la sexta y última parte de la historia, Después de las bombas.

A un mundo que ha sido testigo de las matanzas desencadenadas por Hitler y Stalin, por no hablar de la Guerra de Corea, Vietnam e Irak, la Guerra Civil española puede parecerle algo insignificante.
Sin embargo, pese a todo ello, el bombardeo de esta aletargada ciudad vasca y su mercado el 26 de abril de 1937 probablemente haya causado una polémica más airada que cualquier acto de guerra acaecido desde entonces, y buena parte de dicha polémica ha girado en torno al artículo de Steer.



Son muchos los protagonistas de este libro, algunos buenos, otros malos, pero todos con un peso importante en la historia que José Pablo García ha sabido plasmar en sus impactantes ilustraciones. Unas ilustraciones que unidas al fantástico ensayo de Paul Preston, engloban uno de los sucesos más tristes de la historia de nuestro país pero que todos debemos de conocer, estudiar y aprender para que nunca más vuelva a suceder.


AUTORES

Paul Preston (Liverpool, 1946) es catedrático de Historia contemporánea española y director del Centro Cañada Blanch para el estudio de la España contemporánea de la Londo School o Economics & Political Science. Analista de asuntos españoles en radio y televisión tanto en Gran Bretaña como en España, colabora además en diversos periódicos y revistas. Le ha sido otorgada la encomienda de la Orden del Mérito Civil y la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, y ha sido galardonado con numerosos premios. Entre sus obras destacan Franco, Juan Carlos, La Guerra Civil española y El holocausto español.




José Pablo García (Málaga, 1982) es ilustrador y dibujante de cómics. Sus historietas han sido galardonadas en numerosos certámenes nacionales, como el Premio Injuve. En abril de 2015 publicó Las aventuras de Joselito, su primer libro como dibujante y guionista. Su adaptación gráfica del libro de Preston La Guerrra Civil española ha sido un éxito de ventas. Recientemente ha publicado Vidas ocupadas, la plasmación de su viaje por el territorio palestino ocupado de la mano de Acción Contra el Hambre.


PUNTUACIÓN: 4/5

martes, 6 de marzo de 2018

República luminosa

TÍTULO: República luminosa

AUTOR: Andrés Barba

EDITORIAL: Angrama. Narrativa hispánica

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 187

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre de 2017

SINOPSIS:

¿Qué tiene que suceder para que nos veamos obligados a redefinir nuestras ideas de la infancia? La aparición de treinta y dos niños violentos de procedencia desconocida trastoca por completo la vida de San Cristóbal, una pequeña población tropical encajonada entre la selva y el río. Veinte años después, uno de sus protagonistas redacta esta República luminosa, una crónica tejida de hechos, pruebas y rumores sobre cómo la ciudad se vio obligada a reformular no solo su idea del orden y la violencia sino hasta la misma civilización durante aquel año y medio en que, hasta su muerte, los niños tomaron la ciudad. Tensa y angustiosa, con la nitidez del Conrad de El corazón de las tinieblas, Barba suma aquí, a su habitual audacia narrativa y su talento para las situaciones ambiguas, la dimensión de una fábula metafísica y oscura que tiene el aliento de los grandes relatos.

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Ha sido todo un agradable descubrimiento este autor. Andrés Barba crea una historia fascinante con un trasfondo muy importante donde el poder de la infancia, los estereotipos de la sociedad burguesa y la complejidad del ser humano se mezclan para dar a luz República luminosa.

Esta obra, Premio Herralde de novela, es una crónica ficcionada sobre unos hechos acontecidos en una localidad situada en medio de la selva, cerca del caudaloso río Eré en el año 1995.

San Cristóbal es una ciudad como todas las demás ciudades de provincias, orgullosa de sus progresos y encantada, sobre todo sus políticos, de haberse conocido. Un orgullo que podemos observar de igual modo en sus vecinos, habitantes venidos a más y cuyas banales vidas transcurren sin sobresaltos entre las calurosas y sofocantes jornadas laborales y los momentos de placer familiar.

Así nos lo describe desde la perspectiva de haberlo vivido, nuestro protagonista. Un habitante más de esta urbe que nos contará, a modo de crónica y después de muchos años de angustia y desazón, los sucesos que tuvieron lugar en esta localidad en 1995. Unos sucesos que conmovieron y removieron la conciencia de todos lo que allí vivían, marcando sus vidas para siempre.


Yo no hago más preguntas y les cuento entonces mi versión de los hechos, porque es lo único que tengo y porque sería inútil convencerlos de que no se trata tanto de que aprecien la libertad como de que no crean tan ingenuamente en la justicia.


Nuestro protagonista comienza así la historia de unos hechos que nadie imaginaría que pudieran suceder y, mucho menos, en una pacífica ciudad donde la monotonía reinaba en cada una de sus esquinas. Él, al igual que su familia y todas las familias de San Cristóbal, formaba parte de esta monotonía y, sin quererlo, también formó parte de los macabros sucesos que allí se desencadenaron.

La llegada de los niños. No los pequeños de la comunidad ñeê, cuya muda existencia se contemplaba a diario en los semáforos y zonas comunes de la ciudad. No, no eran ellos los peligrosos y violentos, sólo una parte más de la sociedad, admitida y olvidada por todos pero que no dejaban de formar parte del escaparate de la vida diaria de los habitantes de San Cristóbal.

Fueron los otros, esos otros treinta y dos niños, los que comenzaron a perturbar la idiosincrasia de la comunidad. Nadie sabía de dónde habían salido ni cuándo, pero todos comenzaron a sentir, percibir y conocerlos. Todos sabían, después de unos meses, de la existencia de estos pequeños violentos y alborotadores de la tranquilidad vecinal.


