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jueves, 27 de abril de 2017

Leal. Saga Divergente. Libro III

TÍTULO: Leal

AUTORA: Veronica Roth

EDITORIAL: RBA

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 492

FECHA DE PUBLICACIÓN: febrero de 2014

SINÓPSIS: 

UNA SOLA ELECCIÓN TE DEFINE. La sociedad dividida en facciones en la que antes creía Tris Prior ha quedado hecha pedazos, fracturada por la violencia y las luchas de poder, y marcada por la traición. Así que, cuando tiene la oportunidad de explorar el mundo más allá de los límites que siempre ha conocido, Tris está más que dispuesta. Puede que, al otro lado de la valla, Tobias y ella descubran una nueva vida juntos más sencilla, libre de mentiras, lealtades confusas y recuerdos dolorosos. Sin embargo, la nueva realidad de Tris es aún más inquietante que la que ha dejado atrás. Lo que creían haber descubierto deja de tener sentido. Surgen verdades explosivas que hacen cambiar de opinión a sus seres queridos. Y de nuevo, Tris lucha por comprender las complejidades de la naturaleza humana (y de su propia naturaleza) a la vez que se enfrenta a elecciones imposibles que tienen que ver con el valor, la lealtad, el sacrificio y el amor.

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(contiente spoilers)


Por fin se termina la saga Divergente de Veronica Roth. Una saga que comenzó con Divergente (para mí, el mejor de los tres libros), Insurgente y ahora finalizamos esta trilogía juvenil con Leal, cuya lectura tenía pendiente desde hace bastante tiempo.

El mundo distópico creado por Veronica Roth sorprende desde el principio, de ahí su enorme popularidad, pero es muy complicado lograr que esa sorpresa lectora continúe a lo largo de tres extensas novelas sin caer el algún que otro tópico o sin enmarañar demasiado el argumento. Esto último es la sensación que me ha dejado al terminar de leer Leal

La compleja historia de la que ya veníamos en Insurgente, se desborda hasta el infinito haciendo que el lector no logre del todo engancharse de la misma manera que ocurría con la primera novela de la saga, o eso es lo que me ha pasado a mí conforme iba avanzando en su lectura.

Contada en primera persona desde la visión dualista de los dos personajes principales, Tris y Tobias, Leal comienza en el punto de inflexión que nos dejó la anterior novela, donde nuestros protagonistas han revelado a la sociedad una información extraordinaria que lo cambia todo y los cambia a todos.

Descubrir que el mundo que les rodea es solo el principio de algo más grande y saber que lo que hay más allá de los muros de Chicago no es miseria y destrucción, sino vida, hace que Tris desee descubrir y conocer todo lo que le ha sido ocultado a lo largo de su joven vida.



Mi antepasada, y esta es la herencia que me ha dejado: libertad de las facciones y el conocimiento de que mi identidad como divergente es más importante de lo que imaginaba. Mi existencia es una señal que nos indica que tenemos que abandonar esta ciudad y ofrecer nuestra ayuda a quien haya ahí fuera.


En esa huida hacia algo desconocido, los descubrimientos serán tan importantes que todos los que logran salir acaban conmocionados. Dejan una ciudad sumida en una guerra inminente donde los abandonados, liderados por Evelyn, se enfrentan a los leales, una nueva organización cuyo objetivo es volver al mundo de las facciones del que provenían.

Pero nuestros protagonistas no tendrán fácil su camino en el exterior. La falsa idea de ayuda, les conducirá a otro tipo de guerra igual o más cruenta de la que se han marchado. Los genéticamente defectuosos contra los genéticamente puros o, también conocidos como divergentes.

Tris tendrá que asumir que lo que ella es, una divergente, deja de ser peligroso y se convierte en una ventaja social en el exterior. Mientras descubre que los defectos genéticos, que se encuentran en muchas de las personas de la sociedad que conoce, provienen de un pasado que nuestra protagonista tendrá que descubrir y que le hará cuestionarse mucha de las cosas que creía conocer.


La humanidad nunca ha sido perfecta, pero las alteraciones genéticas la dejaron peor que nunca. Esto se manifestó en lo que conocemos como Guerra de la Pureza, una guerra civil que enfrentó a la población de genes defectuosos con el Gobierno y la población de genes puros.


Una guerra que casi acaba con la destrucción total de la población y cuya historia determina un presente basado en experimentos para conseguir que eso no vuelva a ocurrir nunca más.

Veronica Roth nos muestra un mundo marcado, otra vez, por las desigualdades sociales. Si anteriormente los abandonados eran los marginales por no pertenecer a ninguna facción, ahora son los genéticamente defectuosos los que viven en desigualdad frente a los genéticamente puros ya que son considerados parte de una sociedad inferior, debido a esa modificación genética.


Desde que Tori me enseñó la palabra que describe lo que soy (divergente), he querido saber lo que significaba. Y esta es la repuesta más sencilla que he recibido: divergente significa que mis genes están curados. Que son puros y están completos. Debería sentirme aliviada por conocer al fin la verdadera respuesta, pero solo noto un cosquilleo en la cabeza; algo que me dice que hay un problema.


Ese problema es el de la desigualdad de la que hablabamos, acentuada entre nuestros personajes al descubrir que Tobias no es divergente como todos pensábamos. Un descubrimiento que le atormentará hasta el punto de nublar su juicio y no querer ver más allá de la injusticia a la que ahora se enfrenta.

Lo que para él supone ser "defectuoso" por culpa de un experimento pasado, le genera un tormento interno que le hará tomar decisiones erróneas. Decisiones con consecuencias imperdonables y que afectarán en gran medida a su relación con Tris.


A mi Tris siempre me ha parecido magnética de un modo que no sé describir y del que ella no era consciente. Nunca la he temido ni odiado por eso, como le pasa a Peter, aunque yo siempre he estado en una posición privilegiada en la que no me sentía amenazado por ella. Ahora que he perdido esa posición, noto que una parte de mí me empuja hacia el resentimientos, lo noto con tanta claridad como si fuese una mano la que me tirara del brazo.


Durante las casi quinientas páginas de la novela, la relación de nuestros protagonistas será convulsa, viviendo situaciones muy difíciles que harán plantearse sus propios sentimientos.

