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miércoles, 21 de marzo de 2018

La muerte de Guernica

TÍTULO: La muerte de Guernica

AUTOR: Paul Preston

ILUSTRACIÓN: José Pablo García

EDITORIAL: Debate

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 95

FECHA DE PUBLICACIÓN: abril de 2017

SINOPSIS:

La destrucción de Guernica en 26 de abril de 1937 quedó grabada a fuego en la conciencia europea: fue la primera ciudad "abierta" prácticamente arrasada durante un bombardeo. La ciudad fue bombardeada y ametrallada en vuelos rasantes durante tres horas, atroz ataque perpretado en día de mercado, que más tarde sería objeto de una terrible campaña de manipulación. Ahora, cuando se cumplen ochenta años del ataque, el joven historietista José Pablo García nos trae otra adaptación de un revelador ensayo de Paul Preston, uno de los hispanistas de mayor prestigio internacional, y mediante extraordinarias viñetas ilustra la historia que culminó en ese fatídico día, desde las tácticas de la Legión Cóndor y sus tratos con Franco hasta la obsesión de Mola y la impagable labor de corresponsales como George Steer.

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Es la primera vez que reseño un cómic y, por si fuera poco, se trata de un cómic basado en uno de los acontecimientos más atroces que sucedieron durante la terrible Guerra Civil española, el bombardeo de la localidad vizcaína de Guernica el 26 de abril de 1937.

Guernica se convirtió en ese momento en un símbolo del horror de la guerra. Nunca antes se había bombardeado hasta la destrucción total una ciudad y, lo más doloroso fue el ensañamiento con una población,  buscando un día de mercado para sembrar el terror y perpetrar una horrible matanza de civiles y el mayor daño humano posible como arma de persuasión para el resto de ciudades enemigas.

José Pablo García, basándose en el ensayo del gran hispanista Paul Preston, nos conduce por los momentos decisivos que rodean a este terrible suceso. Nos muestra, en impresionantes viñetas, las decisiones previas al ataque, el momento del horror y la importancia que tuvieron los corresponsales extranjeros para sacar a la luz una verdad que el régimen franquista quiso esconder y convertir en propaganda nacionalista.

Dividida en seis partes, la historia comienza con El inicio de la guerra. Aquí aparece la figura del general Emilio Mola como líder de una eterna campaña en el País Vasco. Las fuerzas rebeldes son incapaces de conquistar un territorio bien protegido por este pueblo norteño, que pelean cada centímetro del terreno. La estrategia de este militar no es otra que la de sembrar el terror, única posibilidad de conseguir una victoria rápida y segura para Franco.


Sus palabras anticipaban el trato  que dispensaría más tarde al País Vasco.
Hay que sembrar el terror... Hay que dar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos lo que no piensen como nosotros.



Es así como comienza la segunda parte de esta historia. La campaña del norte. En ella nos encontramos con viñetas que muestran las reuniones que altos cargos como Von Richthofen y Hugo Sperrle, Jefe Mayor y comandante respectivamente de la temida Legión Cóndor, junto con Mola  y el propio Franco. Las ofensivas debían coordinarse por tierra y aire y la misión consistía en aplastar la moral enemiga, pero las formas de hacerlo diferían mucho entre ellos.


Las diferencias entre Franco y Mola sobre los objetivos de la campaña del Norte no denotan ninguna preocupación humanitaria por parte del Generalísimo.
Para Franco, "España" tenía un sentido totalmente partidista. Era reacio a dañar los intereses materiales de su "España", y eso incluía la base industrial, las fábricas de armamento y la riqueza mineral del País Vasco.


De esta forma, y teniendo ya claro los objetivos, nos adentramos en las imágenes del terror, las que encontramos en la tercera parte de esta historia, El bombardeo y sus responsables.

Era un lunes, día de mercado en una localidad con tanta historia para el País Vasco como Guernica. Las amenazas rebeldes se escuchaban en la radio, pero eso no impedía que la vida cotidiana de las más de 10.000 personas, entre vecinos y refugiados, siguiera su curso. 

Fue el padre Alberto Onaindía quien nos relata de primera mano los sucesos que vivió ese día y como la ciudad se oscureció por el ataque aéreo de distintos aviones sobre la desprotegida población de Guernica durante más de tres horas seguidas.


No había ningún antiaéreo, ninguna defensa, éramos presa cercada y acorralada por unas fuerzas diabólicas que perseguían a miles de indefensos habitantes.


No había forma de escapar de esta barbarie. Los aviones utilizados en cada  pasada tenían una misión: primero bombardear, luego ametrallar y por ultimo incendiar. Nadie podía sobrevivir a ese exterminio, y los pocos que lo hicieron vieron como sus seres queridos, sus vecinos y amigos, sucumbían ante la fuerza de la destrucción. La masacre fue total y el pueblo fue destruido entre las bombas y las llamas.

La realidad de lo que pasó ese día es clave para poder entender la estrategia del ejército rebelde. Pero esa realidad no fue fácil de narrar. La cuarta parte de Guernica nos muestra la importancia que, durante esos turbulentos momentos del conflicto, tuvieron los corresponsales de guerra como George Steer. En El telegrama de Steer, vemos el recorrido que este periodista realizó por el lugar de los hechos y la importancia que sus palabras tuvieron para que el resto del mundo fuera consciente del gran crimen de Franco.

No hay nada como remover conciencias para que las personas se alcen ante las injusticias y el régimen de Franco no previó que esto pudiera suceder con el ataque a Guernica. 

Los hechos fueron contados con detalle y el ejército rebelde los intentó tapar desprestigiando al autor de esta sangrienta pero verídica crónica de lo sucedido en Guernica. Sus palabras llegaron hasta Picasso quien dejó su actual proyecto para centrarse en plasmar el horror del bombardeo en el famoso cuadro que hoy podemos ver en la pared del museo Reina Sofía de Madrid.


El 6 de mayo, el senador William Borah, de Idaho, realizaba una elocuente denuncia del bombardeo en uno términos que profetizaban el cuadro de Picasso:
-Aquí el fascismo presenta al mundo su obra maestra. Ha colgado en la pared de la civilización un cuadro que nunca se descolgará ni se desvanecerá del recuerdo de los hombres.


Así llegamos a la quinta parte de nuestro ilustrado relato, El humo de las mentiras. Como ya hemos comentado, el franquismo realizó una campaña de desprestigio contra las voces insurgentes que mostraban una realidad "diferente" a la de ellos en cuanto a lo sucedido en Guernica. Pero por mucho que intentaron ocultarlo fue imposible acallar, no solo al pueblo que sobrevivió al intenso bombardeo, sino incluso a los propios aviadores de la Legión Cóndor que se jactaban de haber realizado estas maniobras de destrucción de esta localidad vasca.