La gente estaba tan imbuida en aquella sensación de prosperidad que la aparición de los niños, aquellos otros niños, suponía una molestia evidente. El bienestar se pega a los pensamientos como una camisa húmeda, y solo cuando queremos hacer un movimiento inesperado descubrimos lo atrapado que estamos.


Las extrañas características de estos niños sería materia de estudio a posteriori. Después de ese punto de inflexión que fue los altercados del supermercado Dakota, los niños y sus actos fueron como un altavoz para la opinión pública, cadenas de televisión y medios de comunicación que vieron un filón para sacar partido de algo tan extraño como la violencia generada por un grupo de pequeños. Cuando algo se sale de lo común, cuando la infancia deja de tener la connotación de inocencia que la caracteriza, las alarmas aparecen y el espectáculo televisivo está servido.

Su número final fue de treinta y dos, pero siempre aparecían en grupos de no más de cinco. Esos grupos se distribuían en diferentes lugares de la ciudad creando altercados, hurtos y momentos de tensión. Tenían un lenguaje particular para comunicarse que solo ellos entendían y sus edades comprendían entre los nueve y los trece años.

Se pensaba que vivían en la selva porque por la noche desaparecían sin dejar rastro, y comenzaba el terror, las inseguridades , la desconfianza y el miedo, a crecer entre los núcleos familiares. Nadie se sentía seguro andando solo, nadie quería acercarse a ellos y no eran más que niños, pero, ¿qué clase de niños?

La infancia que conocemos, la regida por las normas sociales que imperan en el sistema nunca pueden llegar a compararse a la anarquía de una infancia sin control, sin estímulos educacionales, solo la libertad, sin reglas, sin control parental y con la única obligación de cubrir las necesidades fisiológicas de alimentarse. No podemos hablar de salvajes porque ya hemos visto que tenían una características comunes e integradoras, pero no dejaban de ser niños que, con más o menos inocencia, actuarán de la forma más inesperada .


No siempre es fácil determinar si lo que nos amenaza tiene más influencia sobre nosotros que lo que nos seduce. La propia naturaleza de esas cosas a veces no es contrapuesta sino casi indistinguible.



Esa ambigüedad de sentimientos llevará a las autoridades de la ciudad a tomar medidas, no todas ellas acertadas, después de lo ocurrido en el supermercado Dakota y nuestro narrador, partícipe de estas decisiones, nos contará su visión estudiada y revisada mil veces por su subconsciente durante todos estos largos años de agonía y frustración por lo ocurrido.

Los estudios e investigaciones que se llevaron a cabo una vez todo finalizó,  reflejaron, en algunos casos, un poco de luz sobre el porqué de todo lo que sucedió, aunque, otras muchas veces, sólo sirvieron para cubrir, como de un manto de bruma se tratase, la verdadera realidad.

Una realidad enmarcada por la selva. Los colores de la naturaleza: el verde intenso de las hojas, el rojo de la tierra y el azul del cielo se unen para crear un parapeto entre la sociedad y esos niños. Esa selva acompañada por el caudaloso río Eré no deja de representar lo profundo del misterio que allí existió y que aún hoy no deja de reflejarnos lo irresoluble de la historia que estamos contando.


El verde la selva es el verdadero color de la muerte. No el blanco ni el negro. El verde que todo lo devora, la gran masa sedienta, abigarrada, asfixiante y poderosa en la que los débiles sostienen a los fuertes, los grandes quitan la luz a los pequeños y sólo lo microscópico o lo diminuto consige hacer tambalear a los gigantes.


Porque lo que allí sucedió, en San Cristóbal, no fue algo premeditado, no hubo alevosía, envidia o venganza en esos actos. Fueron solo unos niños. Unos niños que conmocionaron a un pueblo y que aún hoy, aquellos que lo vivieron, intentan sacar algo en claro, algo que no sea ese temor, esa  escalofriante angustia que se quedó con todos y cada uno de ellos para el resto de sus vidas.

Inquietante, enigmática y poderosa, así es la novela de Andrés Barba. La he devorado y me ha devorado a mí al mismo tiempo, removiendo mis sentimientos y dejándome exhausta al terminar la lectura, al pasar la última página.


AUTOR:

Andrés Barba (MAdrid, 1975) se dio a conocer en 2001 con La hermana de Katia (finalista del Premio Herralde y llevada a la gran pantalla por Mijke de Jong). En Anagrama también ha publicado dos excelentes libros de nouvelles, La recta intención y Ha dejado de llover (Premio Nord-Sud), y cinco novelas más, que le confirmaron como uno de los escritores más importantes de su generación en España: Ahora tocad música de baile, Versiones de Teresa (Premio Torrente Ballester), Las manos pequeñas, Agosto, octubre y En presencia de un payaso. También es el autor de Muerte de un caballo (Premio Juan March), los ensayos Caminar en un mundo de espejos, La ceremonia del porno (escrito junto a Javier Montes y ganador del Premio Anagrama de Ensayo) y La risa caníbal, el libro de poemas Crónica natural y, en colaboración con el pintor Pablo Angulo, Libro de las caídas y Lista de desaparecidos. Como traductor ha publicado versiones de autores como Herman Melville, Henry James, Joseph Conrad y Thomas De Quincey, entre otros muchos. Fue elegido por la prestigiosa revista Granta uno de los mejores narradores jóvenes en español. Su obra ha sido traducida a diecisiete idiomas por alguna de las editoriales más prestigiosas del mundo.

