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sábado, 4 de marzo de 2017

El asesinato de Sócrates

TÍTULO: El asesinato de Sócrates

AUTOR: Marcos Chicot

EDITORIAL: Planeta. Finalista Premio Planeta 2016

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 759

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre 2016

SINOPSIS:

Grecia, siglo V a. C.
Un oscuro oráculo vaticina la muerte de Sócrates.
Un recién nacido es condenado a morir por su propio padre.
Una guerra encarnizada entre Atenas y Esparta desangra Grecia.
El asesinato de Sócrates recrea magistralmente la época más extraordinaria de nuestra historia. Madres que luchan por sus hijos, amores imposibles y soldados tratando se sobrevivir se entrelazan de un modo fascinante con los gobernantes, artistas y pensadores que convirtieron a Grecia en la cuna de nuestra civilización. A lo largo de las páginas de esta absorbente novela, brilla con luz propia la figura inigualable de Sócrates, el hombre cuya vida y muerte nos inspira desde hace siglos, el filósofo que maca un antes y un después en la historia de la humanidad.

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Hacía mucho que no tocaba el género de novela histórica y me ha encantado volver a esos tiempos remotos, sobre todo si se trata de mi época favorita de la Historia, la gran Grecia Clásica.
La sensación después de leer El asesinato de Sócrates es de ese sereno y gratificante momento cuando abres un álbum de fotos (objeto desgraciadamente obsoleto pero maravilloso) y sonríes con los viejos recuerdos que te encuentras para, al final, cerrarlo con la complacencia que te otorga el haber pasado un rato gratificante y bonito.

En mi opinión, Marcos Chicot es un gran descubrimiento como autor y seguramente, después de esta novela, no descarto volver a adentrarme en alguna otra aventura de la  Antigüedad de su mano.

Para comenzar, quería hacer una pequeña mención al título del libro. El asesinato de Sócrates me parece algo pretencioso ya que le da ese interés policiaco y televisivo a un hecho histórico que transcurrió de forma sencilla y sin ningún tipo de intriga ni conspiración que hicieran de la muerte de este gran personaje algo espectacular.

También puede ser que lo veamos como una metáfora de la realidad de un filósofo cuya muerte no podía ser más paradójica si nos centramos en sus enseñanzas. Una filosofía basada en la justicia por encima de todo y una justicia que (¡ojo! spoiler para pocos espero) acabó condenándole a una muerte de la que no pudo librarse por sus propios principios, a pesar de ser totalmente  injusta y basada en los prejuicios del ser humano.

Sócrates aparece en la novela de manera casi secundaria pero podemos observar los acontecimientos más importantes de su vida recreados por Chicot, como las batallas en las que participó en su juventud, su alta popularidad como filósofo y los discípulos que le siguieron, así como su casamiento y su posterior vida contemplativa en una Atenas cambiante en la que le tocó vivir. Lo mejor y lo peor de una gran ciudad.

Pero otros son los protagonistas de esta historia. Una historia marcada por la lucha encarnizada entre dos ciudades: Esparta y Atenas. La historia de Eurímaco y de su hijo Perseo. Un ceramista cuyos avatares en la vida le hacen adoptar de forma secreta a un bebé de ojos claros. Perseo, se convierte así en un ateniense más, aunque su procedencia es otra.

En Esparta, la bella Deyanira pierde a su hijo recién nacido de la mano de su malvado marido Aristón. La muerte de bebés en esta ciudad era bastante común si estos presentaban algún tipo de malformación u otros motivos impuestos por la sociedad. De esa forma eran arrojados desde un monte donde morían de inanición o bien en las fauces de alguna de las fieras que merodeaban por allí.

Así comienza la historia de estos personajes que van creciendo y evolucionando a la vez que crece el rencor y la enemistad de dos ciudades que acarreará una de las guerras más conocidas de la humanidad, la Guerra del Peloponeso.

Además de personajes de ficción, Chicot nos introduce en la vida de grandes pensadores, políticos y gobernantes. Hombres que en la historia de Grecia fueron parte fundamental en el devenir de los acontecimientos y que tenían que estar presentes en la novela. El gran Pericles, Fidias o Eurípies, Alcíbiades , Brásidas o Platón, todos ellos y muchos otros aparecerán en este viaje por la Grecia Clásica y los conoceremos en sus momentos álgidos, sus momentos más trágicos y en sus decisiones más importantes.


-Pericles podría convencer a sus ciudadanos de que se alimentaran de aire y volvería a recibir sus votos.
Se alzaron varias voces mostrándose de acuerdo. La prosperidad de Atenas de las últimas décadas se debía en buena parte a Pericles. Muchos espartanos lo admiraban tanto como lo odiaban, conscientes de su perspicacia y de su poder de persuasión.


La gloria de Atenas, la Atenas de Pericles es aquella en la que el joven Perseo crece, admirando a todos aquellos con los que se relaciona y más que a nadie a su padre, un ceramista con una buena reputación. Hombres con los derechos propios de los llamados "ciudadanos". Derechos para participar en Olimpiadas, asistir a las asambleas y votar las decisiones que en ella se tratan y que, en aquel momento, eran en su mayoría los conflictos con la vecina Esparta.


El incremento del poder de Atenas había puesto en entredicho la hegemonía de Esparta. El recelo entre ambas ciudades no dejaba de aumentar, pese a que habían firmado hacía menos de una década la llamada "Paz de los Treinta Años".


Esos encontronazos se harán cada vez más intensos y los podremos vivir en batallas, asedios, olimpiadas y epidemias y todo ello afectará de manera directa a nuestros protagonistas.

Aristón vivirá intentando aniquilar a aquellos que tanto odia, los atenienses. Odia su forma de vida, tan diferente a la espartana y Chicot sabe reflejar a la perfección las características que definen el carácter de esta sociedad. Su férrea disciplina, el honor y su gran fortaleza física.


Todos los pueblos sabían que la vida de los espartanos estaba dedicada al entrenamiento militar. Ellos mismos se consideraban heráclitas, descendientes de Heracles. Fuese o no cierto, las mujeres de Esparta se enorgullecían del terror que inspiraba su mera presencia en el campo de batalla, con sus inconfundibles capas púrpuras, sus armas lustradas y sus cuerpos untados de aceite.