Fue un fracaso propagandístico para Franco, pero el terror causado sí estaba presente y gracias a él pudo seguir conquistando este territorio tan difícil. Bilbao se rindió temerosa de una réplica de lo sucedido en Guernica y los restos del bombardeo fueron escondidos para evitar las represalias internacionales y así nos lo hace ver José Pablo García en la sexta y última parte de la historia, Después de las bombas.

A un mundo que ha sido testigo de las matanzas desencadenadas por Hitler y Stalin, por no hablar de la Guerra de Corea, Vietnam e Irak, la Guerra Civil española puede parecerle algo insignificante.
Sin embargo, pese a todo ello, el bombardeo de esta aletargada ciudad vasca y su mercado el 26 de abril de 1937 probablemente haya causado una polémica más airada que cualquier acto de guerra acaecido desde entonces, y buena parte de dicha polémica ha girado en torno al artículo de Steer.



Son muchos los protagonistas de este libro, algunos buenos, otros malos, pero todos con un peso importante en la historia que José Pablo García ha sabido plasmar en sus impactantes ilustraciones. Unas ilustraciones que unidas al fantástico ensayo de Paul Preston, engloban uno de los sucesos más tristes de la historia de nuestro país pero que todos debemos de conocer, estudiar y aprender para que nunca más vuelva a suceder.


AUTORES

Paul Preston (Liverpool, 1946) es catedrático de Historia contemporánea española y director del Centro Cañada Blanch para el estudio de la España contemporánea de la Londo School o Economics & Political Science. Analista de asuntos españoles en radio y televisión tanto en Gran Bretaña como en España, colabora además en diversos periódicos y revistas. Le ha sido otorgada la encomienda de la Orden del Mérito Civil y la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, y ha sido galardonado con numerosos premios. Entre sus obras destacan Franco, Juan Carlos, La Guerra Civil española y El holocausto español.




José Pablo García (Málaga, 1982) es ilustrador y dibujante de cómics. Sus historietas han sido galardonadas en numerosos certámenes nacionales, como el Premio Injuve. En abril de 2015 publicó Las aventuras de Joselito, su primer libro como dibujante y guionista. Su adaptación gráfica del libro de Preston La Guerrra Civil española ha sido un éxito de ventas. Recientemente ha publicado Vidas ocupadas, la plasmación de su viaje por el territorio palestino ocupado de la mano de Acción Contra el Hambre.


PUNTUACIÓN: 4/5

lunes, 19 de marzo de 2018

El arte de la guerra

TÍTULO: El arte de la guerra

AUTOR: Sun Tzu

EDITORIAL: mr · ediciones

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 187

FECHA DE PUBLICACIÓN:  febrero de 2011

SINOPSIS:

El arte de la guerra es un tratado sobre el conflicto, la competición y el poder a todos los niveles, del interpersonal al internacional. Con su estilo conciso y la agudeza de sus observaciones, Sun Tzu resume la sabiduría de los grandes guerreros:
"Vencer sin luchas es lo mejor", "no permitas que tus enemigos se unan", "El ejército vencedor es aquel en que todos están animados por el mismo espíritu", "Mandar a muchas personas es como mandar a unas pocas. Es cuestión de organización"...
Releído y estudiado por lídetres militares desde la antigüedad hasta nuestros días, pero también por políticos y ejecutivos actuales, su aplicación empresarial lo ha convertido en el más moderno de los clásicos chinos.

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Es una tarea compleja reseñas un clásico tan importante, conocido y admirado como El arte de la guerra. Su sabiduría, del siglo IV a. C.,  se hace eterna y por ello puede trasladarse perfectamente a la época actual.

Sun Tzu,  un importante estratega militar chino, crea todo un tratado sobre la guerra. En él, Tzu recopila todas las estrategias militares, pensamientos y comportamientos que un buen general debe hacer suyo para lograr la victoria.


La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación. Es indispensable estudiarla a fondo.


Así comienza Sun Tzu su Arte de la guerra y así nos adentramos en un sinfín de recomendaciones sobre la mejor manera de actuar para conseguir la deseada victoria. Pero no se trata de un tratado belicista ni de una apología a la violencia. Conforme vamos leyendo, nos damos cuenta que Tzu nos muestra la esencia racional del ser humano. Cómo su sabiduría puede hacerle alcanzar sus objetivos, sin necesidad de utilizar la violencia.


Los que son expertos en el arte de la guerra someten al ejército enemigo sin combate. Toman las ciudades sin efectuar el asalto y derrocan un Estado sin operaciones prolongadas.


Para conseguir ese fin, Tzu nos enumera una serie de requisitos que son importantes a tal efecto. Todos ellos por separado son importantes y en conjunto logran ganar la guerra. Hablamos de la importancia de un buen general, del conocimiento del terrero y sobre todo del enemigo, así como del avituallamiento del ejército y de una buena estrategia militar.

Todo ello lo desglosa dándonos una clase magistral sobre la importancia de cada uno de estos factores claves y decisivos a la hora de vencer a nuestro enemigo.


Lo que es, pues, esencial en la guerra es la victoria, y no las campañas prolongadas. Por este motivo, el general que comprende la guerra es el ministro del destino del pueblo y el árbitro de la nación.

Las importancia del general es fundamental. Será quién establezca el arte de la maniobra, quien propondrá la mejor estrategia a seguir y mantendrá unido a su ejército hasta tal punto que lo considerará su hijo y ellos le considerarán su padre, por el que serían capaces de morir.


En términos generales, mandar a muchas personas es como mandar a unas pocas. Es cuestión de organización.


Una buena organización se establece cuando las tropas son prudentes, con generales competentes que influyan moralmente en cada miembro del ejército y sigan la doctrina marcada por el mismo sin quejas ni malestar alguno. Porque todos saben que son guiados por un buen comandante y éste solo desea lo mejor para ellos. Por ese motivo, su estrategia será fundamental para alcanzar la meta. Una estrategia que requiere templanza, sabiduría y conocimientos militares.


Un soberano no puede poner en pie a un ejército es un arrebato de ira, ni un general debe luchar sobrecogido por el resentimiento. Porque si es posible que un hombre irritado recobre su serenidad y que el que padece úlceras sea curado, un estado que ha sido aniquilado no puede rehacerse, y los muertos no pueden volver a la vida.


Aunque existen muchos más temas tratados por Sun Tzu en este arte de la guerra, vamos a resaltar uno que es de vital importancia: conocer a tu enemigo. Sólo con el conocimiento del enemigo se podrá averiguar sus pasos. Solo conociéndole a fondo podremos atacar sus puntos débiles y apartar los fuertes. Sólo sabiendo sus pensamientos lograremos adelantarnos a sus movimientos.