Roth jugará con eso para darle ese valor humano a un mundo sin piedad totalmente deshumanizado. ¿Lograrán los sentimientos de Tris y Tobias sobrevivir a esta nueva lucha? ¿Qué ocurrirá con la ciudad que han dejado atrás junto con tantos seres queridos? ¿Podrá restablecerse la igualdad por la que tanto han luchado y tanto han sacrificado?

Con un final bastante bien cerrado, Veronica Roth culmina una trilogía que, además de haber sido llevada a la gran pantalla, deja miles de fans repartidos por todo el planeta.

Tris sigue siendo nuestra heroína, el reflejo de esa mujer joven pero valiente, sin miedo a enfrentarse a todo lo que es injusto y luchar por un mundo mejor. En ella recae el peso de la historia, de su historia y de un futuro por el que siempre valdrá la pena luchar hasta el final.




AUTORA

Veronica Roth es la autora de la saga Divergente, formada por Divergente, Insurgente y Leal, que se ha convertido en número uno de superventas del New York Times. Actualmente, Veronica es escritora a tiempo completo y reside con su marido cerca de Chicago.



PUNTUACIÓN: 2,5/5

sábado, 8 de abril de 2017

LADY SUSAN

TÍTULO: Lady Susan

AUTORA: Jane Austen

EDITORIAL: {La Compañía} y Páginas de Espuma

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 133

FECHA DE PUBLICACIÓN: septiembre 2010

SINOPSIS:

Figura insoslayable de la literatura inglesa, Jane Austen plasma en Lady Susan una aguda novela epistolar. La obra, más corta y menos conocida que sus novelas clásicas (Mansfield Park, Orgullo y Prejuicio), pone como nunca en escena dos temas recurrentes en Austen: el matrimonio por conveniencia y los vínculos de una familia de la burguesía rural.

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Qué placer infinito volver a encontrarme con una de mis autoras favoritas. Lady Susan es un descubrimiento que me llena de emoción compartir y es que Austen es un ser literario de una maestría y categoría superior, para una humilde lectora como servidora.


Todos los amantes, como yo, de Jane Austen, podrán encontrar en Lady Susan aquellos principios básicos y fundamentales que rigen su escritura, si bien es cierto que se trata de una novela, o mejor dicho "nouvelle" (novela breve) anterior a sus grandes éxitos literarios y con los que consiguió ese inmenso prestigio que hoy en día conserva. Además, esta novela cuenta con la peculiaridad de estar enmarcada en el género epistolar. Un género con el que, seguro, nuestra querida autora se sentía muy cómoda y que a pesar de su posible rigidez literaria, no deja de aportar, gracias a la delicadeza de su escritura, todas las cualidades necesarias para sentir a Jane Austen en toda su esencia.

Una brisa de aire fresco literario que nos rememora lo mucho que esta mujer ha aportado a la novela inglesa y, sobre todo, a la historia de la literatura universal.


El dominio del francés, del italiano, del alemán, de la música y del dibujo, entre otras cosas, hacen que una mujer arranque aplausos, pero no suman un solo pretendiente a la lista. La distinción y los modales siguen siendo más valiosos.


Aquí tenemos un claro ejemplo de las características que hacen reconocer la literatura de Austen. Con temas tan recurrentes en sus novelas como la búsqueda de un matrimonio bien avenido cuya fortuna es fundamental para establecer un casamiento que complazca a ambas partes, sobre todo a la parte femenina ya que, los personajes de este género son y siempre serán para Austen, los verdaderos protagonistas de sus historias.


Más de una vez me arrepentí de no haberme casado yo misma con este hombre. Si él fuera un poco menos débil, seguro que lo haría. Reconozco que soy más bien romántica en ese aspecto y es que las riquezas no me satisfacen por si solas.


Lady Susan sigue el ejemplo de otras muchas señoritas que aparecerán después en las novelas de nuestra escritora, con la salvedad de que esta joven protagonista no es la heroína a la que ya nos tiene acostumbrado, sino todo lo contrario. Austen nos ofrece, en cada una de las cartas que aparecen en la novela y que se intercambian diversos personajes, la figura de una dama con las ideas muy claras y con la inteligencia suficiente para utilizar sus dones astutamente en su propio beneficio.

Pero sus formas no son las políticamente correctas para la época, creándose enemigos y alborotando a una sociedad marcada por las apariencias y la tranquilidad que da la monotonía rural. Lady Susan aparecerá en escena revolviendo todo y esquivando, de algún modo, las malas habladurías que crecen alrededor de su persona, utilizando sabiamente, sus dotes innatas de persuasión.


Mi vanidad me hace creer que lo tengo bajo mi dominio, es cierto. Logré que sucumbiera ante mi poder y ahora disfruto de una victoria sobre alguien que estaba predispuesto a rechazarme y que contaba con muchos prejuicios sobre mi pasado.


Es importante resaltar que vamos descubriendo a los personajes de Lady Susan de forma curiosa, ya que no es fácil establecer ese vínculo con el lector a través de mera correspondencia. Una forma peculiar pero que no le resta esfuerzos a Austen para hacernos conocer los sentimientos, anhelos y deseos de cada uno de ellos.

Y como ya hemos comentado anteriormente, la figura de una protagonista que no despierta nuestra simpatía, se hace extraño y sorprendente pero, a la vez, realza las características de esta novela aportándole creatividad y mucha ingeniosidad.

Los distintos juicios de valor se van mezclando con los pensamientos, algo mezquinos en algunos momentos, de nuestra extraña y peculiar protagonista.


Si de algo me enorgullezco, es de mi elocuencia. La consideración y el aprecio se consiguen mejor, sin duda, mediante un buen manejo del lenguaje, así como la admiración depende de la belleza. Tengo aquí muchas oportunidades de entrenar mis dones y me la paso charlando casi todo el tiempo.


El diálogo sigue siendo el referente de Austen para conseguir las metas deseadas para sus personajes. Este diálogo que luego conseguirá desarrollar y pulir hasta la perfección en sus posteriores y exitosas novelas, hacen visible el carácter de cada uno de sus interlocutores: sus dones y debilidades, sus intenciones y sus ingenuidades, así como, y no menos importante, sus sentimientos y deseos.


Si algo me da sumo placer, es influir en los sentimientos con tal facilidad. No es que quiera ser posesiva (por nada del mundo querría serlo), pero las palabras suelen ser útiles cuando uno desea influir sobre los sentimientos ajenos.