PUNTUACIÓN: 4,5/5

viernes, 2 de marzo de 2018

Alguien

TÍTULO: Alguien

AUTORA: Alice McDermott

EDITORIAL: Libros del Asteroide

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 307

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015

SINOPSIS:

La vida, con sus pequeñas alegrías y momentos de felicidad, pero también con sus tristezas y desconcertantes altibajos, es el tema de esta novela extraordinaria. Los recuerdos aparentemente dispersos y desordenados de Marie Commeford, la protagonista y narradora de esta historia, una neoyorquina de origen irlandés, nos envuelve en una telaraña invisible en la que se entretejen la infancia, el despertar sexual, los primeros amores, la maternidad, la formación de una familia, la vejez.
En su narración, que recorre siete décadas de vida en Brooklyn, las escenas encajan con una ligereza y naturalizad pasmosa, convirtiendo en emocionante la que en apariencia era una existencia como tantas otras.
Una novela que nos reconcilia con los desengaños y las ilusiones cotidianas, con las pequeñas exigencias de la vida que tantas veces nos dominan y condicionan, y que confirman a Alice McDermott (ganadora del National Book Award y dos veces finalista del Pulitzer) como una de las más destacadas escritoras norteamericanas contemporáneas.

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Alguien es una novela sin pretensiones. No cuenta una historia de amor al uso, o un drama con desenlace inesperado, así como no es una comedia. Pero son todas esas cosas unidas en una vida.
Porque Alguien es la sencilla historia de una vida corriente. La historia de una mujer, Marie Comenford que, como otras muchas historias, la vamos conociendo poco a poco con aquellos pasajes que ella misma nos deja ver y que salen de su memoria como de un libro abierto por una página al azar, un libro que cuenta la historia de toda una vida, su vida. 

En un pintoresco y bullicioso barrio de Brooklyn, uno más de entre tantos de la época, con sus vecinas cotorreando, sus niños jugando en la calle y las ventanas abiertas de par en par. Allí comienza y acaba la historia de Marie.


A los siete años yo era una niña tímida, de aspecto cómico, con cara de pan, dos rajas negras por ojos, gafas gruesas, flequillo negro y una boca recta y seria: una caricatura de niña.


Así nos presenta Alice Dermott a nuestra protagonista. La pequeña Marie vive una infancia feliz rodeada de su familia: sus padres y su querido hermano Gabe a quienes adora y admira aunque más de alguna vez tenga algún que otro encontronazo.

Su hermano mayor es todo lo contrario a ella. Es atento y responsable hasta el extremo, lo que lo hace algo irritable, pero quizás esa forma de ser le haya llevado a su vocación religiosa. Una vocación que se tambaleará con el paso del tiempo pero que no le harán cambiar nunca su honesta personalidad.

Así son los Commeford, una familia de origen irlandés, como otras muchas en Brooklyn que intentan hacerse un hueco en el devenir de la vida neoyorquina. Ese Brooklyn, con su gente y sus malolientas calles atestadas de ruidosos coches, sus fábricas y su sofocante clima... Ese será el hogar de Marie y allí verá pasar el tiempo junto a sus seres queridos.


Abrí la ventana de un tirón y el sonido de la calle, el olor de la calle, inundó la habitación repentina, casi tangiblemente, subiendo por las paredes, cruzando el techo y bajando hasta la cama. El olor a humo de tráfico y a asfalto caliente, a basura y al fuego de las incineradoras.
-Ahí tienes -dije-. Huele a Brooklyn.


Marie y sus desastrosos ojos miopes serán testigos del cambio que, paulatinamente, va transformando tanto a su barrio como a la gente que habita en él. Ella acabará conociendo muy de cerca a toda la pequeña pero curiosa y pintoresca sociedad que convive con ella y su familia.

Así, la veremos crecer, tener "mejores amigas del alma", enamorarse y sufrir desengaños. La veremos, en definitiva, madurar y será ella quien nos lo cuente haciéndonos partícipes de sus tristezas y alegrías. De cómo descubrirá la muerte cercana, con todo el dolor que trae consigo y cómo esa misma muerte se verá desde otro punto de vista más superficial cuando comienza a trabajar en la funeraria del barrio, siendo conocida como el "ángel del consuelo" por todos aquellos vecinos que pasan por el velatorio en alguna ocasión.

Todas estas anécdotas formarán parte del repertorio con el que nuestra protagonista deleitará a sus hijos en más de una ocasión. Porque la veremos compartir su vida con otro "Alguien" y formará una familia a la que querrá tanto como la quisieron a ella la suya.


Menuda pieza era yo. Había estado a las puertas de la muerte. Había soportado el dolor sabía que podía enfrentarse a ello, enfrentarse al tiempo, valiente y cabezota, con un niño vivo entre mis brazos.


Así es nuestra Marie y así la iremos conociendo conforme avancemos en la lectura. Una lectura sencilla pero llena de sutileza, la que McDermott le da a cada detalle, haciéndola delicada y bonita, como la vida misma.



AUTORA


Alice McDermott nació en Brooklyn, Nueva York, en 1953. Es profesora de Humanidades en la Universidad John Hopkins y una de las autoras literarias más prestigiosas de su país. Ha publicado seis novelas: A Bigamist´s Daughter (1982), Aquella noche (1987, finalista del National Book Award y del premio Pulitzer), En bodas y entierros (1992, finalista del premio Pulitzer), Un hombre con encanto (1998, ganadora del National Book Award), Child of My Heart (2002), After This (2006, finalista del premio Pulitzer) y Alguien (2013).