Conoce al enemigo, conócete a ti mismo y tu victoria nunca se verá amenazada. Conocer el terreno, conoce las condiciones metereológicas y tu victoria será total.



El terreno y sus condiciones, el tiempo y sus inclemencias, las distancias a recorrer y el asedio continuado... Muchos son los factores que nuestro gran estratega nos establece en el arte de la guerra pero queremos quedarnos con uno que, para mí, es fundamental... La no violencia. Porque podemos hablar del arte de la guerra utilizando la paz y Tzu nos lo recuerda desde el principio. 


La peor política consiste en atacar las ciudades. No las ataques, a menos que no haya otra solución.
De esta forma, los que son expertos en el arte de la guerra someten al ejército enemigo sin combate. Toman las ciudades sin efectuar el asalto y derrocan un Estado sin operaciones prolongadas.



Después de leer este texto podemos entender mucho mejor por qué está tan vigente en la actualidad. Sus reflexiones pueden y se extrapolan a muchos ámbitos de la vida. Desde la política al mundo empresarial. El poder debe regirse por una base sólida de fundamentos y Sun Tzu nos ofrece una gran cantidad de ellos para poder establecerlos.

Un clásico que debería ser de obligada lectura para todos aquellos que poseen una responsabilidad para con los demás, para los políticos y militares, para las autoridades y eminencias de estado. Todos ellos deben conocer sus responsabilidades y saber que, a veces, la mejor defensa no es un buen ataque.


AUTOR:


Sun Tzu fue un victorioso general chino del siglo IV a. C. El suyo es el más antiguo de los tratados sobre la guerra, que sentó las bases del pensamiento militar desarrollado en Oriente durante los últimos veinticinco siglos.



PUNTUACIÓN: 5/5

martes, 6 de marzo de 2018

República luminosa

TÍTULO: República luminosa

AUTOR: Andrés Barba

EDITORIAL: Angrama. Narrativa hispánica

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 187

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre de 2017

SINOPSIS:

¿Qué tiene que suceder para que nos veamos obligados a redefinir nuestras ideas de la infancia? La aparición de treinta y dos niños violentos de procedencia desconocida trastoca por completo la vida de San Cristóbal, una pequeña población tropical encajonada entre la selva y el río. Veinte años después, uno de sus protagonistas redacta esta República luminosa, una crónica tejida de hechos, pruebas y rumores sobre cómo la ciudad se vio obligada a reformular no solo su idea del orden y la violencia sino hasta la misma civilización durante aquel año y medio en que, hasta su muerte, los niños tomaron la ciudad. Tensa y angustiosa, con la nitidez del Conrad de El corazón de las tinieblas, Barba suma aquí, a su habitual audacia narrativa y su talento para las situaciones ambiguas, la dimensión de una fábula metafísica y oscura que tiene el aliento de los grandes relatos.

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Ha sido todo un agradable descubrimiento este autor. Andrés Barba crea una historia fascinante con un trasfondo muy importante donde el poder de la infancia, los estereotipos de la sociedad burguesa y la complejidad del ser humano se mezclan para dar a luz República luminosa.

Esta obra, Premio Herralde de novela, es una crónica ficcionada sobre unos hechos acontecidos en una localidad situada en medio de la selva, cerca del caudaloso río Eré en el año 1995.

San Cristóbal es una ciudad como todas las demás ciudades de provincias, orgullosa de sus progresos y encantada, sobre todo sus políticos, de haberse conocido. Un orgullo que podemos observar de igual modo en sus vecinos, habitantes venidos a más y cuyas banales vidas transcurren sin sobresaltos entre las calurosas y sofocantes jornadas laborales y los momentos de placer familiar.

Así nos lo describe desde la perspectiva de haberlo vivido, nuestro protagonista. Un habitante más de esta urbe que nos contará, a modo de crónica y después de muchos años de angustia y desazón, los sucesos que tuvieron lugar en esta localidad en 1995. Unos sucesos que conmovieron y removieron la conciencia de todos lo que allí vivían, marcando sus vidas para siempre.


Yo no hago más preguntas y les cuento entonces mi versión de los hechos, porque es lo único que tengo y porque sería inútil convencerlos de que no se trata tanto de que aprecien la libertad como de que no crean tan ingenuamente en la justicia.


Nuestro protagonista comienza así la historia de unos hechos que nadie imaginaría que pudieran suceder y, mucho menos, en una pacífica ciudad donde la monotonía reinaba en cada una de sus esquinas. Él, al igual que su familia y todas las familias de San Cristóbal, formaba parte de esta monotonía y, sin quererlo, también formó parte de los macabros sucesos que allí se desencadenaron.

La llegada de los niños. No los pequeños de la comunidad ñeê, cuya muda existencia se contemplaba a diario en los semáforos y zonas comunes de la ciudad. No, no eran ellos los peligrosos y violentos, sólo una parte más de la sociedad, admitida y olvidada por todos pero que no dejaban de formar parte del escaparate de la vida diaria de los habitantes de San Cristóbal.

Fueron los otros, esos otros treinta y dos niños, los que comenzaron a perturbar la idiosincrasia de la comunidad. Nadie sabía de dónde habían salido ni cuándo, pero todos comenzaron a sentir, percibir y conocerlos. Todos sabían, después de unos meses, de la existencia de estos pequeños violentos y alborotadores de la tranquilidad vecinal.


La gente estaba tan imbuida en aquella sensación de prosperidad que la aparición de los niños, aquellos otros niños, suponía una molestia evidente. El bienestar se pega a los pensamientos como una camisa húmeda, y solo cuando queremos hacer un movimiento inesperado descubrimos lo atrapado que estamos.


Las extrañas características de estos niños sería materia de estudio a posteriori. Después de ese punto de inflexión que fue los altercados del supermercado Dakota, los niños y sus actos fueron como un altavoz para la opinión pública, cadenas de televisión y medios de comunicación que vieron un filón para sacar partido de algo tan extraño como la violencia generada por un grupo de pequeños. Cuando algo se sale de lo común, cuando la infancia deja de tener la connotación de inocencia que la caracteriza, las alarmas aparecen y el espectáculo televisivo está servido.

Su número final fue de treinta y dos, pero siempre aparecían en grupos de no más de cinco. Esos grupos se distribuían en diferentes lugares de la ciudad creando altercados, hurtos y momentos de tensión. Tenían un lenguaje particular para comunicarse que solo ellos entendían y sus edades comprendían entre los nueve y los trece años.