En cambio, la vida en Atenas era más caótica, pero sus calles estaban llenas de vida, resplandecían como la gran Acrópolis que se levantaba por encima de la ciudad con sus maravillosas estatua y templos. La morada de los dioses que no siempre estuvieron del lado de sus devotos atenienses a pesar de la gran religiosidad de sus habitantes.


Atenas se mostraba bella y adormecida, pero el filósofo esbozó una sonrisa al anticipar el bullicio que se extendería cuando la mañana avanzara un poco. No existía en el mundo otra ciudad en  la que pasear por sus calles resultara tan enriquecedor.


Como enriquecedora fue la aportación de Sócrates a esta época gloriosa de Atenas. Las penas y sufrimientos que la epidemia de la peste dejó entre sus habitantes no restó ni un ápice de carisma a este hombre cuya sabiduría era por todos conocida. Sus pensamientos aparecen en pinceladas y están tan llenos de sabiduría que es todo un placer para los sentidos leerlos, cuanto más lo hubiera sido escucharlos de primera mano.


-(...) mi madre ayudaba a las mujeres a dar a luz, y yo hago lo mismo con las almas de aquellos que aceptan que los interrogue. El primer conocimiento que hay que alumbrar, no obstante, es la conciencia de nuestro desconocimiento. Es como si quisiéramos pintar un cuadro en una tabla que unos niños hubieran llenado de garabatos. Lo mejor será limpiar primero la tabla, y solo después empezar a pintar en ella.


El arte de la mayéutica que tanto utilizó con sus discípulos para alcanzar las verdades absolutas. Algo de ello aparece en este libro aunque, como ya hemos comentado, no tanto como a mí, personalmente, me hubiera gustado encontrar. Aunque su juicio final sí aparece descrito a la perfección, con su defensa, con la sinceridad y la tranquilidad de aquel que no ha cometido mayor delito que ser el reflejo de lo que los hombres piensan, ayudándoles a descifrar el conocimiento que tanto anhelan.

Hay que leer estas más de setecientas hojas para descubrir no solo a este personajes, si no todo un momento de nuestra Historia tan cautivador como importante.  Al igual que Mary Renault me cautivó hace muchos años con su libro sobre esta misma época "Alexias de Atenas. Un viaje por la Grecia Clásica", ahora Chicot vuelve a situarme en esas calles, respirar el mismo aire y vivir los sinsabores de esos hombres a los que le debemos mucho de lo que actualmente somos.

Solo nos queda acabar con el gratificante placer de haber leído un buen libro. 



AUTOR

Marcos Chicot (Madrid, 1971) es licenciado en Psicología Clínica, Psicología Laboral y Económicas. Está casado y tiene dos hijos: Lucía (2009) y Daniel (2012).
Tiene en su haber tres novelas publicadas: El asesinato de Pitágoras, La Hermandad y Diario de Gordon. A lo largo de su carrera literaria ha ganado el Premio Novela Francisco Umbral, el Premio Rotary Internacional de Novela y , con El asesinato de Pitágoras, obtuvo el Premio por la Cultura Mediterránea 2015 a la mejor novela publicada en Italia. Por ese mismo título, la ciudad de Crotona le ha otorgado la distinción Encomio Solenne, y en formato digital ha sido la novela en español más vendida del mundo en el período 2013-2016.
Pertenece a la organización Mensa y dona el diez por ciento de lo que obtiene con sus novelas a fundaciones de ayuda a personas con discapacidad.


PUNTUACIÓN: 4/5

lunes, 20 de febrero de 2017

Sígueme la corriente

TÍTULO: Sígueme la corriente

AUTORA: Megan Maxwell

EDITORIAL: esencia

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 474

FECHA DE PUBLICACIÓN: abril 2015

SINOPSIS:

Tony Ferrasa es un guapo, adinerado y exitoso compositor de música puertorriqueño. No hay mujer que se le resista y que olvide con facilidad su mirada verde y leonina.

Ruth es una joven que con apenas veinte años tuvo que hacerse cargo de su hermana recién nacida y de un hermano delincuente. Cuando parece que por fin consigue encauzar su vida, las cosas se tuercen de nuevo y huye, sin saber que está embarazada.

Para sacar adelante a su familia acepta cualquier trabajo digno que se le presente, y así Tony y Ruth acaban conociéndose en una fiesta en la que ella sirve como camarera. A partir de entonces, como el destino es tan caprichoso, se encuentran en diversas ocasiones, y a pesar del interés que él le demuestra, ella se mantiene fría e indiferente.

Poco a poco ambos se van enganchando a una no-relación que acaba por desvelarles que lo que sienten el uno por el otro es mucho más intenso de lo que están dispuestos a admitir. Intentan alejarse, pero cuanto más empeño ponen en ello, menos lo consiguen y más fuerte se hace la atracción.

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No es la primera vez que me encuentro con una novela de Megan Maxwell, pero sí será la última o la penúltima (creo que aún me queda algún regalillo literario en casa) que la lea.

Sígueme la corriente es una novela encuadrada en el género Chicklit y en la que los tópicos románticos redundan hasta la pesadez. Empezando por el título, "Sígueme la corriente", una frase que la autora introduce a calzador en varias partes del libro para darle sentido pero que, en realidad, no aporta nada y se nota la forma forzada en la que aparece en la novela.


Ella sonrió y, al ver acercarse a su jefe, le preguntó a Tony.
-¿Realmente me quieres ayudar? -Él asintió y ella, olvidándose de formalismos, añadió -: Entonces, ¡Sígueme la corriente!


Los personajes, tanto principales como secundarios siguen un patrón también repetido por la autora en casi todas las novelas que ha escrito de este género.

Ruth, la protagonista, es una "superwoman" joven, bonita y capaz de sacar a adelante a una familia numerosa compuesta por la friolera de mellizos y una medio hermana a la que considera como una hija más. Con el esfuerzo máximo de ser una multiempleada en restaurantes y bares nocturnos, esta joven es capaz de llevarlo todo sin resentirse... Muy creíble todo (nótese el tono irónico).