PUNTUACIÓN: 3,5/5


miércoles, 28 de junio de 2017

La hoguera de las vanidades

TÍTULO: La hoguera de las vanidades

AUTOR: Tom Wolfe

EDITORIAL: Anagrama

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 636

FECHA DE PUBLICACIÓN: septiembre de 1988

SINOPSIS:

Tom Wolfe debutó triunfalmente como novelista con "La hoguera de las vanidades", que fue calificada como la novela de Nueva York.
El protagonista es un yuppie, un asesor financiero que se ha convertido en la estrella de una firma de brokers, pero que se ve inmerso en rocambolescas dificultades jurídicas, matrimoniales e incluso económicas a partir de la noche en que se pierde por las calles del Bronx cuando llevaba a su amante del aeropuerto Kennedy a su nido de amor.
A partir de esta peripecia, Tom Wolfe va hilando una compleja trama que le permite presentar el mundo de las altas finanzas, los restaurantes de moda y las exclusivas parties de Park Avenue, así como el submundo picaresco de la policía y los tribunales del Bronx, y también el mafioso universo de Harlem y las nuevas sectas religiosas. Un hilarante e irrepetible fresco, diseccionado con desenvuelta crueldad y acerada ironía por un Tom Wolfe en plenitud de facultades.
El personaje central resulta ser finalmente la gran capital del mundo de este final de siglo: Nueva York, con todos sus esplendores y todas sus miserias, retratada en la prosa de tecnicolor, vistavisión y sensorround que es la marca de fábrica de ese maestro de periodistas y, como demuestra aquí, personalísimo y magistral novelista que es Tom Wolfe.

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Conforme leía La hoguera de las vanidades, me daba cuenta de las características tan definidas del estilo de Tom Wolfe ya que me recordaba al anterior libro que leí de él, Todo un hombre. Personajes atormentados por sus propios miedos, la sociedad de clases como eje que envuelve todo y el afán de hacernos ver lo peor y lo mejor de las personas en situaciones límites.

Tenía muchas ganas de leer esta novela por la fama que tenía, además hay una adaptación cinematográfica aunque no refleja la calidad del libro, parodiando demasiado a los personajes de Wolfe y quitándole el dramatismo que hace de esta novela algo especial y única.

Esta gran hoguera que nos muestra Wolfe se encuentra en el Nueva York de los años ochenta donde la delincuencia y la diferencia de clases se hacen latente según el barrio en el que vivas, de dónde provengas o cuáles han sido tus antepasados.


¡Cuántos millones de personas de todo el mundo anhelaban ir a esa isla, entrar en esos rascacielos, caminar por esas calles tan estrechas! Allí estaba la ciudad que en el siglo XX desempeñaba la función de la antigua Roma, de París, de Londres, la ciudad de la ambición. La densa roca magnética, el destino irresistible de todos cuantos estaban empeñados en vivir en "el lugar donde ocurría todo..."


En esta convulsa, racial y egoísta Nueva York, Wolfe nos va presentando diferentes personajes que no tienen nada en común pero cuyos caminos están destinados a cruzarse. Entre ellos destaca Sherman McCoy, el Amo del Universo. Un broker de Wall Street enriquecido con la venta de bonos cuya vida se ve inesperadamente arruinada por un desafortunado suceso que no llegó a aclararse.



Le envolvían los gritos, los propietarios, las muecas y ademanes, todo el jodido jaleo del miedo y la codicia, y lo disfrutó. Era el mejor vendedor de bonos, el número uno, "el principal productor", como se decía en la jerga del oficio, en la sala de compraventas de bonos que Pierce & Pierce tenía en el piso cincuenta del edificio, y adoraba aquella tormenta permanente.


Sherman pertenece a esa élite de Nueva York, aquellos cuyas familias  se crearon en su momento un nombre y su prestigio es heredado por las generaciones siguientes, como McCoy. Esa generación nació para conservar el status que heredaron y cuyo dinero solo les sirve como moneda de cambio de la ostentación y el lujo que los clasifica y, lamentablemente, también los cosifica.

Pero este Amo del Universo no se conforma con una vida lujosamente placentera al lado de su estirada esposa y su angelical hija. Necesita la acción que representa María, una joven y sexy millonaria con la que se reúne en secreto para dar rienda suelta a sus instintos más básicos.

Este pequeño affaire será su ruina, pero gracias a él,  conseguirá ese toque picante que necesita para salir de su soporífera rutina diaria.


¿Quién podría permanecer monógamo bajo los efectos de esta, esta, esta auténtica "marea" de concupiscencia que estaba barriendo el mundo? ¡Santo Dios! No se le podía exigir a un Amo del Universo que se comportara como un santo, al fin y al cabo... Era inevitable.


Un viaje en coche con su amante desde el aeropuerto hasta su nidito de amor. Un extravío por las peligrosas calles del Bronx. Un encuentro desafortunado con dos jóvenes de color cuyas intenciones nunca llegan a estar del todo claras y un choque mortal que le cuesta el coma a una de ellos.

Todos estos hechos y la falta de responsabilidad que asume su amante, que conducía su coche, harán que Sherman entre en un estado de absoluta paranoia y no actúe como su conciencia le dictamina desde un principio. 

La falta de auxilio en un accidente provocado intencionadamente es un delito grave y Sherman vive desde entonces con el miedo y la inquietud de quien se siente culpable.