Se pensaba que vivían en la selva porque por la noche desaparecían sin dejar rastro, y comenzaba el terror, las inseguridades , la desconfianza y el miedo, a crecer entre los núcleos familiares. Nadie se sentía seguro andando solo, nadie quería acercarse a ellos y no eran más que niños, pero, ¿qué clase de niños?

La infancia que conocemos, la regida por las normas sociales que imperan en el sistema nunca pueden llegar a compararse a la anarquía de una infancia sin control, sin estímulos educacionales, solo la libertad, sin reglas, sin control parental y con la única obligación de cubrir las necesidades fisiológicas de alimentarse. No podemos hablar de salvajes porque ya hemos visto que tenían una características comunes e integradoras, pero no dejaban de ser niños que, con más o menos inocencia, actuarán de la forma más inesperada .


No siempre es fácil determinar si lo que nos amenaza tiene más influencia sobre nosotros que lo que nos seduce. La propia naturaleza de esas cosas a veces no es contrapuesta sino casi indistinguible.



Esa ambigüedad de sentimientos llevará a las autoridades de la ciudad a tomar medidas, no todas ellas acertadas, después de lo ocurrido en el supermercado Dakota y nuestro narrador, partícipe de estas decisiones, nos contará su visión estudiada y revisada mil veces por su subconsciente durante todos estos largos años de agonía y frustración por lo ocurrido.

Los estudios e investigaciones que se llevaron a cabo una vez todo finalizó,  reflejaron, en algunos casos, un poco de luz sobre el porqué de todo lo que sucedió, aunque, otras muchas veces, sólo sirvieron para cubrir, como de un manto de bruma se tratase, la verdadera realidad.

Una realidad enmarcada por la selva. Los colores de la naturaleza: el verde intenso de las hojas, el rojo de la tierra y el azul del cielo se unen para crear un parapeto entre la sociedad y esos niños. Esa selva acompañada por el caudaloso río Eré no deja de representar lo profundo del misterio que allí existió y que aún hoy no deja de reflejarnos lo irresoluble de la historia que estamos contando.


El verde la selva es el verdadero color de la muerte. No el blanco ni el negro. El verde que todo lo devora, la gran masa sedienta, abigarrada, asfixiante y poderosa en la que los débiles sostienen a los fuertes, los grandes quitan la luz a los pequeños y sólo lo microscópico o lo diminuto consige hacer tambalear a los gigantes.


Porque lo que allí sucedió, en San Cristóbal, no fue algo premeditado, no hubo alevosía, envidia o venganza en esos actos. Fueron solo unos niños. Unos niños que conmocionaron a un pueblo y que aún hoy, aquellos que lo vivieron, intentan sacar algo en claro, algo que no sea ese temor, esa  escalofriante angustia que se quedó con todos y cada uno de ellos para el resto de sus vidas.

Inquietante, enigmática y poderosa, así es la novela de Andrés Barba. La he devorado y me ha devorado a mí al mismo tiempo, removiendo mis sentimientos y dejándome exhausta al terminar la lectura, al pasar la última página.


AUTOR:

Andrés Barba (MAdrid, 1975) se dio a conocer en 2001 con La hermana de Katia (finalista del Premio Herralde y llevada a la gran pantalla por Mijke de Jong). En Anagrama también ha publicado dos excelentes libros de nouvelles, La recta intención y Ha dejado de llover (Premio Nord-Sud), y cinco novelas más, que le confirmaron como uno de los escritores más importantes de su generación en España: Ahora tocad música de baile, Versiones de Teresa (Premio Torrente Ballester), Las manos pequeñas, Agosto, octubre y En presencia de un payaso. También es el autor de Muerte de un caballo (Premio Juan March), los ensayos Caminar en un mundo de espejos, La ceremonia del porno (escrito junto a Javier Montes y ganador del Premio Anagrama de Ensayo) y La risa caníbal, el libro de poemas Crónica natural y, en colaboración con el pintor Pablo Angulo, Libro de las caídas y Lista de desaparecidos. Como traductor ha publicado versiones de autores como Herman Melville, Henry James, Joseph Conrad y Thomas De Quincey, entre otros muchos. Fue elegido por la prestigiosa revista Granta uno de los mejores narradores jóvenes en español. Su obra ha sido traducida a diecisiete idiomas por alguna de las editoriales más prestigiosas del mundo.

PUNTUACIÓN: 4,5/5

viernes, 2 de marzo de 2018

Alguien

TÍTULO: Alguien

AUTORA: Alice McDermott

EDITORIAL: Libros del Asteroide

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 307

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015

SINOPSIS:

La vida, con sus pequeñas alegrías y momentos de felicidad, pero también con sus tristezas y desconcertantes altibajos, es el tema de esta novela extraordinaria. Los recuerdos aparentemente dispersos y desordenados de Marie Commeford, la protagonista y narradora de esta historia, una neoyorquina de origen irlandés, nos envuelve en una telaraña invisible en la que se entretejen la infancia, el despertar sexual, los primeros amores, la maternidad, la formación de una familia, la vejez.
En su narración, que recorre siete décadas de vida en Brooklyn, las escenas encajan con una ligereza y naturalizad pasmosa, convirtiendo en emocionante la que en apariencia era una existencia como tantas otras.
Una novela que nos reconcilia con los desengaños y las ilusiones cotidianas, con las pequeñas exigencias de la vida que tantas veces nos dominan y condicionan, y que confirman a Alice McDermott (ganadora del National Book Award y dos veces finalista del Pulitzer) como una de las más destacadas escritoras norteamericanas contemporáneas.

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Alguien es una novela sin pretensiones. No cuenta una historia de amor al uso, o un drama con desenlace inesperado, así como no es una comedia. Pero son todas esas cosas unidas en una vida.
Porque Alguien es la sencilla historia de una vida corriente. La historia de una mujer, Marie Comenford que, como otras muchas historias, la vamos conociendo poco a poco con aquellos pasajes que ella misma nos deja ver y que salen de su memoria como de un libro abierto por una página al azar, un libro que cuenta la historia de toda una vida, su vida. 

En un pintoresco y bullicioso barrio de Brooklyn, uno más de entre tantos de la época, con sus vecinas cotorreando, sus niños jugando en la calle y las ventanas abiertas de par en par. Allí comienza y acaba la historia de Marie.


A los siete años yo era una niña tímida, de aspecto cómico, con cara de pan, dos rajas negras por ojos, gafas gruesas, flequillo negro y una boca recta y seria: una caricatura de niña.


Así nos presenta Alice Dermott a nuestra protagonista. La pequeña Marie vive una infancia feliz rodeada de su familia: sus padres y su querido hermano Gabe a quienes adora y admira aunque más de alguna vez tenga algún que otro encontronazo.