Recibe, para compensar todo este sacrificio, la ayuda de una pareja gay, amigos de confianza y la historia se centra en el enamoramiento súbito y profundo de un guaperas, ricachón y con un increíble talento para la música.


-¿También trabajas aquí? -preguntó.
Al oír eso, Ruth lo miró, y al instante recordó aquellos increíbles ojazos. ¡El guaperas! Pero sin querer demostrar que lo había reconoció, evitando así que él se sintiera especial, preguntó:
-Perdón, ¿nos conocemos?


Con estas fichas tan predecibles, el juego está en marcha aunque ya todos sepamos de antemano quién ganará la partida desde el comienzo.

Unos cuantos encuentros casuales serán el pistoletazo de salida para una relación que a priori parece imposible, pero con la que todas soñamos en algún momento: el poderoso príncipe/compositor que se acaba enamorando perdidamente de la humilde campesina/camarera.

Además de la importancia de la música, que envuelve la novela con constantes referencias a canciones, así como momentos musicales de relevancia, el pasado también marca un hito importante en la vida de nuestros protagonistas:

Ruth tiene tres hijos que cuidar y fruto de una familia desintegrada y de una relación tormentosa con un ex que encarna todo las características básicas del "malvado de la peli". Este pasado le hace desconfiar de todo y todos aquellos que se acercan a ella y más si quieren entrar de alguna manera en su vida.


-Si algo odio en esta vida es a listillos graciosetes como tú -siseó molesta. Te crees guapo, triunfador y piensas que todas las que miremos tus hermosos ojitos claros caeremos rendidas a tus pies babeando, ¿verdad?. Pues mira, no. Los guaperas como tú a mí no me impresionan. ¡Hace años me puse la vacuna antiguaperas!


Tony también arrastra un pasado pero, a diferencia de Ruth, es mucho más light, más... de revista. Sus triunfos como compositor unidos a su innegable sex a peal  han hecho de él un seductor nato. Tony siempre lo ha sabido y se ha aprovechado de ello cuanto ha podido,  creándose una fama de Don Juan que lleva consigo a donde vaya.


En ese momento, vieron llegar a Tony. Como siempre, estaba guapísimo, se pusiera lo que se pusiese. En esa ocasión llevaba unos vaqueros oscuros y una camisa azulina que le quedaba de maravilla.
Tony era música, virilidad, movimiento, sexo, locura. Todas lo sabían y Valeria, tras suspirar, cuchicheó:
-A este sí que le hacía yo un favor detrás de otro.


La pasión entre Tony y Ruth fluirá a pesar de la reticencia inicial de ella y la picardía con las mujeres de él. De esta forma comenzará una especie de montaña rusa de emociones en la que ellos irán en el primer vagón, pero no estarán solos. En el viaje les acompañarán todos aquellos amigos y familiares que, de una manera u otra, influirán en la relación.

La familia Ferrasa, formada por su padre y otros hermanos guapos y ricachones como Tony, así como sus respectivas parejas también intervendrán en el día a día de nuestros protagonistas. Así como la familia de Ruth. Tanto sus hijos, convertidos en terrible secreto, como sus amigos serán fundamentales para el devenir de los acontecimientos que vivirán los recién enamorados.

Pero como toda montaña rusa, habrá momentos álgidos cargados de erotismo y pasión, a veces demasiado explícita y fuera de lugar, desde mi punto de vista lector, y otros momentos de auténtica hecatombe sentimental donde los celos y la desconfianza les jugarán más de una mala pasada.

La historia se hace larga y tediosa, cuando debería ser algo bonito y entrañable, que es lo único que se le pide a este tipo de novelas románticas, en la que disfrutas de momentos divertidos y románticos. En este caso, la novela se encuentra tan plagada de tópicos y hay momentos tan forzados, literariamente hablando, que no acabas de adentrarte en la historia y si en este tipo de novela no formas parte de ella, acaba siendo un tostón.

Otro factor que achaco a mi fracaso lector con Sígueme la corriente, ha sido esa especie de machismo encubierto que, a mi parecer, representa el personaje masculino de Tony Ferrasa. Un hombre posesivo con su pareja y extremadamente celoso. Una característica que marca la relación de los dos y, desde mi punto de vista, hace que una mujer a priori fuerte, se convierta en vulnerable y ávida de  una protección que solo puede encontrar entre los poderosos brazos del sexo masculino.


Es mi trabajo Tony, convéncete de...
-No, convéncete tú de una santa vez de que eres mi novia e intenta entender lo que te digo. Ahora sé por qué trabajas tanto y déjame decirte que, estando a mi lado, tus necesidades y las de los niños están cubiertas y...

Esta especie de sumisión está pasada de moda y convierte este cuento de hadas postmoderno en  algo poco recomendable.

Sígueme la corriente no sorprende ni cautiva. Es una novela sosa y cargada de clichés. Una historia demasiado larga y con un final, no solo predecible, sino irreal y poco imaginativo, como el resto de sus páginas.


AUTORA:

Megan Maxwell es una reconocida y prolífica escritora del género romántico. De madre española y padre americano, ha publicado novelas como Te lo dije (2009), Deseo concedido (2010), Fue un beso tonto (2010), Te esperaré toda mi vida (2011), Niyomismalosé (2011), Las ranas también se enamoran (2011), ¿Y a ti qué te importa? (2012), Olvidé olvidarte (2012), Las guerreras Maxwell. Desde donde se domine la llanura (2012), Los príncipes azules también destiñen (2012), Pídeme lo que quieras (2012), Casi una novela (2013), Llámame bombón (2013), Pídeme lo que quieras, ahora y siempre (2013), Pídeme lo que quieras o déjame (2013), ¡Ni lo sueñes! (2013), Sorpréndeme (2013), Melocotón loco (2014), Adivina quién soy (2014), Un sueño real (2014), Adivina quién soy esta noche (2014), Las guerreras Maxwell. Siempre te encontraré (2014) y Ella es tu destino (2015), además de cuentos y relatos en antologías colectivas. En 2010 fue ganadora del Premio Internacional Seseña de Novela Romántica, en 2010, 2011, 2012 y 2013 recibió el Premio Dama de Clubromantica.com y en 2013 recibió también el AURA, galardón que otorga el Encuentro Yo Leo RA (Romántica Adulta).