Este fatídico suceso se convertirá en el próximo caso del ayudante de fiscal del Brox, Larry Kramer.  Un hombre de clase media que durante toda su vida ha visto como sus ambiciones se ven mermadas por sus propias inseguridades y esa frustración que le acompaña en el día a día le convierten en el fiel reflejo de la mediocridad.  Una vida mediocre, un trabajo mediocre y en el sitio más mediocre de Nueva York, los juzgados del Bronx.


Ningún funcionario de esa oficina salía a comer al aire libre en el parque los días soleados de mayo, ni siquiera alguien capaz como él de levantar veinticinco veces seguidas unas pesas de ocho kilos. Comer fuera era algo que no hacían ni siquiera los guardias del juzgado, hombres uniformados que llevaban una 38 con permiso de armas. Todo el mundo se quedaba siempre en el interior del edificio, en esta isla-fortaleza del Poder, de los blancos, como él mismo, en este Gibraltar perdido en mitad del pobre y triste mar de los Sargazos en que se había convertido el Bronx.


Y es que las diferencias raciales son muy importantes en esta novela. Los blancos generan un odio radical en esa zona de Nueva York porque miran con condescendencia a los negros. Se creen con ese poder que les da el nacer con la piel blanca. McCoy se convertirá en la presa perfecta para este juzgado ya que el color de su piel será el detonante para poder hablar del racismo de los ricos blancos hacia los pobres negros. Un eslogan con el que pronto se enarbolarán los políticos para conseguir un puñado de votos, cueste lo que cueste.

La justicia destaca por su ausencia a lo largo de las páginas de este libro, ya sea hablando de los partícipes en este rocambolesco caso, como de aquellos que la deberían respetar más que nadie. Pero ninguno está libre de pecado en esta hoguera de ambición y codicia.

Solo nos falta un poder, el más importante, ya que se utilizará, como toda la vida, como herramienta para conseguir los fines de todo aquel que puedan controlarlo. Hablamos de la prensa y de un personaje cuya triste y patética vida se verá transformada gracias al caso McCoy.

Peter Fallow es un ser de baja categoría social, de la que desciende un escalafón por el simple hecho de ser inglés y cuyos vicios alcohólicos y su vida disoluta le hacen merecedor de todos aquellos adjetivos des-calificativos que le presentan ante la sociedad.

El caprichoso azar hará que caiga en sus manos la información de este caso y dejándose llevar por los tejemanejes políticos, Fallow será el que saque a la luz  en su periódico sensacionalista, el Citylight, todo el suceso McCoy, ganado el prestigio perdido por muchos años de mala praxis y poca conciencia de sus límites morales y convirtiéndose así en el hombre del momento.


Algunos días él mismo redactaba los titulares. Era posible que ese "Le arranca el cuero cabelludo" fuera suyo, aunque Fallow creyó más bien detectar el inconfundible estilo del director, un proletario de Liverpool que se llamaba Brian Higbridge. De todos modos, Steiner jamás había triunfado en la buena sociedad. Esto era en buena parte consecuencia de su carácter, pero también debía haber influido las tendencias antijudías, que estaban lejos de haber desaparecido. En todo caso, Steiner aguardaba con placer la posibilidad de que Peter Fallow se las arreglase para preparar una magnífica y crepitante hoguera en la que quemar a todos aquellos pseudoaristócratas que le menospreciaban.



La noticia hace que nuestros personajes comiencen a moverse, entrelazando sus vidas por el mero azar que ha conseguido juntar a seres tan dispares por medio de unos acontecimientos que claramente están siendo manipulados por todos en su propio beneficio. De esa forma, todos acaban siendo títeres de una fuerza superior que los va manejando a su antojo, sobre todo nuestro protagonista, Sherman McCoy, que verá su vida desde otro punto de vista. Lo que antes era lujo, glamour y riqueza, ahora es un esperpento de seres pomposos y llenos de vanidad.


A través de esa puerta entraron en el grandioso vestíbulo principal con escalinata. ¡Cuántas voces! ¡Cuánta diversión! ¡Cuántas risas! Sherman estaba enfrentándose al hundimiento de su carrera, a la inminente catástrofe matrimonial, al estrechamiento del cerco policiaco... Y sin embargo, la colmena... La colmena... ¡La colmena! Las hondas sonoras de la colmena hicieron que vibrase todo su cuerpo. ¡Rostros resplandecientes de sonrisas,  destellos, dentaduras brillantes! ¡Qué fabulosamente afortunados somos, nosotros, los poquísimos que tenemos acceso a estas salas de las alturas, nosotros y nuestra radiante y sonrosada piel.



El circo de las vanidades, la guerra de razas, religiones y poder, sobre todo poder. Poder para convertir un accidente en el nuevo paradigma social, apoyado por los medios que se dejan influir por aquellos que desean obtener más votos.

Manipulación, mentira e hipocresía dejan a la decencia escondida en lo más recóndito de cada uno de estos personajes y Wolfe sabe reflejarlo de manera extraordinaria, sumergiéndonos en esta hoguera de vanidades sin escrúpulos ni empatía alguna.  Allí veremos lo peor de nosotros y seremos un poco más conscientes que la majestuosidad esconde entre sus faldas mucha sordidez.


AUTOR

Tom Wolfe, nacido en Richmond (Virginia) se reveló en los años 60 como genial reportero y agudísimo cronista. Fue el impulsor y teórico del llamado "Nuevo Periodismo" al que definió como el género literario más vivo de la época. Destacan sus libros La izquierda Exquisita, La banda de la casa de la bomba, Los años del desmadre, El Nuevo Periodismo, Lo que hay que tener, La palabra pintada, ¿Quién teme al Bauhaus feroz?, Las Décadas Púrpuras, Elegidos para la gloria, en nuestro tiempo, La hoguera de las vanidades y Ponche de ácido lisérgico.