Su hermano mayor es todo lo contrario a ella. Es atento y responsable hasta el extremo, lo que lo hace algo irritable, pero quizás esa forma de ser le haya llevado a su vocación religiosa. Una vocación que se tambaleará con el paso del tiempo pero que no le harán cambiar nunca su honesta personalidad.

Así son los Commeford, una familia de origen irlandés, como otras muchas en Brooklyn que intentan hacerse un hueco en el devenir de la vida neoyorquina. Ese Brooklyn, con su gente y sus malolientas calles atestadas de ruidosos coches, sus fábricas y su sofocante clima... Ese será el hogar de Marie y allí verá pasar el tiempo junto a sus seres queridos.


Abrí la ventana de un tirón y el sonido de la calle, el olor de la calle, inundó la habitación repentina, casi tangiblemente, subiendo por las paredes, cruzando el techo y bajando hasta la cama. El olor a humo de tráfico y a asfalto caliente, a basura y al fuego de las incineradoras.
-Ahí tienes -dije-. Huele a Brooklyn.


Marie y sus desastrosos ojos miopes serán testigos del cambio que, paulatinamente, va transformando tanto a su barrio como a la gente que habita en él. Ella acabará conociendo muy de cerca a toda la pequeña pero curiosa y pintoresca sociedad que convive con ella y su familia.

Así, la veremos crecer, tener "mejores amigas del alma", enamorarse y sufrir desengaños. La veremos, en definitiva, madurar y será ella quien nos lo cuente haciéndonos partícipes de sus tristezas y alegrías. De cómo descubrirá la muerte cercana, con todo el dolor que trae consigo y cómo esa misma muerte se verá desde otro punto de vista más superficial cuando comienza a trabajar en la funeraria del barrio, siendo conocida como el "ángel del consuelo" por todos aquellos vecinos que pasan por el velatorio en alguna ocasión.

Todas estas anécdotas formarán parte del repertorio con el que nuestra protagonista deleitará a sus hijos en más de una ocasión. Porque la veremos compartir su vida con otro "Alguien" y formará una familia a la que querrá tanto como la quisieron a ella la suya.


Menuda pieza era yo. Había estado a las puertas de la muerte. Había soportado el dolor sabía que podía enfrentarse a ello, enfrentarse al tiempo, valiente y cabezota, con un niño vivo entre mis brazos.


Así es nuestra Marie y así la iremos conociendo conforme avancemos en la lectura. Una lectura sencilla pero llena de sutileza, la que McDermott le da a cada detalle, haciéndola delicada y bonita, como la vida misma.



AUTORA


Alice McDermott nació en Brooklyn, Nueva York, en 1953. Es profesora de Humanidades en la Universidad John Hopkins y una de las autoras literarias más prestigiosas de su país. Ha publicado seis novelas: A Bigamist´s Daughter (1982), Aquella noche (1987, finalista del National Book Award y del premio Pulitzer), En bodas y entierros (1992, finalista del premio Pulitzer), Un hombre con encanto (1998, ganadora del National Book Award), Child of My Heart (2002), After This (2006, finalista del premio Pulitzer) y Alguien (2013).

PUNTUACIÓN: 3,5/5


lunes, 22 de enero de 2018

Ashenden Park


TÍTULO: Ashenden Park

AUTORA: Elisabeth Wilhide

EDITORIAL: Lumen

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 443

FECHA DE PUBLICACIÓN: marzo de 2016

SINOPSIS:

Un buen día de la primavera de 2010, Charlie y Ros descubren que la tía Reggie les ha dejado en herencia una casa, pero no se trata de una casa cualquiera... En ocasiones, las paredes hablan, y eso es lo que ocurre en esta espléndida mansión situada en tierras cercanas a Reading, en Inglaterra. Su voz, que nos llega cabalgando el ruido de tuberías viejas y puertas que chirrían, nos acerca a la vida de hombres y mujeres muy dispares, que vivieron en épocas distintas y en condiciones muy diversas, pero todos encontraron cobijo bajo el techo de Ashenden Park.
¿Qué hacer con esta joya que a lo largo de más de doscientos años fue testigo de tanta alegría, tanto dolor, tantas emociones? Elisabeth Wilhide nos invita a una aventura donde el tiempo y el espacio andan de la mano: hay mucha vida en Ashenden Park, y el pasado asoma en cada página.


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Es muy curioso leer una novela donde el protagonista es una casa.... Porque Ashenden Park es la historia de una casa. Una mansión construida en la época victoriana, a la que llegaremos a conocer desde su nacimiento, la veremos crecer hasta adquirir su máximo esplendor y también envejecer con el tiempo, al igual que envejecen los moradores que por ella pasan y que, a pesar de sus buenas intenciones, son incapaces de devolverle el brillo que sus ajadas paredes tuvieron en otros tiempos.

Elisabeth Wilhide nos describe todos los atributos de esta singular protagonista, desde su mampostería hasta el acabado de sus columnas, desde el encaje de sus cortinas hasta las pinturas de sus enormes y altos techos.  Ashenden Park crece y se enriquece de aquellas personas que habitan, durante su larga vida, entre sus muros, pero también se apaga como una vela cuando el vacío se instala en sus diferentes alas. Un vacío que la hace envejecer ya que la vida de una casa solo existe cuando los que viven en ella la convierten en hogar.


La casa contiene tiempo. Sus muros conservan historias, muertes y nacimientos, idas y venidas, personas y sucesos que acontecieron en ella. Alguno de sus ocupantes (y no todos ellos han sido sus propietarios) la han tratado bien, otros la han descuidado de manera criminal.  De momento, no obstante, subsiste suspendida en una especie de vacío, como si se hubiera quedado dormida o alguien la hubiese hechizado.


Así se la encuentra en 2010 su último y legítimo heredero, Charlie Minton quien, si esperarlo, recibe esta inmensa casa como herencia y ahora se encontrará con el trabajo de intentar gestionar este nuevo patrimonio junto con su hermana Ros.

Las paredes destartaladas, las humedades y demás deterioros que sufre la estructura de este gran edificio la hacen casi inhabitable, pero no le quitan ni un ápice de la magnificencia que la acompañó desde su creación y que impone desde que aparece a lo lejos, alzada y majestuosa, como si el orgullo la impidiera derrumbarse para siempre.

Charlie puede reconocer ese poder que emanan sus paredes, testigos inertes de otros tiempos mejores... Y peores. Desde su creación en 1775, cada piedra supuso un arduo sacrificio para su arquitecto y creador, James Wood, y será el primero de muchos que a lo largo de los siglos la harán crecer y le darán la vida.