Pídeme lo que quieras, su debut en el género erótico, fue premiada con las Tres plumas a la mejor novela erótica que otorga el Premio Pasión por la novela romántica.

Megan Maxwell vive en un precioso pueblecito de Madrid, en compañía de su marido, sus hijos, su perro Drako y sus gatas Julieta y Peggy Su.

PUNTUACIÓN: 0,5/5

lunes, 14 de noviembre de 2016

Alfred y Emily

TÍTULO: Alfred y Emily

AUTORA: Doris Lessing

EDITORIAL: Lumen

FORMATO: Cartoné

NÚMERO DE PÁGINAS: 320

FECHA DE PUBLICACIÓN: octubre de 2009

SINOPSIS:

La vida no es solo lo que tenemos entre manos, sino lo que hubiera podido ser, pero son pocos los grandes autores que pueden cambiar el pasado con éxito, utilizando la escritura como herramienta vital.

Doris Lessing ha querido rendir un homenaje a sus padres, imaginando qué hubiera sido de su vida si la Primera Guerra Mundial no hubiese truncado el porvenir de la joven pareja. El peso del conflicto fue como un castigo que planeó sobre la pequeña Doris desde su infancia y... "Aquí estoy, intentando escapar de esta monstruosa herencia, intentando ser libre", escribe la autora. Para conseguirlo, en la primera parte del libro Lessing inventa para sus padres una vida donde no hubiera existido la guerra, y en la segunda cuenta cómo fue su vida en realidad, primero en Inglaterra y luego en África, intercalando en las páginas del texto unas viejas fotos familiares.

Ficción y autobiografía a la vez, acertada amalgama de imaginación y recuerdos, la novela más reciente de esta gran narradora demuestra una vez más el talento de una mujer que, a sus noventa años, sabe escribir su propia vida como si de un cuento se tratara.

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Es un placer poder leer algo de esta gran autora, Premio Nobel de Literatura, y comenzar por el final, es decir, leyendo uno de los últimos libros que escribió a una edad avanzada aunque no por ello, menos bueno o interesante.

Alfred y Emily son dos libros en uno. Por un lado Doris Lessing nos sumerge en una historia ficticia. La historia de sus padres si la I Guerra Mundial no hubiera truncado sus sueños. La Gran Guerra afectó sus vidas para siempre, al igual que a millones de personas, tanto directa como indirectamente, pero ¿Qué hubiera pasado si esta guerra nunca hubiera sucedido? ¿Qué hubiera sido de estos dos ilusionados y prometedores jóvenes si la guerra no hubiera invadido de lleno sus vidas?



Podría haber conocido a Alfred Tayler y Emily McVeagh en la actualidad, tal como los he descrito, tal como podrían haber sido de no haber estallado la Gran Guerra. Espero que habrían aprobado las vidas que he imaginado para ellos.



De esta forma, Lessing nos ofrece una novela corta cuyos personajes son reales, pero cuyas historias personales han sido modificadas por la inigualable pluma de su hija.

En esta primera parte conoceremos la vida de Alfred y la de Emily por separado. Sus esperanzas y anhelos aderezados con aquellos datos reales que Doris pudo conocer en las conversaciones que de niña tuvo con ellos. Las historias y anécdotas que le fueron contando están entre estas páginas, pero con el toque creativo de una hija que quiso darles un futuro distinto, acorde con sus ilusiones, tal y como se hubieran merecido de no haber existido la Primera Guerra Mundial.



Una vez, estando en Banket, en Rodesia, vino a visitarnos una mujer danesa sin motivo aparente, que yo recuerde. Era alta, risueña y rubicunda, y hasta el día de hoy me veo de niña, sentada sobre su regazo y entre sus brazos, pensando: "Le gusto, le gusto más que a mi madre. Y a mi padre le gusta mucho ella". De esa tarde surgió Betsy, la esposa de Alfred: me encantó poder unir a mi padre con alguien cálido y amable.



Lessing nos hace un retrato de cada uno de ellos bastante realista y nada sentimentaloide. Como en la vida misma, tanto Alfred como Emily viven momentos duros y de pesar, pero con un común denominador: la fuerza e independencia para poder enfrentarse a una Inglaterra en auge, con ganas de cambiar y evolucionar.

La segunda parte del libro está formada por pequeños fragmentos de la vida de nuestra autora con sus padres. Una segmentada biografía en la que Lessing nos ofrece pequeños momentos de su vida en los que sus padres estaban presentes.

Es una forma de hacernos comprender aún mejor como era este matrimonio y hasta qué punto le afectó la Gran Guerra.


Alfred Tayler, hombre vigoroso y saludable, fue herido gravemente en la Primera Guerra Mundial, intentó vivir como si no fuera un inválido, pero la enfermedad pudo con él. Al final de una vida que acabaría demasiado pronto, decía suplicante: "a un perro enfermo se le libera del sufrimiento, ¿por qué a mí no?"


La cojera producida por la amputación de una pierna, el síndrome post traumático que le acompañó toda su vida  producido por lo que tuvo que ver, sentir y vivir en la guerra, así como una diabetes mal tratada, fueron las causas de que Alfred no pudiera vivir una existencia plena.

Pero Emily tampoco fue feliz una vez terminado su servicio de enfermera en esta cruel y devastadora guerra. 


Era enfermera. Había ejercido la profesión durante años en uno de los hospitales más importantes del mundo. Había cuidado heridos de una guerra mundial. En la actualidad es fácil comprender que se encontraba en un estado de terrible ansiedad: la invadía en pánico, miraba hacia el futuro y sentía que estaba atrapada, sin salida.


La guerra los unió, pero también los separó para siempre, creando una línea invisible entre ambos, un abismo de incomprensión que supieron sobrellevar juntos. Pero sus hijos, y en especial la observadora e inteligente Doris, fueron conscientes de ello, percibiendo los rastros que dejaba la tristeza en sus semblantes.

La relación con su madre siempre fue muy tormentosa y hasta pasados muchos años, nuestra autora no fue capaz de comprender qué se escondía detrás de esa neurótica mujer capaz de sacarla de quicio con sus comentarios y actitudes.