PUNTUACIÓN: 4/5

jueves, 27 de abril de 2017

Leal. Saga Divergente. Libro III

TÍTULO: Leal

AUTORA: Veronica Roth

EDITORIAL: RBA

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 492

FECHA DE PUBLICACIÓN: febrero de 2014

SINÓPSIS: 

UNA SOLA ELECCIÓN TE DEFINE. La sociedad dividida en facciones en la que antes creía Tris Prior ha quedado hecha pedazos, fracturada por la violencia y las luchas de poder, y marcada por la traición. Así que, cuando tiene la oportunidad de explorar el mundo más allá de los límites que siempre ha conocido, Tris está más que dispuesta. Puede que, al otro lado de la valla, Tobias y ella descubran una nueva vida juntos más sencilla, libre de mentiras, lealtades confusas y recuerdos dolorosos. Sin embargo, la nueva realidad de Tris es aún más inquietante que la que ha dejado atrás. Lo que creían haber descubierto deja de tener sentido. Surgen verdades explosivas que hacen cambiar de opinión a sus seres queridos. Y de nuevo, Tris lucha por comprender las complejidades de la naturaleza humana (y de su propia naturaleza) a la vez que se enfrenta a elecciones imposibles que tienen que ver con el valor, la lealtad, el sacrificio y el amor.

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(contiente spoilers)


Por fin se termina la saga Divergente de Veronica Roth. Una saga que comenzó con Divergente (para mí, el mejor de los tres libros), Insurgente y ahora finalizamos esta trilogía juvenil con Leal, cuya lectura tenía pendiente desde hace bastante tiempo.

El mundo distópico creado por Veronica Roth sorprende desde el principio, de ahí su enorme popularidad, pero es muy complicado lograr que esa sorpresa lectora continúe a lo largo de tres extensas novelas sin caer el algún que otro tópico o sin enmarañar demasiado el argumento. Esto último es la sensación que me ha dejado al terminar de leer Leal. 

La compleja historia de la que ya veníamos en Insurgente, se desborda hasta el infinito haciendo que el lector no logre del todo engancharse de la misma manera que ocurría con la primera novela de la saga, o eso es lo que me ha pasado a mí conforme iba avanzando en su lectura.

Contada en primera persona desde la visión dualista de los dos personajes principales, Tris y Tobias, Leal comienza en el punto de inflexión que nos dejó la anterior novela, donde nuestros protagonistas han revelado a la sociedad una información extraordinaria que lo cambia todo y los cambia a todos.

Descubrir que el mundo que les rodea es solo el principio de algo más grande y saber que lo que hay más allá de los muros de Chicago no es miseria y destrucción, sino vida, hace que Tris desee descubrir y conocer todo lo que le ha sido ocultado a lo largo de su joven vida.



Mi antepasada, y esta es la herencia que me ha dejado: libertad de las facciones y el conocimiento de que mi identidad como divergente es más importante de lo que imaginaba. Mi existencia es una señal que nos indica que tenemos que abandonar esta ciudad y ofrecer nuestra ayuda a quien haya ahí fuera.


En esa huida hacia algo desconocido, los descubrimientos serán tan importantes que todos los que logran salir acaban conmocionados. Dejan una ciudad sumida en una guerra inminente donde los abandonados, liderados por Evelyn, se enfrentan a los leales, una nueva organización cuyo objetivo es volver al mundo de las facciones del que provenían.

Pero nuestros protagonistas no tendrán fácil su camino en el exterior. La falsa idea de ayuda, les conducirá a otro tipo de guerra igual o más cruenta de la que se han marchado. Los genéticamente defectuosos contra los genéticamente puros o, también conocidos como divergentes.

Tris tendrá que asumir que lo que ella es, una divergente, deja de ser peligroso y se convierte en una ventaja social en el exterior. Mientras descubre que los defectos genéticos, que se encuentran en muchas de las personas de la sociedad que conoce, provienen de un pasado que nuestra protagonista tendrá que descubrir y que le hará cuestionarse mucha de las cosas que creía conocer.


La humanidad nunca ha sido perfecta, pero las alteraciones genéticas la dejaron peor que nunca. Esto se manifestó en lo que conocemos como Guerra de la Pureza, una guerra civil que enfrentó a la población de genes defectuosos con el Gobierno y la población de genes puros.


Una guerra que casi acaba con la destrucción total de la población y cuya historia determina un presente basado en experimentos para conseguir que eso no vuelva a ocurrir nunca más.

Veronica Roth nos muestra un mundo marcado, otra vez, por las desigualdades sociales. Si anteriormente los abandonados eran los marginales por no pertenecer a ninguna facción, ahora son los genéticamente defectuosos los que viven en desigualdad frente a los genéticamente puros ya que son considerados parte de una sociedad inferior, debido a esa modificación genética.


Desde que Tori me enseñó la palabra que describe lo que soy (divergente), he querido saber lo que significaba. Y esta es la repuesta más sencilla que he recibido: divergente significa que mis genes están curados. Que son puros y están completos. Debería sentirme aliviada por conocer al fin la verdadera respuesta, pero solo noto un cosquilleo en la cabeza; algo que me dice que hay un problema.


Ese problema es el de la desigualdad de la que hablabamos, acentuada entre nuestros personajes al descubrir que Tobias no es divergente como todos pensábamos. Un descubrimiento que le atormentará hasta el punto de nublar su juicio y no querer ver más allá de la injusticia a la que ahora se enfrenta.