Con un final en tercera persona y alejado ya de esas innumerables cartas, Austen pone el broche de oro a cada uno de los participantes de este juego social, donde los sentimientos son las fichas que nuestra autora maneja a lo largo de las páginas de una novela magistral, para darle a los personajes un merecido descanso o un futuro poco halagüeño, dependiendo de cómo lo haya considerado la brillante mente de Austen.

Para no adentrarnos más en el universo infinito de Jane Austen, no quiero terminar la reseña sin dar las gracias a estas dos editoriales por hacernos llegar este regalo literario. Ha sido un placer volver a encontrarme con mi escritora favorita. Un placer como siempre sucede cuando lees una buena novela.


AUTORA

Jane Austen (1775-1817) sigue siendo una de las novelistas más leídas y más famosas de Inglaterra. Hija del reverendo George Austen, nació y creció en Steventon, Hampshire, hasta que en 1800 su padre decidió mudarse a Bath.

Figura central de la ficción británica durante la llamada "era de la regencia" (entre la época georgiana y la victoriana), publicó Sentido y sensibilidad (1811), Orgullo y prejuicio (1813), Mansfield Park (1814) y Emma (1815), más dos obras póstumas: La abadía de Northanger y Persuasión (1818).

Muchas veces llevadas al cine , sus novelas suelen retratar a pequeños grupos apartados de las grandes ciudades y de los problemas de mayor actualidad en su época. Diferenciada de los románicos a causa de su sutil manejo de la ironía, Austen construyó casi todas sus ficciones en torno al matrimonio o a la herencia de las protagonistas femeninas.


PUNTUACIÓN: 4´5/5

sábado, 4 de marzo de 2017

El asesinato de Sócrates

TÍTULO: El asesinato de Sócrates

AUTOR: Marcos Chicot

EDITORIAL: Planeta. Finalista Premio Planeta 2016

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 759

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre 2016

SINOPSIS:

Grecia, siglo V a. C.
Un oscuro oráculo vaticina la muerte de Sócrates.
Un recién nacido es condenado a morir por su propio padre.
Una guerra encarnizada entre Atenas y Esparta desangra Grecia.
El asesinato de Sócrates recrea magistralmente la época más extraordinaria de nuestra historia. Madres que luchan por sus hijos, amores imposibles y soldados tratando se sobrevivir se entrelazan de un modo fascinante con los gobernantes, artistas y pensadores que convirtieron a Grecia en la cuna de nuestra civilización. A lo largo de las páginas de esta absorbente novela, brilla con luz propia la figura inigualable de Sócrates, el hombre cuya vida y muerte nos inspira desde hace siglos, el filósofo que maca un antes y un después en la historia de la humanidad.

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Hacía mucho que no tocaba el género de novela histórica y me ha encantado volver a esos tiempos remotos, sobre todo si se trata de mi época favorita de la Historia, la gran Grecia Clásica.
La sensación después de leer El asesinato de Sócrates es de ese sereno y gratificante momento cuando abres un álbum de fotos (objeto desgraciadamente obsoleto pero maravilloso) y sonríes con los viejos recuerdos que te encuentras para, al final, cerrarlo con la complacencia que te otorga el haber pasado un rato gratificante y bonito.

En mi opinión, Marcos Chicot es un gran descubrimiento como autor y seguramente, después de esta novela, no descarto volver a adentrarme en alguna otra aventura de la  Antigüedad de su mano.

Para comenzar, quería hacer una pequeña mención al título del libro. El asesinato de Sócrates me parece algo pretencioso ya que le da ese interés policiaco y televisivo a un hecho histórico que transcurrió de forma sencilla y sin ningún tipo de intriga ni conspiración que hicieran de la muerte de este gran personaje algo espectacular.

También puede ser que lo veamos como una metáfora de la realidad de un filósofo cuya muerte no podía ser más paradójica si nos centramos en sus enseñanzas. Una filosofía basada en la justicia por encima de todo y una justicia que (¡ojo! spoiler para pocos espero) acabó condenándole a una muerte de la que no pudo librarse por sus propios principios, a pesar de ser totalmente  injusta y basada en los prejuicios del ser humano.

Sócrates aparece en la novela de manera casi secundaria pero podemos observar los acontecimientos más importantes de su vida recreados por Chicot, como las batallas en las que participó en su juventud, su alta popularidad como filósofo y los discípulos que le siguieron, así como su casamiento y su posterior vida contemplativa en una Atenas cambiante en la que le tocó vivir. Lo mejor y lo peor de una gran ciudad.

Pero otros son los protagonistas de esta historia. Una historia marcada por la lucha encarnizada entre dos ciudades: Esparta y Atenas. La historia de Eurímaco y de su hijo Perseo. Un ceramista cuyos avatares en la vida le hacen adoptar de forma secreta a un bebé de ojos claros. Perseo, se convierte así en un ateniense más, aunque su procedencia es otra.

En Esparta, la bella Deyanira pierde a su hijo recién nacido de la mano de su malvado marido Aristón. La muerte de bebés en esta ciudad era bastante común si estos presentaban algún tipo de malformación u otros motivos impuestos por la sociedad. De esa forma eran arrojados desde un monte donde morían de inanición o bien en las fauces de alguna de las fieras que merodeaban por allí.

Así comienza la historia de estos personajes que van creciendo y evolucionando a la vez que crece el rencor y la enemistad de dos ciudades que acarreará una de las guerras más conocidas de la humanidad, la Guerra del Peloponeso.

Además de personajes de ficción, Chicot nos introduce en la vida de grandes pensadores, políticos y gobernantes. Hombres que en la historia de Grecia fueron parte fundamental en el devenir de los acontecimientos y que tenían que estar presentes en la novela. El gran Pericles, Fidias o Eurípies, Alcíbiades , Brásidas o Platón, todos ellos y muchos otros aparecerán en este viaje por la Grecia Clásica y los conoceremos en sus momentos álgidos, sus momentos más trágicos y en sus decisiones más importantes.


-Pericles podría convencer a sus ciudadanos de que se alimentaran de aire y volvería a recibir sus votos.
Se alzaron varias voces mostrándose de acuerdo. La prosperidad de Atenas de las últimas décadas se debía en buena parte a Pericles. Muchos espartanos lo admiraban tanto como lo odiaban, conscientes de su perspicacia y de su poder de persuasión.