Y entre discusión y discusión había una madre. Una madre que siempre quiso lo mejor para sus hijos y les ofreció la mejor de las educaciones. Aquella que se podían permitir, a pesar de vivir en los confines de la civilización que siempre conocieron.


¡Qué maravillosa narradora era mi madre! También nos leía cuentos de autores conocidos, y eran historias maravillosas, pero nada comparable a las inventadas por ella.


Las heridas de guerra no siempre aparecen visibles. Hay otro tipo de heridas, más profundas y más dañinas, que se esconden en el interior de las personas. Personas como Alfred y Emily, seres ajenos a una guerra que les cambió para siempre.


Me costó mucho tiempo darme cuenta de ello, mi madre no tenía cicatrices visibles, ni heridas, pero esa tan víctima de la guerra como mi pobre padre.


Lessing nos abre sus recuerdos, tanto en texto como en antiguas fotografías de su pasado que acompañan este libro, para darnos a conocer a dos de las personas más influyentes en su vida y, así, también nos hace conocedores y partícipes no solo de su biografía, sino de las atrocidades que una Gran Guerra puede hacer en las personas que tienen la mala suerte de vivirla en primera persona.

Víctimas que, aunque no acabaron en las trincheras, también sufrieron enormemente esos momentos, cambiándolos para siempre y viendo como sus seres queridos también cambiaban, dejando de ser esos jóvenes que un día tuvieron la ilusión por conocer, descubrir y hacer de este, un mundo mejor.


Esa guerra, la Gran Guerra, la guerra que acabaría con todas las guerras, se instaló en mi niñez. Para mí, las trincheras estaban tan presentes como cualquier otra realidad visible. Y aquí sigo, intentando descargarme del peso de ese monstruoso legado, intentando liberarme de él.



AUTORA

Doris Lessing, hija de padres ingleses, nació en Persia (ahora Irán) en 1919 y a la edad de cinco años se trasladó con su familia a Zimbabwe. Volvió a Inglaterra en 1949 llevando bajo el brazo el manuscrito de Canta la hierba, su primera novela, que se publicó al año siguiente con gran éxito de crítica y público. Desde entonces Lessing siempre ha residido en Londres y su presencia en el panorama literario europeo ha sido constante. Son numerosos los galardones que le han sido otorgados, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias en 2001 y el Premio Nobel de Literatura en 2007.

Autora prolífica, a menudo conflictiva en sus planteamientos y genial narradora, de entre todos sus libros le gusta destacar El cuaderno dorado (1962), Memorias de una superviviente (1974), La buena terrorista (1985), El quinto hijo (1988), De nuevo, el amor (1996) y sus recopilaciones de cuentos. Acompañan su obra narrativa tres volúmenes de talante autobiográfico, entre los que se encuentra Made in England, y varios libros de ensayo. 


PUNTUACIÓN: 4,5/5

viernes, 4 de noviembre de 2016

Lugares que no quiero compartir con nadie

TÍTULO: Lugares que no quiero compartir con nadie

AUTORA: Elvira Lindo

EDITORIAL: Seix Barral

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 237

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre 2011

SINOPSIS:

Elvira Lindo recoge en estas páginas aquellos lugares de Nueva York que tienen algo especial, escenarios que evocan situaciones personales o que pertenecen a nuestro imaginario colectivo. A partir de una conversación con un desconocido en el barrio de Queens, Elvira Lindo se retrata a sí misma a medida que descubre rincones de Nueva York en las calles por las que un día caminaron Salinger, Lorca o Louis Amstrong. Al hacerlo, nos revela la esencia de algunos lugares que existen todavía y otros que permanecen en el corazón.

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Lugares que no quiero compartir con nadie es un libro difícil de definir. No se trata de una novela, ni de una biografía. Se trata, más bien, de una crónica especial y diferente, personal e íntima.
Una vida, la de la escritora Elvira Lindo, en un período muy concreto en el que tiene que habitar en la cosmopolita ciudad de Nueva York.

Lindo nos muestra pequeños retazos de esa vida recogidos en los seis meses que, durante el año, tiene que vivir en la Gran Manzana. Un libro lleno de lugares con encanto, personas con la que se cruza de manera esporádica y otras que representan verdaderas amistades. Momentos y anécdotas capaces de hacernos sonreír, asombrarnos o despertarnos esa sana curiosidad.

Elvira Lindo se convierte en esa persona. Una amiga que nos abre su casa y su corazón para hacernos partícipe de todas sus inquietudes, temores y esperanzas. Todo ello con Mahattan como telón de fondo. Un escenario de película para una historia o, mejor dicho, un conjunto de historias especiales que son tan únicas como el paisaje que las envuelve.

Pero no solo Manhattan será el escenario de nuestra autora. Los barrios periféricos y que poseen un encanto especial, también son parte de esta historia y, por tanto, de la vida de Elvira.


Mi conocimiento de Queens es nulo pero eso no me convierte en extranjera, al contrario, lo que caracteriza a un irreductible habitante de Manhattan es que mueve muy pocas veces el culo para salir de la isla.


La vida diaria de Lindo en Nueva York no siempre es de color de rosas. Los malos momentos generados por la ansiedad de sentirse útil, de formar parte de una sociedad que es totalmente diferente a España. A veces abrumadamente amables y cálida y otras muchas, distantes, fríos e irracionalmente exigentes con los demás.

Una aclimatación que ella misma nos contará y que no será un camino sencillo de superar.


No, no echo de menos esa relativa notoriedad que da ser una escritora conocida en mi país. Y disfruto de esos momentos mágicos en el que un dependiente, o un camarero me reconocen porque me han visto varias veces. Me gusta ese prosaico prestigio de clienta habitual.


Con estas pequeñas confesiones ya podemos vislumbrar que se trata de una obra muy íntima y personas. Algo a lo que esta escritora está acostumbrada a realizar en sus escritos. Mostrar pequeños momentos de su vida en las crónicas de periódicos de tirada nacional es algo habitual para sus incondicionales lectores. Pero en este caso se trata de algo más. Profundizaremos en su interior y, nos podrá caer mejor o peor, pero parte de ese interior se encuentra entre esas líneas y ella misma es consciente de ello.