Lo que para él supone ser "defectuoso" por culpa de un experimento pasado, le genera un tormento interno que le hará tomar decisiones erróneas. Decisiones con consecuencias imperdonables y que afectarán en gran medida a su relación con Tris.


A mi Tris siempre me ha parecido magnética de un modo que no sé describir y del que ella no era consciente. Nunca la he temido ni odiado por eso, como le pasa a Peter, aunque yo siempre he estado en una posición privilegiada en la que no me sentía amenazado por ella. Ahora que he perdido esa posición, noto que una parte de mí me empuja hacia el resentimientos, lo noto con tanta claridad como si fuese una mano la que me tirara del brazo.


Durante las casi quinientas páginas de la novela, la relación de nuestros protagonistas será convulsa, viviendo situaciones muy difíciles que harán plantearse sus propios sentimientos.

Roth jugará con eso para darle ese valor humano a un mundo sin piedad totalmente deshumanizado. ¿Lograrán los sentimientos de Tris y Tobias sobrevivir a esta nueva lucha? ¿Qué ocurrirá con la ciudad que han dejado atrás junto con tantos seres queridos? ¿Podrá restablecerse la igualdad por la que tanto han luchado y tanto han sacrificado?

Con un final bastante bien cerrado, Veronica Roth culmina una trilogía que, además de haber sido llevada a la gran pantalla, deja miles de fans repartidos por todo el planeta.

Tris sigue siendo nuestra heroína, el reflejo de esa mujer joven pero valiente, sin miedo a enfrentarse a todo lo que es injusto y luchar por un mundo mejor. En ella recae el peso de la historia, de su historia y de un futuro por el que siempre valdrá la pena luchar hasta el final.




AUTORA

Veronica Roth es la autora de la saga Divergente, formada por Divergente, Insurgente y Leal, que se ha convertido en número uno de superventas del New York Times. Actualmente, Veronica es escritora a tiempo completo y reside con su marido cerca de Chicago.



PUNTUACIÓN: 2,5/5

jueves, 16 de julio de 2015

Las bostonianas

TÍTULO: Las bostonianas

AUTOR: Henry James

EDITORIAL: Seix Barral

NÚMERO DE PÁGINAS: 446

FORMATO: Rústica

FECHA DE PUBLICACIÓN: mayo 1993

SINOPSIS: 

Las bostonianas (The Bostonians), aparecida hace exactamente cien años, en 1886, es uno de los títulos capitales de Henry James. En torno a un pretexto temático característico de la época -los movimientos sufragistas, en el marco de la sociedad de Boston del último cuarto de siglo XIX-, James dibuja con extraordinaria precisión y sutileza de matices el juego de relaciones entre dos singulares psicologías femeninas. Como siempre en James, la verdadera acción es subterránea: la acción aparente sólo cuenta como escenario donde se desarrolla, en sordina o en segundo término, el verdadero conflicto. Al elevado valor literario del texto se añade su importancia histórica: es uno de los primeros retratos del feminismo en acción, y quizá el primer estudio minucioso de una relación amorosa entre dos mujeres. Este gran clásico de la narrativa en lengua inglesa ha sido brillantemente llevado al cine por James Ivory, con Vanessa Redgrave y Cristopher Reeve en los papeles principales.

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Un nuevo clásico  al que enfrentarme con todo el respeto que exige un autor de la talla de Henry James, al que tenía muchas ganas de leer por primera vez. 
Las bostonianas ha sido todo un descubrimiento por su novedoso argumento. El feminismo en una época en la que era todavía un movimiento por explotar, ya que los derechos de las mujeres estaban todavía muy por debajo de la igualdad deseada.
Dos mujeres y un hombre muy diferentes entre sí serán los protagonistas en el fantástico escenario de la ciudad de Boston. No hay un mejor telón de fondo como la histórica ciudad de Boston, con sus importantes barrios como Cambridge donde se encuentra la prestigiosa Universidad de Harvard y donde vive una de nuestras protagonistas; la cercana bahía de Cape Cod con sus hermosas playas y lugar perfecto de retiro personal y espiritual para muchos bostonianos y sin olvidar los paisajes de la propia ciudad, con sus hermosas casas y calles como Charles o Bacon Street.
Una de nuestras bostonianas  se sitúa en este paraje urbano. Una mujer muy especial, la señorita Olive Chancellor. Señorita porque, a pesar de que ya tiene edad suficiente para contraer matrimonio, ha decidido dedicar su vida a la causa del feminismo.
Sus ideales a favor de la emancipación de la mujer y la lucha por su independencia serán los factores determinantes que han marcado y marcarán su vida y también su soledad.  Sus ideales la apartan del sector masculino por voluntad propia y su alto poder adquisitivo le ayuda a dirigir sus metas feministas a altos grados de la sociedad bostoniana con el objetivo de , sin dejar de ser una mujer altruista, conseguir una unión de todas a su justa causa.
El rechazo que siente hacia el sexo contrario puede incluso volverse visceral ya que lo encuentra como un obstáculo hacia sus intenciones, como le ocurre nada más conocer a Basil Ransom, un primo lejano que desde su encuentro formalizado por ella misma, descubrieron lo incompatibles que podían llegar a ser. 
El señor Basil Ransom no solo no comparte los pensamientos feministas de su prima, sino que los rechaza de manera fulminante, mofándose de ellos de manera irrespetuosa y demostrando, de esta manera, un comportamiento machista arraigado en los hombres del sur.
Estos dos personajes se vuelven, desde ese momento, en enemigos naturales, pero a los dos les unirá algo, o mejor dicho, alguien. Una joven con un don mágico para conquistar los corazones de las personas con su voz. Verena Tarrant es de rasgos delicados y dulzura natural. Su belleza, tanto interior como exterior será la causante de que tanto Ransom como Olive caigan cautivados ante sus encantos de los que ella aún no es consciente.
Sus palabras sobre la lucha por los derechos de la mujer llegarán al corazón de Olive que querrá, desde el primero momento que la ve actuar ante el público, apoderarse de ella para convertirla en el arma ideal para conseguir el éxito necesario en la propagación del feminismo por toda la ciudad de Boston y el resto de América.
Para ello, tendrá que adoptarla como amiga y separarla de su familia, cuya influencia estaba siendo muy negativa para su alzamiento en sociedad. Con escasa preparación y poco tacto social, los Tarrants serán eliminados de la vida de Verena gracias a la influencia de su nueva amiga.