Conoceremos las historias de familias que pasaron por sus habitaciones, se colaron por sus inmensos salones y disfrutaron de las vistas de las tierras inglesas de Reading, cuando se asomaban a sus hermosos ventanales. Familias pudientes capaces de permitirse un hogar tan grande. Ashenden Park requiere un status que no todos podían permitirse, despertando la envidia y la desigualdad entre los habitantes de la región.


Su primera impresión al ver la casa, cómodamente asentada en la colina, había despertado y encendido su antigua rabia. Al ver las columnas de la fachada había pensado: políticos, jueves, generales. Nosotros aquí y vosotros allí. Ahora, mientras seguía los pasos de aquella mujer que se daba tanta importancia, su rabia aumentó. Mirara donde mirase veía los privilegios de la exclusión: las sillas, el armario, el empapelado de las paredes, el eco de los escalones de piedra. Cosas rancias y dinero no menos rancio. Incluso el estado de abandono de la casa poseía cierta grandeza.

Algunos de sus habitantes supieron apreciarla y quererla, otros la utilizaron como mero cobijo donde pasar los días hasta que vinieran tiempos mejores, sin guerras, sin sufrimiento y dolor y otros la dejaron envejecer de mala manera, abandonándola triste y sin alma.

Todas esas personas guardaban secretos que quedaron impregnados en los rincones de Ashenden y a lo largo de la novela, Elisabeth Wilhide nos descubre la historia de diferentes familias que pasaron por esta casa, en diferentes momentos de la historia y cuyas extraordinarias vivencias le aportaron esa chispa de vida necesaria para que siguiera irguiéndose majestuosa a lo largo de los siglos.


Quién sabe lo que nos espera y lo que nos deparará el futuro? La casa lo ignora. Sabe lo que quiere, pero es incapaz de dilucidar si lo conseguirá o no. ¿Y qué quiere?. Un corazón latiente.

Para terminar, la autora nos da la clave para visualizar esta enorme mansión en la real mansión de Basildon Park, en Berkshire. Una mansión utilizada en algunas adaptaciones de clásicos para el cine como Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, así como para otras series de época. 


AUTORA

Elisabeth Wilhide es una escritora estadounidense que vive en Londres desde 1967. Ha escrito una veintena de obras sobre arquitectura, decoración y diseño de interiores. Ha sido coautora de más de treinta libros y ha colaborado con autores como David Linley, Terence Conran o Tricia Guild. Su libro Scandinavian Modern Home fue Book of the Week en el Evening Standard en septiembre de 2008. Ashenden Park es su primera novela.



PUNTUACIÓN: 2,75/5

jueves, 28 de diciembre de 2017

Africanus. El hijo del cónsul

TÍTULO: Africanus. El hijo de cónsul

AUTOR: Santiago Posteguillo

EDITORIAL: Ediciones B

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 712

FECHA DE PUBLICACIÓN: julio 2011

SINOPSIS:

A finales del siglo III. a. C., Roma estaba a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Su alianza con Filipo V de Macedonia, que pretendía la aniquilación de Roma como Estado y el reparto del mundo conocido entre Cartago y Macedonia, constituía una fuerza imparable que podría haber cambiado para siempre la historia de Occidente.

Pocos años antes del estallido del conflicto, nació un niño llamado a realizar grandes proezas: Publio Cornelio Escipión, hijo del cónsul de Roma durante el primer año de la guerra. El joven oficial iniciaría un difícil camino, sorteando obstáculos y buscando alianzas imposibles. Sus hazañas le valieron el sobrenombre de Africanus, en alusión a uno de los territorios que conquistó.

Santiago Posteguillo recrea en esta novela la vida de un personaje apasionante. El lector vibrará con las batallas y los asedios, será testigo de los tensos debates del Senado romano, presenciará el avance de los elefantes y las marchas forzadas de las legiones, temblará en las frías noches anteriores al combate, apreciará la amistad de los legionarios durante la campaña, para terminar buscando con el propio Escipión el significado de la gloria al tiempo que se interna, como nunca antes, en el mundo de la antigua Roma.

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Mucho he tardado en terminar este primer volumen de la trilogía sobre Roma de Santiago Posteguillo. Un retraso que no le quita un ápice de placer a su lectura porque Africanus. El hijo del cónsul es una novela fascinante, llena de emoción y que cuenta la historia de uno de los momentos más convulsos del imperio romano. Unos momentos en los que su hegemonía se tambaleó con el vaivén de las zancadas de los elefantes del gran guerrero Aníbal.

Nos encontramos en el siglo III a. C. y Roma vive un momento de crisis. Sus numerosos frentes abiertos en la amplias fronteras de su territorio, controladas por sus consolidadas y famosas legiones, se encuentra de repente con otra poderosa potencia que sale del continente africano para invadir las salvajes tierras de Hispania.

Cartago comienza a vislumbrarse como un enemigo terrorífico para Roma que, de la mano de Amílcar Barca, comienza a sembrar el terror de un imperio poco acostumbrado a enemigos que les puedan hacer sombra y mucho menos causarles el menor temor.


Así Amílcar aceptó el reto de los sufetes. Se levantó y ante todos los senadores de Cartago exclamó:
-Llevaré el ejército a Iberia, cuyas riquezas navegarán hacia Cartago en menos de un año.


Será su hijo, el gran Aníbal, uno de los protagonistas de esta historia. Un gran estratega militar con el coraje suficiente para hacer frente a todo un imperio y con el valor heredado de una familia de conquistadores cuyo poder se expandirá más allá de sus fronteras.

En el otro extremo, nacido en una familia muy diferente, encontramos a Publio Cornelio Escipión. La familia de los Escipiones posee un apellido de prestigio que abanderan tanto los padres como sus hijos y los hijos de sus hijos. Un honor que le pesará como una losa al joven Publio ya que, a muy temprana edad, será el pater familia y deberá enfrentarse a este enemigo imparable, esta oscura sombra que se cierne sobre el imperio romano y cuyas gestas han llegado hasta el más estrecho recoveco de las calles de Roma.

Dos grandes potencias, dos mundos diferentes y una tierra que conquistar o que mantener. Dos personajes cuyos destinos se irán cruzando y una caprichosa diosa, la de la Fortuna, que jugará con ellos a lo largo de muchos años de lucha, conquistas y fracasos.

Desde las salvajes tierras de Hispania cuyos poblados son fuertes y poco fiable para los conquistadores, hasta las tierras de Macedonia, donde Filipo V empuja a los soldados romanos hacia la península itálica . A lo largo de todo ese territorio bañado por el mar Mediterráneo, las dos potencias verán medidas sus fuerzas en más de una ocasión.

La lucha por el control de las regiones será clave para ambos bandos y esto les llevará a continuos enfrentamientos a lo largo de esta etapa de la historia. En estas batallas aparecerán magistrales estrategias militares, fracasos estrepitosos, honor y cobardía. Los ejércitos se verán en situaciones extremas y veremos lo mejor y lo peor de cada uno.