Estas páginas, por ejemplo, caerán en manos de esos lectores caprichosos a los que de vez en cuando les gusta leer aventuras escritas a vuela pluma, sin principio ni fin, como la vida misma, pero he de confesar que el secreto de esta crónica es que está escrita por mí, para esa persona que yo seré en un futuro; escribo con la voluntad de atrapar algo de este presente que según escribo ya se me va escapando de las manos.



A partir d aquí veremos una sucesión de lugares, sitios, momentos y de la sociedad neoyorquina que convive con ella. Andar, patear y moverse., no solo por tu barrio, sino por toda la ciudad, manzana tras manzana, avenida tras avenida... Manhattan nunca se llega a conocer del todo, pero si tuviéramos una oportunidad de conocer parte del encanto que posee, solo lo podríamos conseguir mediante el constante deambular. 

Pasear sin rumbo ni dirección, con la pasión que Elvira Lindo le otorga, sin descanso y sin parar de disfrutar de lo que le rodea. Así consigue descubrir esos lugares importantes, únicos y especiales y a esas personas , los habitantes que pueblan construyen y generan esta hermosa y bulliciosa urbe.


Ahora que vivo en el oeste puede entender la manera tan singular en la que los barrios de esta ciudad dividen su personalidad según el sol incide sobre ellos.


Con un tono irónico y algo cómico en determinados momentos, la sociedad de Nueva York aparecen ante nuestros ojos con muchos estereotipos que ya conocemos y con otras cualidades que nos sorprenderán y cautivarán a partes iguales.

Si tuviéramos que decir qué lugares le gustan a nuestra autora, no hay más que leer estas páginas para darse cuenta de la predilección que tiene por todo aquel establecimiento culinario, ya sea repostería, Deli o restaurante pomposo. De todos aquellos de los que nos ofrece detalles, podemos encontrar alguna peculiaridad que los hace especiales para ella.

Algunos de estos lugares son conocidos y otros hay que "escarbar" para poder encontrarlos. Algunos son espacios irreductibles al paso de los años y otros han tenido que cerrar sus puertas con el dolor en el corazón de todas aquellas personas que, como nuestra autora, pudieron disfrutar allí de momentos especiales.

Algunos ejemplos de estos sitios son:

La pastelería Corrado Bakery. En cuanto hace un poco de sol unas mesitas con sillas de forjado antiguo abrazan la esquina y a uno le parece de pronto que está en el centro de una ciudad de provincias.
El café Regio. Que se jacta de haber iniciado a los neoyorquinos en el arte del cappuccino.
El Gari y el Kari. Son los japoneses más delicados que conozco.


Bollerías, cafés y restaurantes donde comer una deliciosa hamburguesa o deleitarse con una espléndida comida sureña. Pero además, esos lugares que nuestra autora nunca compartiría con nadie, son también jardines escondidos en las alturas o preciosos parques por donde pasear, la rivera del río Hudson e incluso museos con una historia tanto "natural" como literaria.

Una larga lista que Lindo generosamente nos ofrece al final del libro y donde aparecen, con todos los datos necesarios, todos esos lugares especiales que sí acaba compartiendo. Comparte no solo una dirección, sino una vivencia, una anécdota curiosa, sencilla o extraordinariamente importante y que vive con aquellas personas que la rodean, ya sea de manera esporádica o con aquellos a los que quiere, su familia y amigos más cercanos.

Dividida en capítulos que recogen varios de esos lugares para "no compartir", el libro también va enriquecido con imágenes. Dibujos que dan vida a escenas que Elvira nos cuenta y reflejan esos instantes cotidianos de manera realista y personal.

No nos vamos a encontrar una guía turística para sibaritas, ni una novela con carga dramática. Es una mezcla de ambas sin ser  ninguna de ellas a la vez. Elvira Lindo y Nueva York o viceversa. Un dúo, a veces enfrentado y otras querido. Un amor a lo que nos cuesta aferrarnos pero que, con el tiempo, somos incapaces de desprendernos de ello.


Hablo de una ciudad que ya es la mía, por la que a diario camino hasta romper a veces las suelas de los zapatos.


AUTORA:

Nació en Cádiz en 1962. Comenzó estudios de periodismo, pero los abandonó al comenzar a trabajar en la radio con sólo diecinueve años. Hizo labores de guionista, locutora, comentarista y presentó varios programas en RNE, tareas que repitió en la SER y en la televisión. Es en estos guiones donde surgió el personaje de Manolito Gafotas, que desde la publicación del primer libro de la serie, en 1994, goza de un éxito enorme. Elvira Lindo ha publicado también las novelas El otro barrio (1998), Algo más inesperado que la muerte (2003), adaptada a los escenarios, y Lo que me queda por vivir (2010), la obra de teatro La ley de la selva (1996), y sus crónicas de El País en Tinto de Verano (2001), El mundo es un pañuelo (2001), Otro verano contigo (2002) y Don de gentes (2011). En 1998 fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y en 2005 recibió el premio Biblioteca Breve por la novela Una palabra tuya, llevada al cine con gran éxito por Ángeles González-Sinde. También ha escrito numerosos guiones cinematográficos, como La primera noche de mi vida, que cosechó varios premios en festivales nacionales e internacionales.

PUNTUACIÓN: 2,5/5

miércoles, 26 de octubre de 2016

Mr. Mercedes

TÍTULO: Mr. Mercedes

AUTOR: Stephen King

EDITORIAL: Debols!llo

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 493

FECHA DE PUBLICACIÓN: noviembre de 2015

SINOPSIS:

BILL HODGES policía jubilado.

BRADY HARTFIELD asesino en serie cuya culpabilidad Bill Hodge nunca logró demostrar.

¿QUIÉN ES EL CAZADOR Y QUIÉN LA PRESA?

Justo antes del amanecer, en una decadente ciudad estadounidense, cientos de parados esperan la apertura de la oficina de empleo. De pronto, imperceptible hasta que lo tienen prácticamente encima, un Mercedes surge de la fría niebla y atropella a todos los que se cruzan en su camino. Acto seguido, el conductor da marcha atrás y vuelve a arremeter contra ellos. El asesino huye dejando tras él ocho muertos y quince heridos.