Solo una criatura exquisita había logrado no sucumbir ante semejantes influencias, solo una joven dotada de alguna luz interior, una centella divina de buen gusto.


En esa extraña e interesante relación que se establece entre las dos mujeres, hay un acuerdo tácito pero no explícito. Verena aprenderá de Olive a convertirse en dama y valuarte del feminismo y Olive será su maestra. La joven antenderá cada consejo como verdaderos axiomas y se adaptará al carácter posesivo y pasional de la señorita Chacellor.

Para esas fechas ya Verena sabía cuán especial era su amiga, cuán nerviosa y seria era, cuán personal y exclusiva, qué fuerza de voluntad tenía, qué concentración y firmeza de propósitos. Olive la había raptado en el sentido literal de la frase, como un pájaro en el aire, y la había transportado bajo sus alas poderosas a través del vertiginoso vacío del espacio.

Verena vivirá una época de aprendizaje, pero también de reclusión en la casa de la señorita Chancellor, donde se preparará para dar la cara ante el gran público de Boston cuando llegue el momento.
Pero una joven tan bonita como Verena despierta una irresistible admiración no solo para Olive, sino para más de un joven con pretensiones de matrimonio. Jóvenes abiertos de mente ante la nueva oleada feminista y que ven con buenos ojos a Verena y su trabajo público, para la desgracia de Olive.
Para ella se trata únicamente de fases que la joven debe pasar para conseguir su meta soñada, pero le costará mucho mantener a raya a todos ellos y calmar sus nervios para que Verena pueda centrarse en lo único importante, la lucha por conseguir la igualdad y la emancipación de la mujer.

-Sé que soy dura, tal vez sea cruel, pero debemos ser duras si queremos triunfar. No escuches a esos jóvenes que tratan de embrollarte y de mofarse de ti. No les interesas; no les interesamos. Les interesa solo divertirse y creen que pueden lograrlo por considerar que tienen el derecho del más fuerte. ¿el más fuerte? ¡Yo no estaría tan segura!

Las palabras de su amiga siempre acaban reconduciendo a Verena en sus objetivos, pero un obstáculo con nombre propio se interpondrá entre las bostonianas. Basil Ransom, también cautivado por la belleza de Verena, descubre su sublime voz, aunque las palabras que ésta pronuncia no son para él más que boberías superficiales de una mujer con altas e ilógicas pretensiones de igualdad.
Las diferencias ideologías de la bostoniana y del sureño serán el arma de Olive para conseguir separarlos y, de esa manera, huir de la influencia que Ransom ejerce sobre Verena de manera irracional.
¿Podrá el amor de estas dos mujeres ser más fuerte que el poder del amor entre un hombre y una mujer? La unión de Olive y Verena es auténtica y natural y la señorita Chancellor luchará porque nadie la rompa.

-Usted se puede dar cuenta si observase a la señorita Chancellor cuando Verena se entrega a la elocuencia. Es como si alguien tocara las cuerdas de su corazón. Es una amistad muy íntima y muy hermosa, y nosotras les deseamos todo el bien posible. ¡Ambas trabajarán juntas por una gran causa!

Ransom se dio cuenta desde el principio que no sería una tarea fácil pues, para conseguir su objetivo amoroso, necesitará separar a las bostonianas, comenzando así, una lucha encarnizada contra Olive  por la persona de Verena.
Ella tendrá que elegir entre una vida dedicada a la causa de la mujer y sus derechos frente al hombre o una vida matrimonial alejada de todo por lo que ha estado luchando en los últimos años.
Su decisión será el punto álgido de una novela cargada de sentimientos: influencias, engaños y grandes convicciones, pero también dudas, amor y traición.
Fascinante y conmovedora, odiando y amando a los personajes por partes iguales:
Admiras el caracter fuerte de Olive, pero odias su afán posesivo.
Amas la dulzura de Verena, pero odias su condescendencia.
Odias la actitud machista de sureño de Ransom, pero admiras su perseverancia.
Entre el amor y el odio, la ciudad de Boston se alza como el reflejo de un cambio histórico de una sociedad representada en nuestras bostonianas y las dificultades a las que se enfrentarán para lograr el cambio deseado.



AUTOR: 

Henry James nació en Nueva York en 1843 y muerto en Londres en 1916, es uno de los mayores novelistas modernos. Entre sus obras principales figuran Retrato de una dama (1881), La princesa Casamassima (1886), The spoils of Poynton (1897), Las alas de la paloma (1902), Los embajadores (1903) y La copa dorada (1904).




PUNTUACIÓN: 4,5/5