Posteguillo nos relata estas gestas como las de Trasimeno o Cannae, así como asedios a fortalezas tan importantes en la historia como Sagunto o la supuestamente inquebrantable Cartago Nova.


-Ve a tu puesto, oficial del ejército de Cartago. Me has servido bien. Y puedes decir a todos que Aníbal ha perdido la visión de un ojo, pero que por el otro ve más lejos y con más agudeza que los cuatro ojos de los dos cónsules de Roma.


Aníbal es representado entre las páginas de esta novela como un hombre que nunca se da por vencido. Un general de un gran ejército que hizo temblar a todo un imperio con el ruido ensordecedor del paso de sus elefantes, cruzando montañas, atravesando inhóspitos lugares para llegar a las mismísimas puertas de la capital del imperio romano.

Una Roma que nunca llegó a imaginar, acostumbrada a las victorias, un escenario como aquel. Y, por primera vez, este vasto imperio comienza a sentir una sensación a la que no está acostumbrado, el miedo.


El alma humana no atiende a lo que en momentos de sosiego y sensatez otros han pensado y diseñado con atención y racionalidad: leyes, normas, costumbres. No, el miedo quiebra todo eso. El Senado no es ajeno al temor de la gente, de un pueblo que demanda acciones concretas, algo diferente de lo que se ha estado haciendo hasta la fecha para vencer a ese animal africano que se acerca hacia Roma.


Algunos son los ciudadanos que, con gran influencia, intentan equilibrar la balanza hacia su favor cuando la situación se encuentra inestable. Hablamos de Quinto Fabio Máximo, con cuyo poder conseguirá influir en el Senado dificultando la situación de sus rivales directos. Otros ciudadanos con poder como los Escipiones, cuya fama se incrementa gracias, no a sus estrategias políticas, sino a sus cualidades en el campo de batalla.

Así vivirá Roma estos años de crisis en los que Posteguillo no ha olvidado hacernos ver uno de los mejores métodos de evasión que el atemorizado pueblo de Roma utilizó durante mucho tiempo para conseguir alejar los males que se ciernen sobre ellos. Será el teatro y, más concretamente, las comedias y tragicomedias de Plauto las que aparecerán en estos momentos convulsos para hacer llevaderos el día a día en la imponente capital del Estado.


-Tito Macio, eres hombre de muy pocas palabras para alguien que las sabe utilizar tan bien cuando escribe.


Escipión, como edil de Roma, verá en este iracundo artista una vía de escape para su pueblo. Sus obras llenarán de vida los teatros de la ciudad y los ciudadanos vibrarán con los actos de cada una de sus obras. Un soplo de aire fresco en el fragor de la mayor de las batallas jamás vivida por Roma.

Africanus es una muestra de cómo ninguna gran potencia está libre de invasión. Posteguillo nos muestra el temor de Roma ante la fuerza arrolladora de Aníbal y sus cartagineses Un enemigo capaz de poner en jaque  al ejército más potente del mundo conocido. Dos fuerzas brutales que se tomarán medida en más de una ocasión aunque solo una de ellas obtendrá la deseada victoria.

Santiago Posteguillo, utiliza de manera magistral la pluma para hacernos partícipe de una guerra épica, de dos potencias lideradas por hombres con pasados muy diferentes pero muchos puntos en común. Dos mentes forjadas para la guerra con un destino escrito por los dioses:ser los líderes del mundo conocido.


AUTOR


Santiago Posteguillo, filólogo, lingüista y doctor por la Universidad de Valencia, es en la actualidad profesor titular en la Universitat Jaume I de Castellón, donde imparte clases de literatura, lingüística y análisis del discurso, además de ser el director de la sede en dicha universidad del Instituto Interuniversitario de Lengua Moderna Aplicadas de la Comunidad Valenciana. Ha estudiado literatura creativa en Estados Unidos y lingüística y Traducción en diversas universidades del Reino Unido. Asimismo, es autor de más se setenta publicaciones académicas que abarcan desde artículos de investigación hasta monografías y diccionarios especializados.

Su trilogía de novelas sobre Roma, formada por Africanus. El hijo del cónsul, Las legiones malditas y La traición de Roma, ha sido calurosamente acogida tanto por la crítica como por los lectores.


PUNTUACIÓN: 3/5



martes, 5 de septiembre de 2017

La librería

TÍTULO: La librería

AUTORA: Penelope Fitzgerald

EDITORIAL: Impedimenta

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 181

FECHA DE PUBLICACIÓN: marzo de 2010

SINOPSIS:

Novela finalista del Booker Prize, La librería es una delicada aventura tragicómica, una obra maestra de la entomología librera. Florence Green vive en un minúsculo pueblo costero de Suffolk que en 1959 está literalmente apartado del mundo, y que se caracteriza justamente por "lo que no tiene". Florence decide abrir una pequeña librería, que será la primera del pueblo. Adquiere así un edificio que lleva años abandonado, comido por la humedad y que incluso tiene su propio y caprichoso poltergeist. Pero pronto se topará con la resistencia muda de las fuerzas vivas del pueblo que, de un modo cortés pero implacable, empecerán a acorralarla. Florence se verá obligada entonces a contratar como ayudante a una niña de diez año, de hecho la única que no sueña con sabotear su negocio. Cuando alguien le sugiere que ponga a la venta la polémica edición de Olympia Press de Lolita de Navokov, se desencadena en el pueblo un terremoto sutil pero devastador.

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Cuando se une la calidad literaria con una historia cargada de emociones, aparecen novelas tan extraordinarias como La librería. Una obra deliciosa en la que la autora nos deleita con toques de humor inteligente, ironía, ternura y mucho amor hacia los libros.

La sociedad de los pequeños pueblos está perfectamente retratada entre las páginas de Fitzgerald que, con gran maestría, maneja la pluma al estilo de una gran conocida y admirada escritora, Jane Austen.  Quizás compararla es una osadía lectora por mi parte, pero este encantador descubrimiento me recuerda al estilo irónico y picaresco de Austen y con heroínas fuertes como protagonistas, con ganas de rebelarse ante los estereotipos de una sociedad anquilosada y llena de prejuicios.

Florence Green es una viuda de mediana edad que decide emprender la aventura de crear una librería en su pequeño e inhóspito pueblo, donde el mayor problema no será las inclemencias de una tierra húmeda y poco acogedora, sino la terquedad de los habitantes que, encerrados en sus pequeños mundos, ven con hostilidad cualquier cambio que afecte a sus monótonas e insulsas vidas.