Meses después, Bill Hodges, un policía jubilado obsesionado con este caso sin resolver, recibe una carta anónima de alguien que se declara culpable de la masacre.

Brady Hartsfield vive con su madre alcohólica en la casa donde nació. Disfrutó tanto sintiendo la muerte debajo de los neumáticos del Mercedes que ahora quiere revivir la emoción.

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El mago del terror y el suspense lo ha vuelto a hacer, y es que parte de la fama se consigue con la constancia y la calidad, dos cualidades que Stephen King posee a raudales y nos ofrece en cada una de sus obras.

Como si de una película se tratase, Stephen King nos regala una historia con tintes policiacos y llena de suspense. Se trata de un thriller con toques de terror, pero no el terror al que King nos tiene acostumbrados, con fantasmas o extrañas criaturas diabólicas, sino un terror visceral, aquel que producen ciertas personas que solo poseen maldad en su interior.

La maldad en estado puro, ese es el personaje que King construye y alrededor del cual suceden los hechos más siniestros y espeluznantes... Pero ¿hasta dónde puede llegar la maldad del ser humano?

Brady Hartfield es un joven trastornado psicológicamente. Un trastorno proveniente de su infancia y que le ha convertido en un asesino en serie despiadado y sin una pizca de remordimiento, donde el odio que posee supera todos los límites de la razón.

Sus atroces actos son un juego para él y la recompensa es la muerte de todo aquel que, por azar, se cruce en su camino. Con esas muertes Brady obtiene una satisfacción total. Un bienestar que es incapaz de encontrar en su vida y, mucho menos, en la sociedad que le rodea y a la que repudia.


Casi les da pena. Son personas con poca visión, tan estúpidas como hormigas yendo de aquí para allá en su hormiguero.


A pesar de sus abominables actos y de su inmenso odio hacia el ser humano, Brady enmascara su ira tras una fachada de respetabilidad. Su integración social es total, pero solo se trata de una pose en forma de anodina careta con la que consigue evitar reflejar la maldad que solo se percibe mínimamente en sus ojos.

La "hazaña" de Brady es haber conseguido dar muerte a ocho personas con un Mercedes-Benz robado. Un acto cruel perpetrado en un Centro Cívico donde muchas personas hacían cola para conseguir un puesto de trabajo.


Faros de alta intensidad, pensó Augie. Eso es un Mercedes-Benz. ¿Qué hace un Mercedes-Benz en una feria de empleo?.


Esta atrocidad, de la que nuestro asesino salió impune, le valió para reafirmar su odio y comenzar así una cadena de asesinatos más siniestros con los que alimentar su psicótico ego.

Pero el objetivo que ahora persigue, resulta ser más inteligente de lo que Brady pensaba. Bill Hodges es un inspector de policía  retirado cuya existencia pierde su sentido una vez se encuentra retirado de su profesión, pero el destino le hará volver de su depresión con la ayuda de ese asesino que nunca llegó a detener y cuyo caso quedó sin resolver... Mr. Mercedes aparecerá en su vida mediante una sugerente carta en la que le incita a suicidarse.


A la mayoría de las personas les ponen unas Botas de Plomo en la niñez y tienen que llevarlas ya siempre. Esas Botas de Plomo se llama CONCIENCIA. Yo no tengo, y por eso puedo elevarme por encima de las cabezas de la Gente Normal.


La misiva que Mr. Mercedes manda a Hodges desencadena en este último una tremenda obsesión por conseguir desenmascararlo. Comienza así una ardua investigación encubierta donde los dos personajes se medirán las fuerzas en más de una ocasión y en la que, a veces , la balanza cederá hacia el lado de Brady y en otros momentos será nuestros inspector retirado quien tendrá la suerte a su favor. Esto hará que los dos acaben conociéndose mutuamente como nunca habrían ni imaginado.


-Ese hombre está roto -se limita a decir Hodges-. Y es malo. Como una manzana que parece sana por fuera pero cuando la abres, está ennegrecida y llena de gusanos.


Stephen King nos dará a conocer estas dos formas tan diferentes de vida. Nos adentrará en la mente de estos dos personajes, en sus miedos y esperanzas; su pasado y su presente y, mientras tanto, la historia nos guiará por un largo camino lleno de curvas y obstáculos y es que, cuando tratamos con una mente desequilibrada, cualquier cosa puede pasar...


Todas las religiones mienten. Todos los preceptos morales son engañosos. Incluso las estrellas son un espejismo. La verdad es la oscuridad, y lo único que importa es hacer una declaración de principios antes de entrar en ella. Abrir un corte en la piel del mundo y dejar una cicatriz. A eso se reduce la historia, al fin y al cabo: a tejido cicatricial.


Con su toque particular, como en el uso de abreviaturas en las palabras o las iniciales en los nombres propios, e incluso con algún guiño especial a personajes, tanto televisivos o de series, como sacados de sus propias novelas de terror.


La máscara se parecía mucho al rostro de Pennywise, el payaso de la película.


Stephen King logra construir una novela absorbente, un thriller psicológico cargado de todos aquellos elementos fetiches de nuestro autor: la niebla, los sótanos y aquellas escenas escalofriantes a las que nos tiene tan acostumbrados y con la que se puede tener más de una pesadilla.

Por eso y por mucho más, Stephen King sigue siendo el mago del terror y el suspense y esperemos que nos siga sorprendiendo muchos años más.



AUTOR

Stephen King, con más de cincuenta libros publicados, es el maestro indiscutible de la narrativa de terror contemporánea. En 2003 fue galardonado con la Medalla de la National Book Foundation por su contribución a las letras estadounidenses; en 2007 recibió el Grand Master Award, otorgado por la asociación Mystery Writers of America, y en 2015 ha ganado el prestigioso Premio Edgar a la mejor novela por Mr. Mercedes. Entre sus libros más célebres cabe destacar: Carrie, Salem´s Lot, El resplandor, La zona muerta, Ojos de fuego, Christine, Maleficio, It, La milla verde y las novelas que componen el ciclo La Torre Oscura. Sus últimos libros publicados en nuestro idioma son La cúpula; Todo oscuro, sin estrellas; 22/11/63; Joyland; Doctor sueño y Mr. Mercedes.