La gloria de Atenas, la Atenas de Pericles es aquella en la que el joven Perseo crece, admirando a todos aquellos con los que se relaciona y más que a nadie a su padre, un ceramista con una buena reputación. Hombres con los derechos propios de los llamados "ciudadanos". Derechos para participar en Olimpiadas, asistir a las asambleas y votar las decisiones que en ella se tratan y que, en aquel momento, eran en su mayoría los conflictos con la vecina Esparta.


El incremento del poder de Atenas había puesto en entredicho la hegemonía de Esparta. El recelo entre ambas ciudades no dejaba de aumentar, pese a que habían firmado hacía menos de una década la llamada "Paz de los Treinta Años".


Esos encontronazos se harán cada vez más intensos y los podremos vivir en batallas, asedios, olimpiadas y epidemias y todo ello afectará de manera directa a nuestros protagonistas.

Aristón vivirá intentando aniquilar a aquellos que tanto odia, los atenienses. Odia su forma de vida, tan diferente a la espartana y Chicot sabe reflejar a la perfección las características que definen el carácter de esta sociedad. Su férrea disciplina, el honor y su gran fortaleza física.


Todos los pueblos sabían que la vida de los espartanos estaba dedicada al entrenamiento militar. Ellos mismos se consideraban heráclitas, descendientes de Heracles. Fuese o no cierto, las mujeres de Esparta se enorgullecían del terror que inspiraba su mera presencia en el campo de batalla, con sus inconfundibles capas púrpuras, sus armas lustradas y sus cuerpos untados de aceite.


En cambio, la vida en Atenas era más caótica, pero sus calles estaban llenas de vida, resplandecían como la gran Acrópolis que se levantaba por encima de la ciudad con sus maravillosas estatua y templos. La morada de los dioses que no siempre estuvieron del lado de sus devotos atenienses a pesar de la gran religiosidad de sus habitantes.


Atenas se mostraba bella y adormecida, pero el filósofo esbozó una sonrisa al anticipar el bullicio que se extendería cuando la mañana avanzara un poco. No existía en el mundo otra ciudad en  la que pasear por sus calles resultara tan enriquecedor.


Como enriquecedora fue la aportación de Sócrates a esta época gloriosa de Atenas. Las penas y sufrimientos que la epidemia de la peste dejó entre sus habitantes no restó ni un ápice de carisma a este hombre cuya sabiduría era por todos conocida. Sus pensamientos aparecen en pinceladas y están tan llenos de sabiduría que es todo un placer para los sentidos leerlos, cuanto más lo hubiera sido escucharlos de primera mano.


-(...) mi madre ayudaba a las mujeres a dar a luz, y yo hago lo mismo con las almas de aquellos que aceptan que los interrogue. El primer conocimiento que hay que alumbrar, no obstante, es la conciencia de nuestro desconocimiento. Es como si quisiéramos pintar un cuadro en una tabla que unos niños hubieran llenado de garabatos. Lo mejor será limpiar primero la tabla, y solo después empezar a pintar en ella.


El arte de la mayéutica que tanto utilizó con sus discípulos para alcanzar las verdades absolutas. Algo de ello aparece en este libro aunque, como ya hemos comentado, no tanto como a mí, personalmente, me hubiera gustado encontrar. Aunque su juicio final sí aparece descrito a la perfección, con su defensa, con la sinceridad y la tranquilidad de aquel que no ha cometido mayor delito que ser el reflejo de lo que los hombres piensan, ayudándoles a descifrar el conocimiento que tanto anhelan.

Hay que leer estas más de setecientas hojas para descubrir no solo a este personajes, si no todo un momento de nuestra Historia tan cautivador como importante.  Al igual que Mary Renault me cautivó hace muchos años con su libro sobre esta misma época "Alexias de Atenas. Un viaje por la Grecia Clásica", ahora Chicot vuelve a situarme en esas calles, respirar el mismo aire y vivir los sinsabores de esos hombres a los que le debemos mucho de lo que actualmente somos.

Solo nos queda acabar con el gratificante placer de haber leído un buen libro. 



AUTOR

Marcos Chicot (Madrid, 1971) es licenciado en Psicología Clínica, Psicología Laboral y Económicas. Está casado y tiene dos hijos: Lucía (2009) y Daniel (2012).
Tiene en su haber tres novelas publicadas: El asesinato de Pitágoras, La Hermandad y Diario de Gordon. A lo largo de su carrera literaria ha ganado el Premio Novela Francisco Umbral, el Premio Rotary Internacional de Novela y , con El asesinato de Pitágoras, obtuvo el Premio por la Cultura Mediterránea 2015 a la mejor novela publicada en Italia. Por ese mismo título, la ciudad de Crotona le ha otorgado la distinción Encomio Solenne, y en formato digital ha sido la novela en español más vendida del mundo en el período 2013-2016.
Pertenece a la organización Mensa y dona el diez por ciento de lo que obtiene con sus novelas a fundaciones de ayuda a personas con discapacidad.


PUNTUACIÓN: 4/5

lunes, 20 de febrero de 2017

Sígueme la corriente

TÍTULO: Sígueme la corriente

AUTORA: Megan Maxwell

EDITORIAL: esencia

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 474

FECHA DE PUBLICACIÓN: abril 2015

SINOPSIS:

Tony Ferrasa es un guapo, adinerado y exitoso compositor de música puertorriqueño. No hay mujer que se le resista y que olvide con facilidad su mirada verde y leonina.

Ruth es una joven que con apenas veinte años tuvo que hacerse cargo de su hermana recién nacida y de un hermano delincuente. Cuando parece que por fin consigue encauzar su vida, las cosas se tuercen de nuevo y huye, sin saber que está embarazada.

Para sacar adelante a su familia acepta cualquier trabajo digno que se le presente, y así Tony y Ruth acaban conociéndose en una fiesta en la que ella sirve como camarera. A partir de entonces, como el destino es tan caprichoso, se encuentran en diversas ocasiones, y a pesar del interés que él le demuestra, ella se mantiene fría e indiferente.

Poco a poco ambos se van enganchando a una no-relación que acaba por desvelarles que lo que sienten el uno por el otro es mucho más intenso de lo que están dispuestos a admitir. Intentan alejarse, pero cuanto más empeño ponen en ello, menos lo consiguen y más fuerte se hace la atracción.