El emplazamiento de este nuevo y literario negocio será el desencadenante de todos los problemas a los que Florence tendrá que enfrentarse. Old House, como su nombre indica, es una vieja y destartalada casa que, desde que nuestra protagonista puso sus ojos en ella, se convierte en un apreciado solar para alguno de los vecinos de la comarca.

Esta antigua y húmeda casona esconde, además, un inquilino muy particular. Una especie de fantasma que convivirá y dará más de un quebradero de cabeza a la señora Green en sus duros comienzos como librera. Unos inicios nada acogedores para el negocio ya que los cotilleos y habladurías harán que los días de Florence nunca sean aburridos.

La apertura de una librería no deja de ser un acontecimiento para todos y Florence Green tendrá que habituarse a la librería y todo el trabajo que conlleva, aunque el recelo de casi todos intente hacerla flaquear.



Esa es la primera pregunta que uno debe hacerse antes de embarcarse en cualquier tipo de negocio. ¿Espera dar a nuestro pequeño pueblo un servicio necesario? ¿Espera obtener unos beneficios considerables? ¿O quizá, señora Green, va usted un poco a remolque, sin comprender del todo el mundo completamente distinto que los años 1960 pueden tener preparado para nosotros?



Pero para nuestra intrépida emprendedora, estas opiniones adversas no hacen más que afianzarla en su objetivo de montar una librería. Pero será los oscuros intereses de aquellos habitantes poderosos del pueblo los que sí puedan hacerle daño. Unos intereses que chocan directamente con el negocio de la señora Green y con los que comenzará una dura batalla por conseguir hacer su sueño realidad.



-Nos hemos acostumbrado de tal forma, me temo,  a que Old House estuviera vacía, que hemos ido retrasándolo todos estos años... Nos ha avergonzado usted bastante con sus prisas, señora Green... Pero la cuestión es que estamos todos algo alterados por la repentina transformación de nuestra Old House en una "tienda".



Pero Florence no se achantará antes las amenazas encubiertas de la élite local y seguirá adelante con su proyecto. Poco a poco, los vecinos entrarán por las puertas de esta casona convertida en librería y apreciarán el entusiasmo que nuestra protagonista pone a la hora de hacer frente a todas las adversidades, haciéndose con el negocio entre la venta de libros y postales y dejando que todo vaya fluyendo hacia la normalidad que necesita, a pesar de ese "rapper" que la atosiga de vez en cuando, recordándole que no está sola en esta aventura.



Si había pensado en algún momento que el "poltergeis" relajaría sus esfuerzos una vez abierta la tienda, se había equivocado. En repetidas ocasiones durante la noche, detrás de cada uno de los tornillos que habían puesto los scouts, se oía un golpe delicado y certero, como si el ente estuviera numerando para futuras referencias.



También, entre estos recelosos y desconfiados vecinos, encontraremos lealtad y apoyo en algunas amistades como la pequeña y decidida Cristine, los jóvenes scouts marinos y el señor Raven, que, aunque no entiendan muy bien el concepto de librería, no dudarán en ayudar a su propietaria en todo lo que necesite.



-Dicen por ahí que está usted a punto de abrir una librería. Eso significa que no le importa enfrentarse a cosas inverosímiles.



Pero, por encima de todos estos defensores de la señora Green, destacará el ermitaño y algo antisocial señor Brundich que, a pesar de sus recelos, no dudará en apoyar a esa valiente librera, ya sea con su autoridad social, como con su experiencia lectora.



Yo no le doy tanta importancia como usted, supongo, a las nociones del bien y del mal. He leído "Lolita" como usted me pidió. Es un buen libro y, por tanto, debería intentar vendérselo a los habitantes de Hardborough. No lo entenderán, pero será mejor así. Entender las cosas hace que la mente se vuelva perezosa.



Estos habitantes serán los que marcarán el rumbo de la señora Green y su peculiar librería. Ella nos demostrará cómo se debe luchar por los sueños, convirtiéndose en toda una heroína con el coraje y el tesón suficiente para conseguir hacer realidad un negocio tan insignificante para algunos, pero tan importante en realidad para todos.

Penelope Fiztgerald nos regala a los lectores una delicada y preciosa historia en la que nuestra valiente Florence perseguirá sus sueños por encima de todas las adversidades. Estamos ante una historia de una mujer atrevida y, también, una apología de estos pequeños establecimientos cargados de tesoros y sabiduría como son las librerías.

La cuidadosa y siempre encantadora editorial Impedimenta nos hace un regalo en forma de precioso libro. Deseando ver la versión cinematográfica que Isabel Coixet ha realizado de La Librería y que se estrena dentro de poco y también, con ganas de leer la siguiente novela de Fitzgerald, también publicada por la editorial, El inicio de la primavera.


AUTORA

Penelope Fitzgerald, de soltera Knox, nació en 1916. Era la hija del editor de Punch, Edmund Knox, y sobrina del teólogo y novelista Ronald Knox, del criptógrafo Dilly Knox y del estudioso de la Biblia Wilfred Knox. Fue educada en caros colegios de Oxford. Durante la segunda guerra mundial trabajó para la BBC. En 1941 se casó con Desmond Fitzgerald, un soldado irlandés, con el que tuvo tres hijos.  Durante algunos años vivió en una casa flotante en el Támesis. Autora tardía, Penelope Fitzgerald publicó su primer libro en 1975, a los cincuenta y ocho años, una biografía del pintor prerrafaelista Edward Burne-Jones. En 1977 publicó su primera novela, The Golden child, una historia cómica de misterio ambientada en el mundo de los museos. A lo largo de los siguientes cinco años publicó cuatro novelas vagamente autobiográficas, que la consagraron como una de las figuras más importantes de la nueva narrativa inglesa, comparable a Iris Murdoch o A. S. Byatt.
Con La librería (1982) fue finalista del Booker Prize, premio que finalmente consiguió con su siguiente novela, A la deriva (1979). Siguieron Human Voices (1980) y At Freddie´s (1982). En este punto, Fitzgerald declaró que ya estaba cansada de escribir sobre su propia vida, y se decantó por la novela que desvelaba hechos y acontecimientos del pasado, desde un punto de vista histórico. La primera de ella sería Innocence (1986), desarrollada en la Italia de los años 50 y que narraba la historia de amor entre la hija de un aristócrata arruinado y un médico comunista.
En 1988 publicó El comienzo de la primavera, que tiene lugar en el Moscú de 1913, protagonizada por un pequeño impresor inglés perdido en los albores de la Revolución rusa. Siguieron The Gate of Angels (1990) y La flor azul (1995), centradas en la vida del poeta alemán Novalis. Penélope Fitzgerald murió en Londres en abril del año 2000.

PUNTUACIÓN: 5/5