PUNTUACIÓN: 4/5

viernes, 14 de octubre de 2016

Un amor inesperado

TÍTULO: Un amor inesperado

AUTORA: Olga Salar

EDITORIAL: Nowevolution

FORMATO: Rústica

NÚMERO DE PÁGINAS: 175

FECHA DE PUBLICACIÓN: octubre 2012

SINOPSIS:

Decir que Emma Ewing le tiene alergia a la primera vez, es ser muy, muy sutil. En realidad lo que siente es verdadera aversión por ella. Según su contrastada teoría, la primera vez siempre es desastrosa: el primer beso, el primer cigarrillo, la primera vez que conduces o que intentas hacer medio decente la postura del arado... El resultado siempre es el mismo, una absoluta decepción.

Pero toda regla tiene su excepción y esta tiene nombre masculino y unos maravillosos ojazos azules. James McAllister le demostrará a Emma que realmente la primera vez está sobrevalorada.

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La novela romántica o de género Chicklit siempre me ha gustado. Desde mi pequeño romance literario con Helen Fielding, autora del personaje de ficción Bridget Jones y su famoso diario, la novela de mujeres, escrita y dirigida para mujeres, ha sido una de mis debilidades. 

Novelas donde el amor es el eje principal, pero aderezado con toques de humor y algo de tragicomedia. Este cóctel poderoso genera en las lectoras una sensación de empatía hacia los protagonistas que las suele hacer irresistibles.

Muchas de estas historias son un reflejo de la sociedad femenina. Una sociedad que ha ido evolucionando a lo largo de los años, no sin encontrar nuevas dificultades que afrontar para conseguir la autorealización personal y donde el amor siempre juega un papel fundamental.

Vamos, que si Jane Austen, justa antecesora y precursora histórica de este movimiento literario, levantara la cabeza en este siglo XXI, tendría que crear a una Elisabeth Bennet mucho más espabilada.

Olga Salar, nos adentra en una novela de este género con Un amor inesperado, donde las primeras veces son el punto de arranque para crear una historia llena de romanticismo pero con más de un escollo que esquivar para conseguir hacerlo realidad.


¡Dios, qué bueno estaba! A Emma le costaba creer que su primera vez hubiese sido un éxito, lamentablemente eso echaba por los suelos su teoría . Se consoló pensando que toda regla tenía su excepción. Y que, sin buscarla, la había encontrado.


Así se nos presenta nuestra protagonista, Emma, una joven y guapa pelirroja que, después de una noche alocada, acaba despertándose al lado de un guapo chico de impresionantes ojos azules. Los dos  son jóvenes, solteros  e independientes, pero también con muchas ganas de encontrar el amor verdadero, pero hay otras muchas cosas que comparten y que aún no saben.

Nuestro pasado amoroso suele perseguirnos y salir a la luz en los momentos menos indicados y en esta pareja no será menos. James, nuestro guapo de ojos azules, siente debilidad por una  tóxica relación del pasado. Algo que le genera muchas dudas y condiciona el comienzo de una relación con nuestra protagonista. Una Emma que se siente con la necesidad de ponerse la coraza y defender su dolido corazón.


Caminaron en silencio, cada uno perdido en sus pensamientos: Emma en lo fácil que le resultaba estar con él y en lo peligroso que era tenerle cerca y James en lo genial que hubiese sido su existencia si no hubiese conocido a Claudia, o si Emma se hubiese cruzado antes en su vida.


Las inseguridades de James vuelven loca a una Emma muy segura de si misma. Sus anteriores fracasos amorosos la hacen más fuerte si cabe y tiene muy claro que ningún hombre podrá hacerla sentir vulnerable nunca más.

Esta seguridad, que a veces raya la cabezonería, es la que atrae a James por un lado y por otro le produce pavor. Su corazón se encuentra hecho un lío tremendo y tendrá que aprender a resolver esta difícil ecuación.


Enamorarse de Emma sería mucho más peligroso de lo que había sido enamorarse de Claudia. Mientras que su ex era superficial y consentida, Emma era inteligente y profunda, fuerte y delicada a la vez, inocente y perversa, era una mujer excepcional y tenía que mantenerse firme o terminaría loco por ella, algo que no podía volver a suceder nunca más. El dolor formaba parte del amor y él ya había sufrido bastante, el sentimiento que decían que movía el mundo había sido vetado por su mente analítica.


De esa forma comienza una montaña rusa de sentimientos donde las personas que más cerca están de nuestra pareja serán esenciales para conseguir que encuentren el deseado camino hacia la felicidad. Tanto sus hermanos, como Megan, la mejor amiga de Emma, así como su histérica secretaria... Todos ellos serán parte muy importante del destino de esta historia de amor y de sus consecuencias.

No podemos terminar esta reseña sin mencionar un detalle secundario, pero no menos interesante que aparece alrededor de esta historia y que la enmarca de manera hermosa. Hablamos de los libros y el amor que, claramente, se ve que nuestra autora les tiene. 

Desde la profesión de nuestra protagonista, directora de un sello editorial, pasando por la profesión de James, autor de novelas románticas, hasta llegar a una maravillosa biblioteca dentro de un castillo escocés y que será testigo de las más desenfrenadas de las pasiones.

Aunque cae en algún que otro tópico de las novelas románticas, la historia de Salar es fresca y divertida, te engancha y atrapa para no soltarte hasta conseguir descubrir hasta donde llega la fuerza del amor.


AUTORA

Olga Salar nació en Valencia un veintidós de enero.

Pasó sus niñez entre libros y desde entonces no ha parado de leer, su afición literaria se convirtió en algo más cuando se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Valencia.

Dada su afición por la literatura, en diciembre de 2009 creó el blog literario Luna Lunera (Diario de una lunática) del que es administradora. Gracias a él es conocida en la red como Olga Lunera.

Es la autora de la bilogía juvenil Lazos inmortales. Y ha colaborado en dos antologías románticas con fines solidarios.

PUNTUACIÓN: 3/5