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No es la primera vez que me encuentro con una novela de Megan Maxwell, pero sí será la última o la penúltima (creo que aún me queda algún regalillo literario en casa) que la lea.

Sígueme la corriente es una novela encuadrada en el género Chicklit y en la que los tópicos románticos redundan hasta la pesadez. Empezando por el título, "Sígueme la corriente", una frase que la autora introduce a calzador en varias partes del libro para darle sentido pero que, en realidad, no aporta nada y se nota la forma forzada en la que aparece en la novela.


Ella sonrió y, al ver acercarse a su jefe, le preguntó a Tony.
-¿Realmente me quieres ayudar? -Él asintió y ella, olvidándose de formalismos, añadió -: Entonces, ¡Sígueme la corriente!


Los personajes, tanto principales como secundarios siguen un patrón también repetido por la autora en casi todas las novelas que ha escrito de este género.

Ruth, la protagonista, es una "superwoman" joven, bonita y capaz de sacar a adelante a una familia numerosa compuesta por la friolera de mellizos y una medio hermana a la que considera como una hija más. Con el esfuerzo máximo de ser una multiempleada en restaurantes y bares nocturnos, esta joven es capaz de llevarlo todo sin resentirse... Muy creíble todo (nótese el tono irónico).

Recibe, para compensar todo este sacrificio, la ayuda de una pareja gay, amigos de confianza y la historia se centra en el enamoramiento súbito y profundo de un guaperas, ricachón y con un increíble talento para la música.


-¿También trabajas aquí? -preguntó.
Al oír eso, Ruth lo miró, y al instante recordó aquellos increíbles ojazos. ¡El guaperas! Pero sin querer demostrar que lo había reconoció, evitando así que él se sintiera especial, preguntó:
-Perdón, ¿nos conocemos?


Con estas fichas tan predecibles, el juego está en marcha aunque ya todos sepamos de antemano quién ganará la partida desde el comienzo.

Unos cuantos encuentros casuales serán el pistoletazo de salida para una relación que a priori parece imposible, pero con la que todas soñamos en algún momento: el poderoso príncipe/compositor que se acaba enamorando perdidamente de la humilde campesina/camarera.

Además de la importancia de la música, que envuelve la novela con constantes referencias a canciones, así como momentos musicales de relevancia, el pasado también marca un hito importante en la vida de nuestros protagonistas:

Ruth tiene tres hijos que cuidar y fruto de una familia desintegrada y de una relación tormentosa con un ex que encarna todo las características básicas del "malvado de la peli". Este pasado le hace desconfiar de todo y todos aquellos que se acercan a ella y más si quieren entrar de alguna manera en su vida.


-Si algo odio en esta vida es a listillos graciosetes como tú -siseó molesta. Te crees guapo, triunfador y piensas que todas las que miremos tus hermosos ojitos claros caeremos rendidas a tus pies babeando, ¿verdad?. Pues mira, no. Los guaperas como tú a mí no me impresionan. ¡Hace años me puse la vacuna antiguaperas!


Tony también arrastra un pasado pero, a diferencia de Ruth, es mucho más light, más... de revista. Sus triunfos como compositor unidos a su innegable sex a peal  han hecho de él un seductor nato. Tony siempre lo ha sabido y se ha aprovechado de ello cuanto ha podido,  creándose una fama de Don Juan que lleva consigo a donde vaya.


En ese momento, vieron llegar a Tony. Como siempre, estaba guapísimo, se pusiera lo que se pusiese. En esa ocasión llevaba unos vaqueros oscuros y una camisa azulina que le quedaba de maravilla.
Tony era música, virilidad, movimiento, sexo, locura. Todas lo sabían y Valeria, tras suspirar, cuchicheó:
-A este sí que le hacía yo un favor detrás de otro.


La pasión entre Tony y Ruth fluirá a pesar de la reticencia inicial de ella y la picardía con las mujeres de él. De esta forma comenzará una especie de montaña rusa de emociones en la que ellos irán en el primer vagón, pero no estarán solos. En el viaje les acompañarán todos aquellos amigos y familiares que, de una manera u otra, influirán en la relación.

La familia Ferrasa, formada por su padre y otros hermanos guapos y ricachones como Tony, así como sus respectivas parejas también intervendrán en el día a día de nuestros protagonistas. Así como la familia de Ruth. Tanto sus hijos, convertidos en terrible secreto, como sus amigos serán fundamentales para el devenir de los acontecimientos que vivirán los recién enamorados.

Pero como toda montaña rusa, habrá momentos álgidos cargados de erotismo y pasión, a veces demasiado explícita y fuera de lugar, desde mi punto de vista lector, y otros momentos de auténtica hecatombe sentimental donde los celos y la desconfianza les jugarán más de una mala pasada.

La historia se hace larga y tediosa, cuando debería ser algo bonito y entrañable, que es lo único que se le pide a este tipo de novelas románticas, en la que disfrutas de momentos divertidos y románticos. En este caso, la novela se encuentra tan plagada de tópicos y hay momentos tan forzados, literariamente hablando, que no acabas de adentrarte en la historia y si en este tipo de novela no formas parte de ella, acaba siendo un tostón.

Otro factor que achaco a mi fracaso lector con Sígueme la corriente, ha sido esa especie de machismo encubierto que, a mi parecer, representa el personaje masculino de Tony Ferrasa. Un hombre posesivo con su pareja y extremadamente celoso. Una característica que marca la relación de los dos y, desde mi punto de vista, hace que una mujer a priori fuerte, se convierta en vulnerable y ávida de  una protección que solo puede encontrar entre los poderosos brazos del sexo masculino.


Es mi trabajo Tony, convéncete de...
-No, convéncete tú de una santa vez de que eres mi novia e intenta entender lo que te digo. Ahora sé por qué trabajas tanto y déjame decirte que, estando a mi lado, tus necesidades y las de los niños están cubiertas y...

Esta especie de sumisión está pasada de moda y convierte este cuento de hadas postmoderno en  algo poco recomendable.

Sígueme la corriente no sorprende ni cautiva. Es una novela sosa y cargada de clichés. Una historia demasiado larga y con un final, no solo predecible, sino irreal y poco imaginativo, como el resto de sus páginas.


AUTORA:

Megan Maxwell es una reconocida y prolífica escritora del género romántico. De madre española y padre americano, ha publicado novelas como Te lo dije (2009), Deseo concedido (2010), Fue un beso tonto (2010), Te esperaré toda mi vida (2011), Niyomismalosé (2011), Las ranas también se enamoran (2011), ¿Y a ti qué te importa? (2012), Olvidé olvidarte (2012), Las guerreras Maxwell. Desde donde se domine la llanura (2012), Los príncipes azules también destiñen (2012), Pídeme lo que quieras (2012), Casi una novela (2013), Llámame bombón (2013), Pídeme lo que quieras, ahora y siempre (2013), Pídeme lo que quieras o déjame (2013), ¡Ni lo sueñes! (2013), Sorpréndeme (2013), Melocotón loco (2014), Adivina quién soy (2014), Un sueño real (2014), Adivina quién soy esta noche (2014), Las guerreras Maxwell. Siempre te encontraré (2014) y Ella es tu destino (2015), además de cuentos y relatos en antologías colectivas. En 2010 fue ganadora del Premio Internacional Seseña de Novela Romántica, en 2010, 2011, 2012 y 2013 recibió el Premio Dama de Clubromantica.com y en 2013 recibió también el AURA, galardón que otorga el Encuentro Yo Leo RA (Romántica Adulta).

Pídeme lo que quieras, su debut en el género erótico, fue premiada con las Tres plumas a la mejor novela erótica que otorga el Premio Pasión por la novela romántica.

Megan Maxwell vive en un precioso pueblecito de Madrid, en compañía de su marido, sus hijos, su perro Drako y sus gatas Julieta y Peggy Su.

PUNTUACIÓN: 0,5/5

lunes, 14 de noviembre de 2016

Alfred y Emily

TÍTULO: Alfred y Emily

AUTORA: Doris Lessing

EDITORIAL: Lumen

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 320

FECHA DE PUBLICACIÓN: octubre de 2009

SINOPSIS:

La vida no es solo lo que tenemos entre manos, sino lo que hubiera podido ser, pero son pocos los grandes autores que pueden cambiar el pasado con éxito, utilizando la escritura como herramienta vital.

Doris Lessing ha querido rendir un homenaje a sus padres, imaginando qué hubiera sido de su vida si la Primera Guerra Mundial no hubiese truncado el porvenir de la joven pareja. El peso del conflicto fue como un castigo que planeó sobre la pequeña Doris desde su infancia y... "Aquí estoy, intentando escapar de esta monstruosa herencia, intentando ser libre", escribe la autora. Para conseguirlo, en la primera parte del libro Lessing inventa para sus padres una vida donde no hubiera existido la guerra, y en la segunda cuenta cómo fue su vida en realidad, primero en Inglaterra y luego en África, intercalando en las páginas del texto unas viejas fotos familiares.

Ficción y autobiografía a la vez, acertada amalgama de imaginación y recuerdos, la novela más reciente de esta gran narradora demuestra una vez más el talento de una mujer que, a sus noventa años, sabe escribir su propia vida como si de un cuento se tratara.

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Es un placer poder leer algo de esta gran autora, Premio Nobel de Literatura, y comenzar por el final, es decir, leyendo uno de los últimos libros que escribió a una edad avanzada aunque no por ello, menos bueno o interesante.

Alfred y Emily son dos libros en uno. Por un lado Doris Lessing nos sumerge en una historia ficticia. La historia de sus padres si la I Guerra Mundial no hubiera truncado sus sueños. La Gran Guerra afectó sus vidas para siempre, al igual que a millones de personas, tanto directa como indirectamente, pero ¿Qué hubiera pasado si esta guerra nunca hubiera sucedido? ¿Qué hubiera sido de estos dos ilusionados y prometedores jóvenes si la guerra no hubiera invadido de lleno sus vidas?



Podría haber conocido a Alfred Tayler y Emily McVeagh en la actualidad, tal como los he descrito, tal como podrían haber sido de no haber estallado la Gran Guerra. Espero que habrían aprobado las vidas que he imaginado para ellos.



De esta forma, Lessing nos ofrece una novela corta cuyos personajes son reales, pero cuyas historias personales han sido modificadas por la inigualable pluma de su hija.

En esta primera parte conoceremos la vida de Alfred y la de Emily por separado. Sus esperanzas y anhelos aderezados con aquellos datos reales que Doris pudo conocer en las conversaciones que de niña tuvo con ellos. Las historias y anécdotas que le fueron contando están entre estas páginas, pero con el toque creativo de una hija que quiso darles un futuro distinto, acorde con sus ilusiones, tal y como se hubieran merecido de no haber existido la Primera Guerra Mundial.



Una vez, estando en Banket, en Rodesia, vino a visitarnos una mujer danesa sin motivo aparente, que yo recuerde. Era alta, risueña y rubicunda, y hasta el día de hoy me veo de niña, sentada sobre su regazo y entre sus brazos, pensando: "Le gusto, le gusto más que a mi madre. Y a mi padre le gusta mucho ella". De esa tarde surgió Betsy, la esposa de Alfred: me encantó poder unir a mi padre con alguien cálido y amable.



Lessing nos hace un retrato de cada uno de ellos bastante realista y nada sentimentaloide. Como en la vida misma, tanto Alfred como Emily viven momentos duros y de pesar, pero con un común denominador: la fuerza e independencia para poder enfrentarse a una Inglaterra en auge, con ganas de cambiar y evolucionar.

La segunda parte del libro está formada por pequeños fragmentos de la vida de nuestra autora con sus padres. Una segmentada biografía en la que Lessing nos ofrece pequeños momentos de su vida en los que sus padres estaban presentes.

Es una forma de hacernos comprender aún mejor como era este matrimonio y hasta qué punto le afectó la Gran Guerra.


Alfred Tayler, hombre vigoroso y saludable, fue herido gravemente en la Primera Guerra Mundial, intentó vivir como si no fuera un inválido, pero la enfermedad pudo con él. Al final de una vida que acabaría demasiado pronto, decía suplicante: "a un perro enfermo se le libera del sufrimiento, ¿por qué a mí no?"


La cojera producida por la amputación de una pierna, el síndrome post traumático que le acompañó toda su vida  producido por lo que tuvo que ver, sentir y vivir en la guerra, así como una diabetes mal tratada, fueron las causas de que Alfred no pudiera vivir una existencia plena.

Pero Emily tampoco fue feliz una vez terminado su servicio de enfermera en esta cruel y devastadora guerra. 


Era enfermera. Había ejercido la profesión durante años en uno de los hospitales más importantes del mundo. Había cuidado heridos de una guerra mundial. En la actualidad es fácil comprender que se encontraba en un estado de terrible ansiedad: la invadía en pánico, miraba hacia el futuro y sentía que estaba atrapada, sin salida.


La guerra los unió, pero también los separó para siempre, creando una línea invisible entre ambos, un abismo de incomprensión que supieron sobrellevar juntos. Pero sus hijos, y en especial la observadora e inteligente Doris, fueron conscientes de ello, percibiendo los rastros que dejaba la tristeza en sus semblantes.

La relación con su madre siempre fue muy tormentosa y hasta pasados muchos años, nuestra autora no fue capaz de comprender qué se escondía detrás de esa neurótica mujer capaz de sacarla de quicio con sus comentarios y actitudes.

Y entre discusión y discusión había una madre. Una madre que siempre quiso lo mejor para sus hijos y les ofreció la mejor de las educaciones. Aquella que se podían permitir, a pesar de vivir en los confines de la civilización que siempre conocieron.


¡Qué maravillosa narradora era mi madre! También nos leía cuentos de autores conocidos, y eran historias maravillosas, pero nada comparable a las inventadas por ella.


Las heridas de guerra no siempre aparecen visibles. Hay otro tipo de heridas, más profundas y más dañinas, que se esconden en el interior de las personas. Personas como Alfred y Emily, seres ajenos a una guerra que les cambió para siempre.


Me costó mucho tiempo darme cuenta de ello, mi madre no tenía cicatrices visibles, ni heridas, pero esa tan víctima de la guerra como mi pobre padre.


Lessing nos abre sus recuerdos, tanto en texto como en antiguas fotografías de su pasado que acompañan este libro, para darnos a conocer a dos de las personas más influyentes en su vida y, así, también nos hace conocedores y partícipes no solo de su biografía, sino de las atrocidades que una Gran Guerra puede hacer en las personas que tienen la mala suerte de vivirla en primera persona.

Víctimas que, aunque no acabaron en las trincheras, también sufrieron enormemente esos momentos, cambiándolos para siempre y viendo como sus seres queridos también cambiaban, dejando de ser esos jóvenes que un día tuvieron la ilusión por conocer, descubrir y hacer de este, un mundo mejor.


Esa guerra, la Gran Guerra, la guerra que acabaría con todas las guerras, se instaló en mi niñez. Para mí, las trincheras estaban tan presentes como cualquier otra realidad visible. Y aquí sigo, intentando descargarme del peso de ese monstruoso legado, intentando liberarme de él.



AUTORA

Doris Lessing, hija de padres ingleses, nació en Persia (ahora Irán) en 1919 y a la edad de cinco años se trasladó con su familia a Zimbabwe. Volvió a Inglaterra en 1949 llevando bajo el brazo el manuscrito de Canta la hierba, su primera novela, que se publicó al año siguiente con gran éxito de crítica y público. Desde entonces Lessing siempre ha residido en Londres y su presencia en el panorama literario europeo ha sido constante. Son numerosos los galardones que le han sido otorgados, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias en 2001 y el Premio Nobel de Literatura en 2007.

Autora prolífica, a menudo conflictiva en sus planteamientos y genial narradora, de entre todos sus libros le gusta destacar El cuaderno dorado (1962), Memorias de una superviviente (1974), La buena terrorista (1985), El quinto hijo (1988), De nuevo, el amor (1996) y sus recopilaciones de cuentos. Acompañan su obra narrativa tres volúmenes de talante autobiográfico, entre los que se encuentra Made in England, y varios libros de ensayo. 


PUNTUACIÓN: 4,5/5

viernes, 4 de noviembre de 2016

Lugares que no quiero compartir con nadie

TÍTULO: Lugares que no quiero compartir con nadie

AUTORA: Elvira Lindo

EDITORIAL: Seix Barral

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 237

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre 2011

SINOPSIS:

Elvira Lindo recoge en estas páginas aquellos lugares de Nueva York que tienen algo especial, escenarios que evocan situaciones personales o que pertenecen a nuestro imaginario colectivo. A partir de una conversación con un desconocido en el barrio de Queens, Elvira Lindo se retrata a sí misma a medida que descubre rincones de Nueva York en las calles por las que un día caminaron Salinger, Lorca o Louis Amstrong. Al hacerlo, nos revela la esencia de algunos lugares que existen todavía y otros que permanecen en el corazón.

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Lugares que no quiero compartir con nadie es un libro difícil de definir. No se trata de una novela, ni de una biografía. Se trata, más bien, de una crónica especial y diferente, personal e íntima.
Una vida, la de la escritora Elvira Lindo, en un período muy concreto en el que tiene que habitar en la cosmopolita ciudad de Nueva York.

Lindo nos muestra pequeños retazos de esa vida recogidos en los seis meses que, durante el año, tiene que vivir en la Gran Manzana. Un libro lleno de lugares con encanto, personas con la que se cruza de manera esporádica y otras que representan verdaderas amistades. Momentos y anécdotas capaces de hacernos sonreír, asombrarnos o despertarnos esa sana curiosidad.

Elvira Lindo se convierte en esa persona. Una amiga que nos abre su casa y su corazón para hacernos partícipe de todas sus inquietudes, temores y esperanzas. Todo ello con Mahattan como telón de fondo. Un escenario de película para una historia o, mejor dicho, un conjunto de historias especiales que son tan únicas como el paisaje que las envuelve.

Pero no solo Manhattan será el escenario de nuestra autora. Los barrios periféricos y que poseen un encanto especial, también son parte de esta historia y, por tanto, de la vida de Elvira.


Mi conocimiento de Queens es nulo pero eso no me convierte en extranjera, al contrario, lo que caracteriza a un irreductible habitante de Manhattan es que mueve muy pocas veces el culo para salir de la isla.


La vida diaria de Lindo en Nueva York no siempre es de color de rosas. Los malos momentos generados por la ansiedad de sentirse útil, de formar parte de una sociedad que es totalmente diferente a España. A veces abrumadamente amables y cálida y otras muchas, distantes, fríos e irracionalmente exigentes con los demás.

Una aclimatación que ella misma nos contará y que no será un camino sencillo de superar.


No, no echo de menos esa relativa notoriedad que da ser una escritora conocida en mi país. Y disfruto de esos momentos mágicos en el que un dependiente, o un camarero me reconocen porque me han visto varias veces. Me gusta ese prosaico prestigio de clienta habitual.


Con estas pequeñas confesiones ya podemos vislumbrar que se trata de una obra muy íntima y personas. Algo a lo que esta escritora está acostumbrada a realizar en sus escritos. Mostrar pequeños momentos de su vida en las crónicas de periódicos de tirada nacional es algo habitual para sus incondicionales lectores. Pero en este caso se trata de algo más. Profundizaremos en su interior y, nos podrá caer mejor o peor, pero parte de ese interior se encuentra entre esas líneas y ella misma es consciente de ello.


Estas páginas, por ejemplo, caerán en manos de esos lectores caprichosos a los que de vez en cuando les gusta leer aventuras escritas a vuela pluma, sin principio ni fin, como la vida misma, pero he de confesar que el secreto de esta crónica es que está escrita por mí, para esa persona que yo seré en un futuro; escribo con la voluntad de atrapar algo de este presente que según escribo ya se me va escapando de las manos.



A partir d aquí veremos una sucesión de lugares, sitios, momentos y de la sociedad neoyorquina que convive con ella. Andar, patear y moverse., no solo por tu barrio, sino por toda la ciudad, manzana tras manzana, avenida tras avenida... Manhattan nunca se llega a conocer del todo, pero si tuviéramos una oportunidad de conocer parte del encanto que posee, solo lo podríamos conseguir mediante el constante deambular. 

Pasear sin rumbo ni dirección, con la pasión que Elvira Lindo le otorga, sin descanso y sin parar de disfrutar de lo que le rodea. Así consigue descubrir esos lugares importantes, únicos y especiales y a esas personas , los habitantes que pueblan construyen y generan esta hermosa y bulliciosa urbe.


Ahora que vivo en el oeste puede entender la manera tan singular en la que los barrios de esta ciudad dividen su personalidad según el sol incide sobre ellos.


Con un tono irónico y algo cómico en determinados momentos, la sociedad de Nueva York aparecen ante nuestros ojos con muchos estereotipos que ya conocemos y con otras cualidades que nos sorprenderán y cautivarán a partes iguales.

Si tuviéramos que decir qué lugares le gustan a nuestra autora, no hay más que leer estas páginas para darse cuenta de la predilección que tiene por todo aquel establecimiento culinario, ya sea repostería, Deli o restaurante pomposo. De todos aquellos de los que nos ofrece detalles, podemos encontrar alguna peculiaridad que los hace especiales para ella.

Algunos de estos lugares son conocidos y otros hay que "escarbar" para poder encontrarlos. Algunos son espacios irreductibles al paso de los años y otros han tenido que cerrar sus puertas con el dolor en el corazón de todas aquellas personas que, como nuestra autora, pudieron disfrutar allí de momentos especiales.

Algunos ejemplos de estos sitios son:

La pastelería Corrado Bakery. En cuanto hace un poco de sol unas mesitas con sillas de forjado antiguo abrazan la esquina y a uno le parece de pronto que está en el centro de una ciudad de provincias.
El café Regio. Que se jacta de haber iniciado a los neoyorquinos en el arte del cappuccino.
El Gari y el Kari. Son los japoneses más delicados que conozco.


Bollerías, cafés y restaurantes donde comer una deliciosa hamburguesa o deleitarse con una espléndida comida sureña. Pero además, esos lugares que nuestra autora nunca compartiría con nadie, son también jardines escondidos en las alturas o preciosos parques por donde pasear, la rivera del río Hudson e incluso museos con una historia tanto "natural" como literaria.

Una larga lista que Lindo generosamente nos ofrece al final del libro y donde aparecen, con todos los datos necesarios, todos esos lugares especiales que sí acaba compartiendo. Comparte no solo una dirección, sino una vivencia, una anécdota curiosa, sencilla o extraordinariamente importante y que vive con aquellas personas que la rodean, ya sea de manera esporádica o con aquellos a los que quiere, su familia y amigos más cercanos.

Dividida en capítulos que recogen varios de esos lugares para "no compartir", el libro también va enriquecido con imágenes. Dibujos que dan vida a escenas que Elvira nos cuenta y reflejan esos instantes cotidianos de manera realista y personal.

No nos vamos a encontrar una guía turística para sibaritas, ni una novela con carga dramática. Es una mezcla de ambas sin ser  ninguna de ellas a la vez. Elvira Lindo y Nueva York o viceversa. Un dúo, a veces enfrentado y otras querido. Un amor a lo que nos cuesta aferrarnos pero que, con el tiempo, somos incapaces de desprendernos de ello.


Hablo de una ciudad que ya es la mía, por la que a diario camino hasta romper a veces las suelas de los zapatos.


AUTORA:

Nació en Cádiz en 1962. Comenzó estudios de periodismo, pero los abandonó al comenzar a trabajar en la radio con sólo diecinueve años. Hizo labores de guionista, locutora, comentarista y presentó varios programas en RNE, tareas que repitió en la SER y en la televisión. Es en estos guiones donde surgió el personaje de Manolito Gafotas, que desde la publicación del primer libro de la serie, en 1994, goza de un éxito enorme. Elvira Lindo ha publicado también las novelas El otro barrio (1998), Algo más inesperado que la muerte (2003), adaptada a los escenarios, y Lo que me queda por vivir (2010), la obra de teatro La ley de la selva (1996), y sus crónicas de El País en Tinto de Verano (2001), El mundo es un pañuelo (2001), Otro verano contigo (2002) y Don de gentes (2011). En 1998 fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y en 2005 recibió el premio Biblioteca Breve por la novela Una palabra tuya, llevada al cine con gran éxito por Ángeles González-Sinde. También ha escrito numerosos guiones cinematográficos, como La primera noche de mi vida, que cosechó varios premios en festivales nacionales e internacionales.

PUNTUACIÓN: 2,5/5